Educar sin violencia. Estrategias para una crianza positiva.

La educación de las hijas y los hijos no siempre es una tarea sencilla. Muchas mamás y papás emplean estrategias de crianza basada en sus propias experiencias de vida, es decir, repiten el modelo de crianza que sus madres y padres implementaron. En otros casos, algunas madres y padres hacen modificaciones al estilo de crianza con el cual los educaron, considerando que las estrategias que emplearon con ellas o ellos no fueron del todo gratas.

Pero antes de avanzar en el tema, es importante saber que son los estilos de crianza. Los estilos de crianza son todos aquellos actos que realiza cada mamá y papá al instruir, educar y dirigir a una hija o hijo de manera cotidiana (Pedroza, Mendoza y Martínez, 2013, p. 3). Las madres y los padres son quienes trasmiten con estos actos conocimientos, valores, actitudes, roles y hábitos que dirigen el comportamiento de sus hij@s.

Identificando mi estilo de crianza

Vega (2006) describe cuatro estilos de crianza:

  • Estilo democrático.- Mamás y papás  que tratan de dirigir las actividades de sus hij@s en forma racional considerando su edad características individuales y circunstancias particulares. Mdres y padres que aceptan y alientan la autonomía de sus hijas e hijos. Tiene una comunicación abierta con ell@s y reglas flexibles. Cuando aplican consecuencias estas son razonables y ejerce un control firme. Aplica una disciplina inductiva, ya que le explica el propósito de las reglas y está abierto a las argumentaciones sobre las mismas. Sus hij@s son los que tienen el mejor ajuste, con más confianza personal, autocontrol y son socialmente competentes. Tienen un mejor rendimiento escolar y elevada autoestima.

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  • Estilo indiferente.- Mamás y papás que no imponen límites y tampoco proporcionan afecto. Se concentran en las tensiones de su propia vida y no les queda tiempo para sus hij@s. Si además mamá o papá son hostiles entonces l@s niñ@s tienden a mostrar muchos impulsos destructivos y conducta delictivas.

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  • Estilo permisivo.- Se caracteriza por aquellas mamás y papás que permiten que l@s niñ@s rijan y dirijan sus propias actividades, es el/la hij@ quien tiene el control de la familia y mamá o papá suelen doblegarse frente a sus requerimientos y caprichos. Sus hij@s suelen ser agresivos, poco tolerantes a la frustración y con alta demanda de atención.

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  • Estilo autoritario.- Establecen normas con poca participación del niño o la niña. Sus órdenes esperan ser obedecidas. La desviación de la norma tiene como consecuencia castigos severos, a menudo físicos. Ejercen una disciplina basada en la afirmación del poder. Sus exigencias con frecuencia son inadecuadas y los castigos son severos o poco razonables. La comunicación es pobre, las reglas son inflexibles, la independencia escasa. Por ello la niña o el niño tiende a ser retraído, temeroso, irritable y con poca interacción social. Carece de espontaneidad y de locus de control interno.

a8Como se describe antes, cada estilo de crianza es diferente. En una familia es probable que cada mamá y papá tenga su propio estilo de crianza, lo que favorece que l@s niñ@s de esa familia presenten ambivalencias es su comportamiento.

Educar sin violencia

Pero regresando al tema “educar sin violencia”, desde hace muchos años se tiene la creencia de que  un golpe a tiempo puede llegar a prevenir problemas de conducta en nuestros hij@s. Mamás y papás aún emplean el castigo físico como método correctivo en sus hij@s, sin llegar a considerar que es un acto de violencia.

 La violencia, no necesariamente se manifiesta de forma física, como una nalgada o bofetada, también llega a presentarse de forma emocional, por ejemplo al emplear palabras que hagan sentir al/la niñ@ poco capaz o bien con poca valía, desatenderlos, ignorarlos o no cubrir sus necesidades básicas.

Esto nos lleva a preguntarnos por qué a los adultos en general o a las mujeres no se les puede pegar, a los animales no se les debe pegar. Resulta irónico lo siguiente:

  • Pegarle a los animales es crueldad.
  • Pegarle a un adulto es agresión.
  • Pegarle a una mujer es una agresión agravada.
  • Pegarle a un detenido es tortura.
  • Pegarle en el hogar a los niños es “educación” (Ferrari, 2014, p. 14).

Y bajo la frase anterior se justifican muchos actos de violencia a las niñas y los niños poniendo de explicación que se les pega para que entiendan, pero, a nosotros como adultos nos pegan para entender algo. Por ejemplo, cuando no terminamos a tiempo un trabajo, nuestro jefe nos abofetea, o bien en casa, cuando no hicimos alguna labor, ya sea por cansancio o falta de tiempo, nuestra pareja nos reprende físicamente. Si no es así, porqué con los niños hacemos lo contrario.  Si los golpes educaran, los niños más golpeados serían los más educados; sin embargo los niños reprendidos físicamente son quienes presentan mayor número de conductas de agresión.

Consecuencias de las pautas de crianza violentas.

La psicóloga María de los Ángeles Álvarez (2002) plantea que, dependiendo de las creencias y supuestos que mantienen madres, padres o profesores con respecto al rol de educadores sobre hij@s o estudiantes, será el estilo de comunicación y de relación que se establezca con ellas y ellos, Algunas creencias favorecerían la comunicación y otras la dificultarían. Estas creencias han sido aprendidas tempranamente y durante el transcurso de la vida y se manifiestan en forma espontánea en lo que se dice a los demás y a nosotros mismos. A continuación se explican algunas consecuencias del uso de un estilo de crianza que emplee la violencia.

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  • Enseñamos a ser violentos.- Enseñamos a usar la violencia cuando no estamos de acuerdo con algo, o bien cuando algo nos molesta, por lo tanto es muy probable que nuestras hijas e hijos lleguen a manifestar este mismo comportamiento en otros escenarios, por ejemplo la escuela, puedes ser que al molestarse por algo agreda a alguno de sus compañeros.
  • Dificulta la habilidad para resolver problemas.- Usar un castigo físico enseña a las niñas y niños que los problemas se resuelven con golpes y no dialogando o buscando otras alternativas, por lo que cada que  tengan un problema lo resolverán empleando golpes.
  • Daña su autoestima.- Genera sensación de minusvalía y promueve expectativas negativas respecto a sí mismo.
  • Les enseña a ser víctimas.- Equivocadamente, muchos creen que la agresión hace más fuertes a las personas que la sufren y ‘les prepara mejor para la vida’, pero sabemos que no sólo no les hace más fuertes, sino más proclives a convertirse repetidamente en víctimas.
  • Les hace sentir rabia, rencor, y ganas de alejarse de casa.
  • Pueden presentar dificultades para integrarse socialmente, es decir, para hacer amigos y jugar con las demás niñas y niños.
  • No se aprende a cooperar con las figuras de autoridad, se aprende a someterse a las normas o a transgredirlas.
  • Pueden sufrir daños físicos accidentales.- Cuando alguien pega puede provocar más daño del que esperaba.

 Crianza positiva

La disciplina inadecuada usada por mamás y papás presenta tres aspectos: a) disciplina inflexible o inconsistente, b) supervisión pobre, y c) rechazo al niñ@, así como desinterés en las actividades que realiza. Sin embargo, existen  prácticas disciplinarias que favorecen el sano desarrollo de las niñas y los niños, a lo que se conoce como disciplina positiva (Pedroza, Mendoza y Martínez, 2013).

Disciplina significa realmente “enseñar”. La enseñanza se basa en fijar las metas para aprender, planear un acercamiento eficaz y encontrar las soluciones que funcionan de verdad. La Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño garantiza su protección contra todas las formas de violencia, incluyendo el castigo físico. También reconoce la dignidad de las niñas y los niños y el respeto a sus derechos. La “disciplina positiva” es no-violenta y es respetuosa de la niña y niño como aprendiz. Es una aproximación a la enseñanza para ayudarlos a tener éxito, les da la información, y los apoya en su crecimiento.

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La disciplina positiva es:

  • Encontrar soluciones a largo plazo que desarrollen la autodisciplina de las hijas y los hijos.
  • Comunicar a sus hijas e hijos con claridad sus expectativas, reglas y límites.
  • Construir una relación mutuamente respetuosa.
  • Enseñarles habilidades que les serán útiles para toda la vida.
  • Aumentar la capacidad y la auto-confianza de sus hijas e hijos para manejar desafíos vitales.
  • Enseñarles cortesía, no-violencia, empatía, amor propio, derechos humanos y respeto a las otras y los otros.

Estrategias para una crianza positiva:

  • Conozca el comportamiento de su hija e hijo.- Observe el comportamiento de su hija o hijo, en qué lugares se presenta, con qué personas o ante qué situaciones. Lo anterior le permitirá conocer las causas de su comportamiento. La conducta de las niñas y  los niños siempre tiene una razón, saber que detona su comportamiento y que factores hacen que ese comportamiento se mantengan le ayudarán a elegir la manera de modificar dicha conducta.
  • Establezca rutinas y hábitos.- Las niñas y los niños requieren de estructura y una buena manera de estructurar es generarles hábitos. Por ejemplo, inicie el día de forma menos acelerada, despierte a su hija o hijo de manera amable y respetuosa siempre a la misma hora, establezca una rutina como levantarse, cambiarse, desayunar, cepillarse los dientes y salir a la escuela. Establezca un horario en familia para comer o cenar y hacer tarea.
  • Reconozca los comportamientos deseables.- Es importante reconocer los logros de las niñas y los niños, por ejemplo: “Hoy hiciste tu tarea muy tranquilo”, enfocarse sólo en lo negativo favorece que se sientan desmotivados y poco capaces.
  • Establezca reglas en casa.- Es importante que las niñas y los niños sepan que reglas existen en casa y no solo se dé por entendido que las conoce, por ejemplo: Recoger los juguetes después de jugar, recoger sus platos después de comer, poner su ropa sucia en el cesto, respetar a las personas.
  • Otorgue responsabilidades de acuerdo a la edad.- Asignar alguna responsabilidad ayuda a identificar el valor de las cosas. Por ejemplo: regar las plantas que hay en casa, limpiar algunos muebles o sus juguetes, sacar a pasear al perro o darle de comer a su tortuga.
  • Establezca consecuencias efectivas.- Una consecuencia efectiva es aquella que tiene un impacto en la modificación de un comportamiento no deseado. Elegir la consecuencia adecuada implica conocer a nuestr@s hij@s, sus gustos por alimentos, actividades, programas preferidos. Emplear la misma consecuencia para todas las conductas no siempre es efectivo, incluso si una consecuencia fue muy efectiva con algun@ de nuestr@s hij@s podría no funcionar con el/la otr@. Una buena estrategia es que la consecuencia debe ser inmediata y debe ser de acuerdo a la conducta presentada, por ejemplo: si mi hij@ no acomodo su uniforme, la consecuencia no podría ser que se quede sin su ipad toda la semana, ya que es probable que a la mitad de la semana olvidemos que el ipad estaba en consecuencia, o bien comprale un juego de x box cuando salió bien en un examen parcial, el juego podría ser una consecuencia positiva si él/ella aprobó todos los exámenes finales con una calificación satisfactoria.
  • Tiempo para jugar o realizar actividades juntos.– Para las niñas y los niños realizar actividades con mamá y papá es la mejor recompensa que pueden tener. Aproveche algunos de sus tiempos libres, deje su celular de lado por un momento o deténgase en alguna actividad y tome un tiempo para que hagan algo juntos. Pueden ver una película, salir a caminar, jugar un juego de mesa jugar con sus juguetes. Notará como después de esta actividad su hij@ estará con mayor disposición a colaborar en casa o realizar sus actividades.

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Ser mamá y papá es una tarea de todos los días y nuestras hijas e hijos no vienen con un manual incluido que nos diga que hacer ante cada situación, pero siempre es un buen momento para aprender nuevas estrategias que favorezcan una mejor interacción con ellas y ellos.

Si estás interesado en conocer estrategias para llevar a cabo una crianza positiva con tus hij@s, en SEPIMEX contamos con especialistas que pueden apoyarte. Contáctanos vía correo a contacto@sepimex.com.mx o vía telefónica al (55) 56.89.14.19.

Elaborado por:

Dra. Araceli Flores León

Terapeuta cognitivo-conductual.

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Referencias:

  • Pedroza, F., Mendoza, B.  y Martínez, K. (2013). ¡Auxilio! ¡Mi hijo no trae manual! Prácticas de crianza positiva, prevención de adicciones y bullying. Ed. Pax. México.
  • Ferrari, J. (2014). Educar sin violencia. La ley prohíbe maltratar a los hijos. ¿Cómo educarlos sin gritar, ni pegar? Integración académica en psicología. 2 (5). 12-20.
  • Vega, M. (2006) Estilos de crianza y sus efectos. Taller para padres, Instituto Alemán de Valdivia. [en línea] < http://www.educarchile.cl > [consulta: 26 abril 2017]
  • Álvarez, M. (2002). Nadie nos Enseña a Ser Padres, Manual de apoyo para padres y educadores. 2º Ed. Chile. Ediciones Universidad Católica de Chile. 170p.

Libros de consulta

  • Pedroza, F., Mendoza, B.  y Martínez, K. (2013). ¡Auxilio! ¡Mi hijo no trae manual! Prácticas de crianza positiva, prevención de adicciones y bullying. Ed. Pax. México.
  • Runkel, H. (2011). Paternidad libre de gritos. Trillas. México.
  • Barocio, R. (2004). Disciplina con amor. Cómo poner límites sin ahogarse en la culpa. Pax. México
  • Barocio, R. (2014). Disciplina con amor para adolescentes. Guía para llevarte bien con tu adolescente. Pax. México
  • Faber, A. y Mazlish, E. (2015). Cómo hablar para que los niños escuchen y cómo escuchar para que los niños hablen. Diana. México.
  • Stowe, V. y Thompson, A. (2010). Educar niños felices y obedientes con disciplina positiva. Estrategias para una paternidad responsable. Oniro. Madrid.

 

DESARROLLAR VALORES EN L@S NIÑ@S PARA CREAR MEJORES SERES HUMANOS.

“Se puede vivir sin saber astrofísica, ni ebanistería, ni futbol, incluso se puede vivir sin saber leer y escribir, se vive peor tal vez, pero se vive. Sin embargo, hay otras cosas que es necesario saberlas porque en ello se nos va la vida. Se pude vivir de muchos modos pero hay modos que no dejan vivir. Efectivamente sin valores no se puede vivir, por lo menos no de una forma humana” – Savater

La sociedad en el contexto actual tiene una necesidad urgente de incorporación de valores esenciales en la vida, como lo son: el respeto a la diversidad, la empatía, la amistad, la solidaridad, la gratitud, la bondad, el perdón, la honestidad, el amor a la naturaleza; entre otros, si los fomentamos en los niños, podríamos contribuir a formar mejores seres humanos.

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En la Declaración de los Derechos de los Niños, adoptada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el artículo 28, se reconoce como derecho en la educación del niño, el que ésta deberá estar encaminada a desarrollar la personalidad, las aptitudes, la capacidad mental y física del niño, hasta un máximo de sus posibilidades; inspirar al niño en el respeto, de su propia identidad cultural, de su idioma y sus valores, de los valores nacionales del país que vive, del país del que sea originario y de las civilizaciones distintas a la suya; preparar al niño para asumir una vida responsable en una sociedad libre, con espíritu de comprensión, paz, tolerancia, igualdad de los sexos y amistad entre todos los pueblos, grupos étnicos, nacionales, religiosos y personas de origen indígena; así como infundir en el niño el respeto del medio ambiente natural.

El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, 2016) recomienda promover entre niños y jóvenes el conocimiento y la práctica de los valores, indispensables para la construcción de una convivencia armónica, actualmente se capacitan instructores comunitarios y promotores de educación para que desarrollen e implementen programas en las escuelas basados en valores esenciales para la vida, sin embargo resulta insuficiente que sólo se adquieran en la escuela, es de vital importancia que éstos también se incorporen en casa.

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Instruir a l@s niñ@s en casa para que aprendan a dar valor a algunas conductas y sentimientos, les ayudará a sentirse bien en el ambiente en que se encuentren, a convivir de mejor manera, a contribuir con una sociedad incluyente y tolerante. Un niño que conoce el límite del otro y el respeto a sí mismo, podrá vivir una vida saludable, ya sea en su entorno familiar o escolar.

El desarrollo de las capacidades personales, sociales y emocionales de l@s niñ@s debe tener la misma prioridad que el desarrollo de las capacidades cognitivas en la educación.

Reconocidas universidades estadounidenses, como Harvard, el Instituto de Tecnología de Massachusetts y la Universidad de Columbia, están replanteando los criterios para admisión a sus universidades, priorizando el evaluar valores imprescindibles para la vida como la empatía, solidaridad y compasión, lo cual impactará favorablemente para la selección de sus estudiantes.

Los valores nos acompañan desde edades tempranas, en nuestras relaciones con los otros, en los intereses, sentimientos, en nuestro actuar, en las valoraciones que hacemos, en las actitudes y en todas las etapas se van transmitiendo continuamente.

Los valores tienen diversas conceptualizaciones, dependiendo de la disciplina que los estudie, desde la psicología los valores han sido un juicio apreciativo, una predisposición afectiva o actitud, una acción y finalmente una norma de conducta. Y poseen tres componentes:

a) Cognitivo, referente al conocimiento de lo deseable e indeseable.

b) Afectivo, consiste en el afecto orientado a favor o en contra de los objetos de valor.

c) Conductual, indica que una acción responde siempre que el valor sea activado.

La formación de valores tiene por objetivo en las niñas y niños, que aprendan a conocer, querer, reflexionar e inclinarse por todo lo que sea noble, justo y valioso, además de fomentar una buena convivencia e interacción con la sociedad en general.

¿Cómo promover los valores en nuestras niñas y niños?

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Se trata de una construcción que se realiza en diferentes ambientes: familia, escuela, relación con pares, etc., y que se relacionan entre sí, a continuación describiremos unas recomendaciones generales para impulsar los valores en casa.

L@s niñ@s aprenden valores observando nuestras acciones y las acciones de otros adultos que ellos respetan. Presta mucha atención a si estás modelando los valores que quieres que adquieran, en tus interacciones cotidianas, observa cuando tus acciones no se alinean con los mensajes que está enviando y trata de ser congruente con ello.

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Una de las maneras más comunes de promover los valores, es mediante los programas de ficción, en especial los dibujos animados, representan una opción importante de enseñanza-aprendizaje en la que niños y niñas, pueden aprender valores a través de sus personajes favoritos, aunque resulta indispensable la función reguladora de los padres, que nos sentemos a hablar con ellos acerca de los valores que representa cada personaje y enfatizar en la importancia de su uso.

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Los cuentos son un agente motivador que despierta gran interés en los niños y niñas, permitiéndoles convertir lo fantástico en real, identificar personajes, dar rienda suelta a su imaginación y creatividad, además de suavizar tensiones y resolver conflictos, transmite valores, lo que favorece el desarrollo socio-afectivo. A continuación les dejamos un link de internet, donde pueden encontrar una gran variedad de cuentos y audio-cuentos que representan diversos valores (amor, amistad, respeto, solidaridad, humildad, empatía, igualdad, etc.) y otro donde encontrarán un libro clásico: “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry, que representa valores universales (amor, respeto, amistad, solidaridad, creatividad, etc.):

http://www.mundoprimaria.com/cuentos-con-valores/

http://www.agirregabiria.net/g/sylvainaitor/principito.pdf

Les dejamos algunos valores y elementos para favorecer su desarrollo en las niñas y niños…

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Hace referencia al trato amable y considerado hacia sus semejantes, mostrar aprecio y cuidado hacia el valor de las mismas, la importancia de fomentar este valor en l@s niñ@s desde muy pequeños radica en enseñarlos a valorar y saber apreciar a las personas, cosas u objetos, enseñarles que no todas las personas son iguales y aceptar las diferencias y similitudes de éstas.

  • Para desarrollar dicho valor, es indispensable tomar en cuenta las ideas de los niños y niñas como punto de partida para promover el diálogo, el intercambio de opiniones, utilizar noticias difundidas a través de los medios de comunicación, de visitas a museos, cuya finalidad sea expresar su opinión, crear debates familiares o escolares, en los cuales l@s niñ@s experimenten formas de organización y asuman responsabilidades en beneficio colectivo, como el respeto a la opinión del otro.

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Valor de reconsiderar los actos de los otros e incluso los nuestros, que en algún momento tuvieron una implicación negativa, aceptando el error y tomando acciones al respecto.

  • No tengas miedo a disculparte con tus hij@s, necesitan saber que los adultos también cometen errores, tienen el derecho a equivocarse y a reflexionar sobre lo hecho u ocurrido, a comprender que las disculpas sanan tanto al que las ofrece como al que fue ofendido.

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La empatía se traduce en la capacidad del ser humano de percibir y comprender lo que siente y le ocurre a las personas que nos rodean, “ponerse en los zapatos del otro”, en nuestros niñ@s favorece las conductas pro-sociales.

  • Como padres en ocasiones tendemos a priorizar la felicidad y los logros de nuestr@s hij@s sobre la preocupación de sus hijos por los demás. L@s niñ@s necesitan aprender a equilibrar sus necesidades con las necesidades de los demás, ya sea pasando la pelota a un compañero de equipo o decidirse a defender a un amigo que está siendo intimidado. Realizar reuniones familiares, cuando haya conflictos familiares, y en esas reuniones darles voz a los niños y animarlos a tomar la perspectiva de otros miembros de la familia, escuchar atentamente las opiniones de l@s niñ@s y pedir que escuchen atentamente las opiniones de los demás.

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Cualidad humana de comportarse y expresarse con coherencia y sinceridad, actuar basados en la verdad y la justicia, este valor en los niños permite una mejor interacción social, reconocimiento y bienestar.

  • Hablar con nuestr@s hij@s sobre lo que significa ser honesto y por qué la honestidad es un valor importante. Platica y reflexiona sobre un momento reciente en que fuiste deshonesto, puedes incluir una pequeña mentira blanca y puedes compartir un ejemplo de tu infancia con los niños. Después podrían conversar ambos de mentiras que hayan dicho, discutir el impacto de su deshonestidad y lo que podría haber hecho de manera diferente. Refuerza la honestidad, si te dice una mentira, es importante recordarles que es incorrecto hacerlo y por qué está mal, pero también es importante darle las gracias a tu hijo por su honestidad y su voluntad de compartir, dejémosles claro que estamos orgullosos de su honestidad.

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La gratitud es uno de los valores más apreciados en la educación de las niñas y niños, consiste en reconocer lo que nos brindan las personas a nuestro alrededor y la vida misma,  aprender a vivir con gratitud nos aporta bienestar, paz, reciprocidad, se relaciona con amor y amistad.

  • L@s niñ@s pueden aprender a dar las gracias no sólo por lo material, sino también por algún gesto que hayan tenido con ellos. Enseñémosles a experimentar gratitud por alguien que les tendió la mano, por dejarlos pasar, por haber preparado el desayuno, la comida o la cena, etc. También es importante que sean agradecidos consigo mismos, con lo que tienen, por su familia, hermanos, por su colegio, amigos, esto les enseñará a valorar y apreciar todo lo que tienen.

¡Hasta aquí el blog de esta semana! Esperamos les guste y lo compartan.

En SEPIMEX, contamos con especialistas cognitivo-conductuales y de psicología positiva que pueden guiarte en la enseñanza de valores y la resolución de conflictos a través de ellos. Contáctanos vía correo a contacto@sepimex.com.mx o vía telefónica al (55) 56.89.14.19.

Elaborado por:

Mtra. Andrea Hernández Pérez

Terapeuta cognitivo-conductual.

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Referencias:

  • Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2016). Recuperado de https://www.unicef.org/es
  • García, G., y Torrijos, E. (2013). Vivir Con Valores: Cómo Fomentar Los Principios En Los Niños. México: Quarzo
  • Savater, F. (1991). Ética para Amador. Barcelona: Ariel.

Pelear justamente

“Cuando uno elige una pareja a largo plazo, inevitablemente está eligiendo también un conjunto inevitable de problemas sin solución.”  –  Dan Wile

       Todas las parejas entrarán en conflicto en algún momento. Sería ingenuo pensar que no. Aunque no lo creas, la negatividad también es necesaria para una relación estable, ya que le da un equilibrio. Muchas de las diferencias que existen entre los miembros de la pareja pueden ser enriquecedoras, pero con el tiempo también pueden convertirse en problemas. Aunque algunos problemas son fáciles de resolver, la investigación de los Gottman ha demostrado que 2/3 de los problemas maritales son inevitables y “perpetuos”, porque surgen de diferencias fundamentales entre las dos personas (en cuanto a su personalidad o a sus necesidades personales). Si las parejas no logran aceptar que esto ocurre y la negatividad o el conflicto no son manejados de manera saludable (con diálogo, negociación y compromiso), entonces es probable que la relación fracase. Un factor importantísimo para que una relación tenga éxito es la manera en que se maneja el conflicto.

1.jpgManejar el conflicto implica que, a nivel personal, logres lo siguiente:

  • Aceptar la influencia de tu pareja
  • Hablar el problema
  • Auto-regularte fisiológicamente (calmar tu mente y tu cuerpo).

Aceptar la influencia de nuestra pareja

          Es fácil que nuestro cerebro asuma cosas; por eso es importante ser curioso y dialogar con nuestra pareja para entender su perspectiva y prevenir que la problemática escale y se vuelva una discusión sin sentido. Aceptar influencia implica realmente escuchar aquello que tu pareja tiene que decir, opinar, o sugerir para tomarlo en cuenta. Como recomienda Gottman, tienes que buscar activamente aquellas partes del punto de vista de tu pareja que te hagan sentido y con las que puedas empatizar en lugar de concentrarte en cómo defender tu punto. De esta manera, “cedes” un poco el poder y es más probable que encuentren una solución que honre a ambas partes. Recuerda, en las relaciones de pareja, “…si uno de los miembros de la pareja está ‘ganando’, entonces ambas partes pierden” (Brittle, 2015).

Hablar sobre el problema

Implica hablar de lo ocurrido sin regresar a la discusión para realmente procesar el conflicto. El enfoque debe estar en encontrar maneras de entender por qué la discusión fue poco fructífera y que cada parte tenga oportunidad de expresar lo que siente, piensa y necesita. De esta manera, se abre el espacio para una discusión saludable en que la perspectiva de cada individuo sea validada. En este punto es sumamente importante desarrollar la capacidad de asumir responsabilidad más que culpar a la pareja; es decir, reconocer qué rol jugaste en el conflicto y qué estás dispuesto a hacer.

Muchas parejas logran manejar el conflicto al acordar ciertas reglas para afrontarlo. A estas se les conoce como “Reglas para pelear justamente”. Lo ideal es que dialoguen, que cada uno proponga reglas y éstas se vayan modificando hasta llegar a un acuerdo. Más adelante se proporciona una lista de reglas comunes que se han demostrado útiles y que te pueden servir de guía para hacer las tuyas.

Auto-regularnos fisiológicamente

Es importante crear conciencia sobre la manera en que tu cuerpo y tu cerebro  afectan la manera en que te comunicas cuando hay conflicto. Cuando te percates de que hay excitación fisiológica (tu cuerpo se activa o altera) y esto interfiere con tu manera de manejar las cosas, entonces tendrás que practicar la auto-regulación (lograr un estado de calma).  Cuando estamos en conflicto o en peligro, todo nuestro cuerpo entra en un estado de excitación, es una respuesta evolutiva de protección, un sistema de alarma integrado que nos permite reaccionar para defendernos: aumento del ritmo cardiaco, disminución del flujo sanguíneo a ciertos órganos del cuerpo, bombeo de adrenalina, atención enfocada y de túnel. Sin embargo, este es un estado que afecta la comunicación humana. Se ha comprobado que si tu ritmo cardiaco se eleva por arriba de los 100 latidos por minuto, tu cuerpo y tu cerebro simplemente no procesan la interacción social. A este proceso se le llama inundación e invariablemente lleva a una comunicación errática. Es simple, imagina que vas corriendo con un amigo, ¿qué tanto puedes hablar y escuchar realmente? Cuando existe inundación se sugiere tomar un tiempo fuera. Es importante que haya un acuerdo formal o ritual de retirada en la pareja para que cada uno pueda tomar este tiempo para auto-regularse sin que la otra persona lo malinterprete. Algunos pasos importantes son:

a) Acordar tiempo para retomar el tema: Si realmente se dio una inundación fisiológica, necesitarás al menos 20 min. para regular tu ritmo cardiaco nuevamente y preparar a tu cuerpo. No deben pasar más de 24 horas pues existe el riesgo de evitar el tema, lo que dará al conflicto más poder.

b) No permanecer en el problema: no es útil utilizar tu tiempo de auto-regulación para estar repasando el problema, ya que estos pensamientos son estresantes y no ayudan a tu mente y a tu cuerpo a calmarse.

c) Busca relajarte: Las estrategias para lograr esto varían de persona a persona. Puedes practicar ejercicios de respiración profunda, salir a caminar, escuchar música, leer una revista, colorear, etc. De esta manera lograrás liberar tensión y alcanzar un estado mental de relajación. Si logras este estado, abres la puerta a la empatía, el positivismo y la creatividad para la resolución de conflictos con tu pareja.

2.jpgREGLAS PARA PELEAR JUSTAMENTE

  • Pregúntate por qué te sientes molesto. ¿Estás enojado porque no guardaron la mostaza? ¿O estás molesto porque sientes que haces la mayoría de los quehaceres en casa y la mostaza fuera de su lugar sólo es evidencia para tu teoría? Asume responsabilidad de la causa de tus emociones y de éstas mismas, pues son sólo tuyas (tú te enojas, no te hacen enojar).
  • Hablar un tema a la vez. No perder el enfoque del argumento y mantenerse en el momento para que la situación no se transforme en una discusión sobre situaciones pasadas que ya no tienen solución.
  • No usar lenguaje degradante. NO calificar o describir (adjetivos negativos) a la persona y muchos menos usar groserías. No humillar ni insultar, pues eso lastima a la otra persona. Tampoco se vale acusar o culpar. Hay que expresar los sentimientos con las palabras apropiadas y tomar responsabilidad por ellos. “Estoy enojado.” “Me siento dolido cuando no contestas mis llamadas.” “Me siento asustado cuando me gritas.”
  • No generalizar: Evita frases como “tú siempre”, “tú nunca”, “siempre es lo mismo”, pues eso quita el enfoque del problema.
  • Tomar turnos. No interrumpir a la otra persona. Si es algo difícil para ustedes, se puede establecer un cronómetro para que cada persona hable por un minuto sin interrupción. La otra persona puede tomar notas (literal o mentalmente) de aquello que quiere decir, siempre y cuando realmente esté escuchando.
  • Ojo con el bloqueo. Corresponde a retirarse y dejar de hablar sin advertir a tu pareja y sin establecer un tiempo de seguimiento con tu pareja. Si usas esta táctica, te sentirás mejor momentáneamente, pero el problema original todavía existe.
  • Tiempo fuera. Si realmente no puedes continuar hablando en ese momento, coméntale a la otra persona que necesitas un tiempo afuera, con un compromiso de continuar la discusión más tarde. Utiliza estrategias de relajación. Deben volver a la discusión cuando ambas partes estén tranquilas.

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  • No gritar. Muchas personas sienten que cuando gritan, “ganan” la discusión o la otra persona “escuchará o entenderá” mejor, pero esto sólo empeora el problema ya que el nivel de la discusión escala y se llega más fácilmente a la inundación.
  • No utilizar intimidación física, psicológica o emocional con amenazas o violencia.
  • Llegar a un acuerdo. No siempre hay una solución, pero hagan lo que puedan para llegar a un acuerdo. Ambas partes tendrán que ceder en algo. Si este es un problema “permanente” es importante aceptar que es así, acordar que es un tema en el que no están de acuerdo pero hacer un esfuerzo por entender mejor a la otra persona (empatía) y hacérselo saber (validar). Esto aumentará los sentimientos positivos en general.

Unos cuantos tips más…

– En toda discusión hay dos realidades subjetivas y no existe “verdad absoluta”. Evita explicar tu opinión si esto implica tratar de cambiar o negar la opinión de la otra persona.

– Tus creencias son propias. No porque tú pienses que algo “debe ser” de cierta manera necesariamente es así.

– Puedes pedir lo que necesitas, pero asumir o demandar que así debe ser sólo alejará a la otra persona.

– Enfóquense en las situaciones y factores sobre los que realmente tienen el control.

– Los conflictos en las relaciones de pareja pueden ocasionar los 4 jinetes del apocalipsis de los que habla Gottman: crítica, defensividad, bloqueo, desprecio. Estos son los principales causantes de un alejamiento emocional y de separación. Como este es tema prácticamente para otro blog, les dejamos una imagen con la promesa de explorarlos a fondo en otra ocasión:

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– Procura utilizar estrategias de reparación durante el conflicto, estas pueden ser frases o acciones dirigidas a que no escale la discusión, más que a solucionar el problema. El uso del humor puede ser una buena estrategia para algunas parejas (siempre y cuando esto no invalide la opinión de la otra persona).

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           Estas estrategias pueden servirte para toda relación interpersonal y no sólo para una relación de pareja. En Centro Sepimex hay terapeutas cognitivo-conductuales especializados en pareja que pueden ayudarte a mejorar tu relación enseñándote estrategias de comunicación y auto-regulación.

Elaborado por:
Mtra. Judith de la Serna Nasser

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Referencias:

Gottman, J. (2000). The Seven Principles of Marriage for Making Marriage Work. United States: New York Times.

https://www.hearthealing.org/fair-fight-rules

https://www.gottman.com/blog/manage-conflict-part-2/

http://www.therapistaid.com/

El ABC PARA UNA CONVIVENCIA SANA ENTRE MADRES, PADRES Y ADOLESCENTES.

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¡Qué tal papis y mamis! Este blog va dirigido a ustedes que tienen hij@s adolescentes, y porque no, orientar también a tod@s aquell@s que tienen cercanía o trato con ell@s. Espero poderles otorgar algunas acciones de mejora para las relaciones entre madres, padres e hijos.

Me gustaría comenzar invitándolos a que reflexionen lo siguiente para despertar la empatía y el reconocimiento del ser humano que tienen como hij@ (Barocio, 2014):

Cierren los ojos… ¿Se acuerdan cuando tenían su edad? Imagínense que están en su recámara o lugar favorito, rodeados de lo que les gustaba: su música, sus fotos, su gente, etc. ¿Qué más?…

¿Con quién les gustaba salir?, ¿a dónde les gustaba ir?, ¿qué hacían para divertirse?, ¿qué cosas no les contaban a sus papás? y ¿qué dudas tenían?

Tal vez sus respuestas oscilen entre estar con sus amig@s, hablar por teléfono, andar de vag@s, ver la televisión, salir a pasear, escuchar música, hacer deporte, bailar y dormir. Contrario a pensar, en las nuevas responsabilidades, la tarea, los “sermones o choros”, las reuniones familiares, entre otros temas. ¡Y qué creen!, para su sorpresa, no hay mucha diferencia entre lo que su hij@ prefiere.

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Seguro recordarán que en esos momentos les invadía una sensación de experimentar cosas nuevas, de querer vivir la vida al máximo, de buscar nuevas aventuras y, en ocasiones, se sentían confundidos, irritables y sensibles. Sin embargo, TODO ES NORMAL, la diferencia es que ustedes ya lo vivieron y su hij@ comienza a pasar por este proceso; si bien los tiempos no son los mismos, sí tienen experiencias que compartirles. Ustedes son su ejemplo y pueden darle alternativas positivas para que tome sus propias decisiones.

Ahora piensen en su hij@ y pregunténse:

¿Qué le gusta hacer?, ¿cuáles son sus pasatiempos favoritos?, ¿quiénes y cómo son sus amig@s? y ¿cómo me estoy comunicando con él/ella?

Entendemos que la tarea de ser papá/mamá no es fácil, y que no se reduce a proveer lo necesario para su desarrollo, como casa, comida, escuela y vestido, también es indispensable EL AFECTO, LA COMUNICACIÓN Y LA COMPAÑÍA.

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Vuelvan a cerrar los ojos y ahora recuerden:

¿Por qué los regañaban sus padres?, ¿qué hacían que les molestaba?, ¿de qué se quejaban de ustedes? y ¿cómo los castigaban?

Posibles respuestas: por cómo se vestían y peinaban, que no hacían la tarea, que hablaban mucho por teléfono, que no tenían buenas calificaciones, que contestaban mal, que no se reportaban cuando salían, que no hacían caso, etc.

En la actualidad ustedes:

¿De qué se quejan de su adolescente? ¿Por qué cosas l@ regañan? o ¿qué les molesta de él/ella?

NO pueden regañar a su hij@ por haber hecho algo de lo que no les han hablado, por ejemplo “¿cómo pudiste salir embaraza?”, si nunca platicaron de sexualidad.

Por todo lo anterior, es importante dedicarles un espacio con él/ella. Los papás tienen el deber de educar y ayudarles a madurar con normas y su cariño (Argüello, 2014).

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Menciona el IMJUVE (s/f) que lo más importante de ser mamás/papás es BRINDAR HERRAMIENTAS DE VIDA como la autoestima (en la medida en que se quieran a ellos mismos, evitarán el maltrato de los demás y las relaciones violentas), la responsabilidad (construirán un plan de vida y se alejarán de conductas de riesgo), y la asertividad (para decir no cuando les ofrezcan drogas, cuando no quieran tener relaciones sexuales con alguien, cuando quieran opinar diferente, etc.).

En este sentido, repasemos un poco… la adolescencia es una etapa en donde no son niños ni adultos y vienen de una época sin preocupaciones, como lo fue la infancia. Es un período relevante del desarrollo, en el cual convergen cambios importantes en lo biológico con la aparición de los caracteres sexuales secundarios, la capacidad reproductiva y el despertar sexual; en lo psicológico, con la búsqueda y logro de una identidad propia y una nueva estructura del pensamiento; en lo social, con la inserción obligada a un mundo nuevo, distinto y exigente, en donde tomar decisiones implicarán consecuencias para el futuro mediato y a largo plazo.

Tomen en cuenta que son varias las señales que pueden indicarles que su hij@ se encuentra en esta etapa del desarrollo (Arguello, 2014; Barocio, 2014):

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Actividad sugerida:

  • Saquen sus fotos de cuando eran adolescentes, revísenlas con calma y compártanlas con su hij@. Posibilitará la cercanía y empatía.

¿Qué más se sugiere para mantener una convivencia sana?

  1. Su hij@ es más que una apariencia.

Recordemos que es un ser único y valioso que les da la oportunidad de crecer al relacionarse con él/ella. Pueden emplear frases para sí mismos como: “esto es pasajero, no siempre va a ser así” / “¡Qué original se ve! Nunca se me hubiera ocurrido peinarme ni pintarme el pelo de ese color” / “¡Qué valiente es mi hij@! Miren que atreverse a salir en esas fachas”. Potenciar los aspectos positivos de su forma de ser y sus cualidades hará que vivan más saludablemente cada experiencia.

  1. Guiar y ayudar a transitar en esta etapa.

Si están criticando cómo se arregla su adolescente o cómo se comporta y habla o lo que hace mal, le crean una gran inseguridad, porque lastiman su confianza en sí mism@, el/la adolescente está ensayando en su nuevo mundo.

  1. Como mamá y papá, deben tener intereses propios.

Esto es, algo más en qué poner su atención, con el objetivo de evitar estar pendiente de cada acción de su hij@ o de sobreprotegerl@. Encuentren un punto medio en donde no l@ asfixien ni l@ abandonen. Evitar proyectar sus sueños y expectativas poco realistas, su hij@ es como es y deben aceptarl@ con sus virtudes y defectos.

  1. El/la adolescente necesita sentirse que pertenece a su familia.

Implica que l@ hagan sintirse querid@, pero no controlad@ ni manipulad@. Recuerden que en esta etapa de su vida tiene la necesidad de pertenecer, esto no quiere decir que deje de quererlos, sino que es un momento en su desarrollo en donde l@s amig@s pasan a ocupar su principal centro de atención. Asimismo, el pedirle su opinión en las decisiones familiares según van madurando, en conjunto con proveer un hogar sin golpes ni gritos.

  1. Establecer límites claros.

Es decir, platiquen los derechos y deberes dentro del hogar, para que cada quien pueda decidir sus actividades, así como las consecuencias de acciones equivocadas o indicaciones incumplidas. También incluye enseñarle a controlar sus gastos.

  1. Orientar y darles opciones, sin controlarlos.

El proyecto de vida necesita un compromiso con lo que se desea para el futuro, su hij@ está trazando este proyecto y las decisiones que tome son definitivas para alcanzar sus metas.

  1. Hablar con ellos de temas que les interesen (deportes, música, amigos).

Es decir, interesarse en su vida diaria, saber quiénes son sus amigos; recuerde los ejercicios anteriores.

  1. Fomentar confianza y

Darle iniciativa para que vaya tomando sus propias decisiones: sobre sus estudios, forma de vestir, deportes que practica, uso del tiempo libre, para ayudarles a madurar. Reconocer las limitaciones de su hij@ y exigir en función de ellas, hará que se sienta más satisfech@ de sus triunfos y acepte positivamente sus fracasos.

  1. Mantener una estrecha comunicación.

Aprovechen los momentos de convivencia para hablar sobre los temas que consideren relevantes, háblale de lo que tú crees, sientes y piensas. Es importante que les tengan confianza y que sepan que cuentan con su apoyo.

En resumen, los principales educadores de sus hijas e hijos son ustedes, nunca está de más informarse. Si desean aprender estrategias sobre prácticas de crianza positiva para mejorar la relación y comunicación con su adolescente, en Centro SEPIMEX podemos apoyarle con especialistas capacitados en el tema.

¡Hasta la próxima! 🙂

Elaborado por:
Mtra. Mayte Ortiz Romero

Terapeuta Cognitivo Conductual,

SEPIMEX MAQ.

mayte@sepimex.com.mx

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Teléfono: 56 89 14 19

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Bibliografía.

  • Argüello, A.E. (2014). Convivir con un adolescente. Ideas para acertar de vez en cuando. Madrid: Pirámide.
  • Barocio, R. (2014). Disciplina con amor para adolescentes. Guía para llevarte bien con tu adolescente. México: Pax.
  • Instituto Mexicano de la Juventud. Disponible en http://www.gob.mx/imjuve

La experiencia de la soledad.

    La soledad no es exclusiva de hombres o mujeres, de adultos mayores o de jóvenes, de solteros o de casados, puede experimentarse por  cualquier persona, en cualquier momento de la vida1. Tal vez tú, que te has tomado unos minutos para leer estas líneas, en algún momento te has sentido solo/sola, aun cuando hay cientos de personas a tu alrededor. Es algo muy común y es por eso que en esta ocasión comparto brevemente contigo este tema: la soledad.

¿La soledad es buena o mala?

Para responder esto, primero hay que aclarar que estar solo (físicamente), no es lo mismo que sentirse solo (experiencia subjetiva) y viceversa1, pues algunas personas por ejemplo pueden experimentar un sentimiento de soledad aun estando rodeadas de otras personas o teniendo  una buena cantidad de contactos en diferentes áreas como la escuela, la casa, etc.

20090427182045-yoga.jpg     La soledad puede  experimentarse en ambas direcciones, positiva y negativamente1,2. Algunas personas buscan espacios para estar a solas, con la menor cantidad de gente alrededor,  pues disfrutan esos momentos4, ya que pueden descansar, disfrutar de sí mismos, autoconocerse, reflexionar, meditar2, darse un respiro de las demandas de la vida moderna1,  etcétera. Otras en cambio, no se sienten cómodas en ambientes poco concurridos.

   self-awareness (1).jpg  De la misma manera, algunas personas ven como algo positivo la experiencia de soledad, pues la toman como una retroalimentación adaptativa, un indicador saludable de las limitaciones humanas que puede conducir a la autoconciencia2. En cambio a otras personas, les afecta mucho esta sensación, incluso puede volverse un problema crónico y es justamente de ellas de las que te seguiré  comentando.

La soledad como experiencia negativa.

   la-soledad-es-letal-literalmente_ampliacion.jpg  La soledad es un fenómeno multidimensional, psicológico, potencialmente estresante1, una experiencia subjetiva que se vive de forma displacentera, que tiene que ver con la ausencia de una relación particular1,  resultado de la discrepancia entre el ideal y la percepción que tenemos acerca de nuestras relaciones interpersonales/sociales actuales1,2,3,5.

     Involucra evaluaciones cognoscitivas, antecedentes de desarrollo afectivo, de interacción social y habilidades conductuales y de afrontamiento. Donde  la valoración subjetiva que tengamos del entorno social y de nuestras relaciones tienen una gran influencia,  ya que las podemos interpretar como amigables, u hostiles1 y es con estas últimas que se puede generar la experiencia displacentera de soledad.

     cercania_lector.jpgDesde esta perspectiva, como seres sociales, buscamos a otros con quienes compartir metas, intimidad, hacer planes, prosperar y necesitamos conectarnos con otros significativos para no experimentar negativamente la soledad1, es decir si sentimos conexión con algunas personas (pareja, amigos, familiares, etc.), aunque estemos lejos de ellas, no nos sentiremos solos.

     A nivel temporal la soledad puede revisarse de tres maneras2  y depende en gran medida de las habilidades de afrontamiento ante la soledad con las que contemos:

  • Soledad transitoria: es la más común y se relaciona con breves brotes de sensación de soledad cuya duración es mínima.
  • Soledad situacional: es el sentimiento de soledad asociado a la muerte de una persona cercana, como padres e hijos o la separación de una pareja, etc.
  • Soledad crónica: Puede durar años, y se experimenta una sensación de incapacidad para el establecimiento de relaciones satisfactorias.

Las dimensiones de la soledad1.

mujer-soltera-triste.jpg(a) Soledad de intimidad, también llamada soledad emocional, se refiere a la percepción de ausencia de personas significativas íntimas (como pueden ser una pareja, un amigo cercano o un confidente) que pueda brindar soporte en etapas de crisis, o con quien compartir momentos importantes.  Un autor de apellido Dunbar, menciona que esta dimensión relacional puede ser tomada como un núcleo central  y generalmente abarca hasta 5 personas a quienes consideramos íntimas, y que  se a las que podemos recurrir en cualquier momento.

atuhijolecuestahaceramigos.jpg(b) Soledad relacional, también llamada soledad social, hace referencia a la percepción que tenemos de presencia o ausencia de la calidad de relaciones con familiares o grupos de amigos cercanos (más no íntimos), es decir la conexión que tenemos con ellos,  abarca aquellas personas con las que frecuentemente nos comunicamos e interactuamos cara  a cara.  Dunbar los refiere como “grupos de simpatía” y  menciona que por lo general van de 15 a 50 personas  que conforman el núcleo social. Es de mayor relevancia la calidad de nuestras relaciones más que la cantidad2.

(c) Soledad colectiva. Esta dimensión de la soledad hace referencia a la valoración que le damos a nuestras redes de identidad, nuestras redes activas con las que nos identificamos a nivel macro, por ejemplo el ser parte de una comunidad escolar, la simpatía que se comparte por algún equipo deportivo, o  la identidad nacional, donde nos podemos conectar con otros a distancia en el espacio colectivo.  Dunbar la refiere como la capa social más externa y puede abarcar como parte de nuestras redes activas entre 150 y 1500 personas.

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Consecuencias

    soledad (2).jpg La experiencia negativa de soledad está asociada con múltiples problemas físicos y mentales 1, 2, es un factor de riesgo que aumenta la probabilidad de episodios depresivos, alcoholismo, conductas antisociales y agresivas, pensamientos suicidas,  ansiedad social, impulsividad, deficiencias en la higiene del sueño, por lo que es muy importante realizar trabajos de prevención y de intervención.

      Respecto al parecido que en ocasiones se encuentra entre  soledad y depresión, Ostov y Offer´s  mencionan que aunque ambas comparten dolor emocional y sensación de desamparo,  la diferencia potencial es que la soledad de caracteriza por la esperanza de que todo irá mejor al  encontrar a una persona con la que se pueda establecer una relación de calidad.

Algunas sugerencias:

Identifica tu núcleo central, valora a tus personas significativas, demuéstrales que te interesan.

     Aunque sólo tengas unos minutos con ellos al día o la semana, disfrútalos, puede ser a la hora de la comida o la cena, o antes de ir a dormir. Elimina distractores, apaga el televisor, si por razones de trabajo o las que sean no puedes apagar el celular,  colócalo en modo silencio, no estés pensando en lo que tienes que hacer más tarde, o lo que no hiciste hace unas horas, enfócate en las personas que tienes frente a ti, en el presente, fortalece tus vínculos.

 Da el primer paso, reencuentra tus relaciones de calidad.

     Toma el teléfono y llama a esas personas que son significativa para ti y que hace tiempo no platicas con ellas. Tal vez al igual que tú, han estado ocupadas y por eso no se han comunicado contigo. Da ese primer paso, sólo te tomará unos minutos. Puede ser que un simple hola alegre tu día… Y el de alguien más.

Dale más importancia a la calidad que a la cantidad.

Atrévete a cambiar por un día la tecnología y los cientos de contactos que tienes en Redes Sociales electrónicas por la interacción cara a cara, puede ser invitando a comer a un amigo, o visitando de sorpresa a alguien que no hayas visto hace tiempo, etc.    


Disfruta de tu soledad.

Si por alguna razón te encuentras solo en algún momento, no lo veas como algo negativo, cambia la valoración de ese momento y tómalo como una oportunidad para conocer algo nuevo de ti.A_picture_is_worth_a_thousand_words.jpg

Consulta un especialista.

     La soledad  experimentada negativamente, en su parte cognitiva, puede hacernos creer que no hay alguien a quien le importemos, que no hay un alguien significativo en nuestras vidas, lo cual es un error de pensamiento, todos tenemos personas significativas y nosotros somos significativos para otros, sólo que algunas veces nuestros pensamientos se distorsionan y no nos permiten ver con claridad. En este punto la terapia cognitivo conductual es la que ha demostrado mayor eficacia1 para el manejo de la experiencia negativa de la soledad. Si en algún momento necesitas apoyo, recuerda que en el equipo de SEPIMEX hay especialistas que pueden apoyarte.

Gracias por tomarte un tiempo para leer este texto que aquí termina, y espero que de alguna manera te resulte útil.

Excelente día, tarde o noche.

Elaborado por:

Marcos Urbina Rodríguez

Terapeuta Cognitivo Conductual

marcos@sepimex.com.mx

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Tel. 56-89-14-19  / contacto@sepimex.com.mx

 

REFERENCIAS.

(1) Cacioppo, S., Grippo, A. J., London, S. Goossens, L. & Cacioppo, J.T. (2015). Loneliness: Clinical Import and Interventions. Perspectives on Psychological Science, 10(2), pp. 238-249. DOI: 10.1177/1745691615570616

(2)Montero, M. & Sánchez-Sosa, J. J. (2001) La soledad como fenómeno psicológico: un análisis conceptual. Salud Mental, 24, pp. 19-27

(3)Hawkley,  L.  C.,  &  Cacioppo,  J.T.  (2009). Loneliness.  In H.R.S.  Sprecher (Ed.), Encyclopedia of human relationships.  Thousand Oaks, CA:  Sage, 985–990.

(4)Cain, S. (2012). El poder de los introvertidos (Conferencia en video) Disponible en https://www.ted.com/talks/susan_cain_the_power_of_introverts?language=es

(5)Zavaleta, D., Samuel, K. & Mills, C. (2014). WORKING PAPER NO. 67: Social Isolation: A conceptual and Measurement Proposal. Oxford Poverty & Human Development Initiative (OPHI)

FUNCIONES EJECUTIVAS EN NIÑ@S PREESCOLARES

1.jpg          En el desarrollo humano la niñez temprana transcurre en niños y niñas de 3 años a 5 años 11 meses cuya etapa se caracteriza por importantes cambios físicos, emocionales, cognitivos y sociales. En la niñez temprana ocurre un acontecimiento crucial que es la entrada a la enseñanza preescolar, la cual propicia el inicio de la vida social del pequeñ@ y que ocasionará cambios significativos en su personalidad vinculado con la maduración del sistema nervioso central.

          Durante el kínder los niñ@s aprenderán a convivir, relacionarse y solucionar conflictos con sus pares, se involucrarán en juegos que estimulen su imaginación pero también el aprendizaje de reglas, respeto de turnos y límites. Emocionalmente serán capaces de identificar emociones básicas en él y en sus compañeros.

          Las habilidades que emergen en el preescolar se han explicado con el surgimiento de las funciones ejecutivas que consisten en un conjunto de habilidades que facilitan la adaptación flexible a situaciones mediante el control de impulsos, permite planear en función de objetivos, establecer metas, la regulación y monitoreo de la conducta y la organización en tiempo y espacio. Se sabe que la edad preescolar es un periodo sensible de cambios rápidos en competencias ejecutivas.

          Es durante la etapa preescolar cuando las funciones ejecutivas experimentan mejoras significativas vinculadas al surgimiento de una serie de habilidades comportamentales y cognitivas encaminadas a la regulación de emociones y adaptación al ambiente.

          En el periodo preescolar surgen algunas funciones ejecutivas como la detección de selecciones de riesgo, es decir, la capacidad para detectar riesgos-beneficios y lograr demorar una recompensa lo cual posibilita más adelante prever consecuencias como pérdidas, castigos y premios. Por lo tanto, la capacidad para utilizar reglas que impliquen el control conductual se optimiza durante el transcurso de los 4 a los 5 años.

          Es sorprendente observar como los preescolares ya son capaces de organizar una secuencia de pasos para llegar a un objetivo inmediato y anticipar los pensamientos y acciones de otros. Se conoce como la teoría de la mente y se refiere a la habilidad para predecir y explicar el comportamiento de los demás. Es considerada como una de las capacidades cognitivas más importantes que se desarrollan durante el kínder al permitirles la comprensión de ambientes y situaciones sociales.

         2.png Además, durante la niñez temprana el lenguaje tiene una función comunicativa y reguladora del comportamiento que posibilita al niño planear una intención y pasos a seguir, así como la detección-corrección de errores y el control de la conducta usando información previa. El gradual desarrollo de las funciones ejecutivas se ha asociado con la maduración de las zonas prefrontales del cerebro específicamente en los circuitos mediales y dorsolaterales de la corteza prefrontal.

En este periodo del desarrollo se han identificado otros dos componentes del funcionamiento ejecutivo: memoria de trabajo que garantiza mantener en línea y emplear información mentalmente; y la inhibición o capacidad para detener o evitar una respuesta impulsiva.

De tal manera que los niños preescolares son más capaces de controlar por sí mismos sus propias acciones, respuestas y regular su conducta. Logran una conducta propositiva, por ejemplo en el juego ya se observa una intención y meta que más adelante será crucial para establecer objetivos en actividades escolares.

Ha generado interés el estudio del surgimiento de las funciones ejecutivas por su relación con diferentes trastornos del desarrollo y la conducta infantil y por diferencias en el desempeño ejecutivo que correlaciona con mayores competencias sociales y un mejor rendimiento académico. El apropiado progreso de las funciones ejecutivas implica un aprendizaje en el cual diferentes variables de crianza y educación intervienen y que son proporcionadas por los padres en un inicio mediante la disciplina.

La maduración de la corteza prefrontal es lenta y ello la vuelve sensible a las condiciones ambientales enriquecedoras y negativas. De tal manera que un daño prefrontal a edades tempranas tendrá consecuencias importantes en el desarrollo del niño generalmente en periodos posteriores y no necesariamente en los primeros años de vida.

Las funciones ejecutivas necesitan casi dos décadas de vida para su completo desarrollo lo cual implica que no solo factores biológicos definen su maduración sino además condiciones ambientales modifican y moldean. Por tal motivo a continuación se presentan algunas sugerencias para estimular el desempeño ejecutivos en niñ@s preescolares.

SUGERENCIAS PARA TRABAJAR FUNCIONES EJECUTIVAS EN CASA

  • Propiciar autonomía y competencia en tareas rutinarias como vestir, bañar, dormir, lavar dientes, comer, etc.3.jpg
  • Mantener una rutina y estructura en todas las actividades de casa para asegurar que el niñ@ aprenda adecuados hábitos.
  • Ayudar al niñ@ a planear objetivos claros y secuenciarlos en pequeños pasos.4.PNG
  • Asignar responsabilidades propias de su edad como acomodar sus juguetes. Actividades largas se pueden fragmentar.5.jpg
  • Enseñar al niñ@ a resolver conflictos cotidianos con un pensamiento flexible.
  • Lectura de cuentos, actividades de dibujo, juegos que demanden periodos de atención sostenida y autocontrol. El juego de roles es básico para representar un papel social y asimilar reglas.6.jpg
  • Las reglas en casa deberán estar en formato visual y asegurarnos que el niñ@ las comprende.7.png
  • Recurrir al manejo conductual mediante una tabla de registro de comportamientos positivos y negativos en la semana.8.jpg
  • Dar instrucciones cortas, sencillas y concretas que no excedan más de 2 órdenes, siempre buscando contacto visual y preguntar al final: qué vas hacer, cómo y qué necesitas?
  • Actividades de construcción o ensamble que impliquen la tolerancia a la frustración; juegos de mesa y computadora con límite de tiempo que favorezcan el respeto de turnos y con ello aprendan a esperar una recompensa, seguimiento de instrucciones y planear estrategias.9.jpg
  • Al inicio de una tarea establecer tiempos (vamos a iluminar 10 minutos), reglas (mientras ilumines no podemos platicar o levantarnos de nuestro asiento), planeación (qué vas a utilizar? colores, plumones…) y consecuencias (si terminas en 10 minutos podemos jugar después).
  • Actividades deportivas, tocar un instrumento, manualidades, etc.
  • El control emocional dependerá de las experiencias diarias del menor principalmente en el hogar por ello evitar situaciones estresantes.
  • Tener disponible una lista de autoinstrucciones que sirvan de guía, es posible realizarlo en pizarrón o cartulina en un lugar visible.
  • Especificar deberes, por ejemplo una noche antes: preparar la mochila, guardar cuadernos, lapicera, material de inglés, dejar la mochila en la puerta.99.png
  • Uso de reloj elegido por el niñ@ que lo invite hacer referencia de que todas las actividades se realizan en tiempo.999.png
  • Ayudar al niñ@ a elaborar un calendario semanal como estrategia de organización.9999.jpg
  • Enseñar a detectar errores, corregirlos y trabajar en equipo.

 En SEPIMEX contamos con instrumentos de evaluación sensibles a los cambios del desarrollo neuropsicológico y estandarizados en población preescolar mexicana. Además de especialistas en la intervención conductual y neuropsicológica.

Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

Elaborado por:

Dra. Rosinna Gómez Moya

Neuropsicóloga

rosinna@sepimex.com.mx

 

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Referencias

  • Bausela Herreras, E. (2014). Funciones ejecutivas: nociones del desarrollo desde una perspectiva neuropsicológica. Acción Psicológica11(1), 21-34.
  • Flores-Lázaro, J. C., Castillo-Preciado, R. E., & Jiménez-Miramonte, N. A. (2014). Desarrollo de funciones ejecutivas, de la niñez a la juventud. Anales de psicología, 30(2), 463-473.
  • Herreras, E. B. (2010). Función ejecutiva y desarrollo en la etapa preescolar. BOL PEDIATR, 50, 272-276.
  • González Osornio, M. G., & Ostrosky, F. (2012). Estructura de las funciones ejecutivas en la edad preescolar. Acta de investigación psicológica, 2(1), 509-520.
  • Lázaro, J. C. F., Solís, F. O., & Gutiérrez, A. L. (2008). Batería de funciones frontales y ejecutivas: presentación. Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias8(1), 141-158.
  • Padilla-Mora, M., Cerdas, A., Rodríguez, O., & Fornaguera, J. (2009). Teoría de la mente en niños preescolares: diferencias entre sexos y capacidad de memoria de trabajo. Actualidades Investigativas en Educación9(2), 1-21.
  • Rosselli, M. (2003). Maduración cerebral y desarrollo cognoscitivo. Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud, 1(1), 125-144.
  • Stelzer, F., Alejandro Cervigni, M., & Martino, P. (2011). Desarrollo de las funciones ejecutivas en niños preescolares: una revisión de algunos de sus factores moduladores. Liberabit17(1), 93-100.

AUTODEPENDENCIA.

La autodependencia es un concepto vinculado con el nombre de Jorge Bucay, médico-psiquiatra, terapeuta, escritor, y, primordialmente, ser humano, que ha ampliado los temas de dependencia, interdependencia, autonomía, autoestima, autoconocimiento y principalmente, la autodependencia.

Todos aquellos conceptos tienen una estrecha relación unos con otros, y tienen mucho que ver con nuestra libertad de elección.

Etimológicamente hablando, dependencia proviene del latín dependere que significa colgar, pender.

s1Como seres humanos tenemos una historia existencial marcada por diversas experiencias y situaciones vividas. En algunos aspectos nuestra personalidad sigue siendo influenciada por la parte infantil de nuestras historias vividas, de repente, detenidas en el desarrollo. Por otro lado, está nuestra parte adulta. A lo largo de nuestra vida hemos adquirido herramientas y recursos que nos permiten manejar cierta autonomía dentro de la interdependencia con otros seres humanos.

Dentro del concepto de la autodependencia, las partes adultas desarrolladas se pueden hacer cargo de las partes infantiles, que, de alguna manera han quedado rezagadas en su desarrollo, y, ayudarlas a continuar el crecimiento que quedó detenido y/o afectado por experiencias negativas del pasado.

Estas experiencias marcan nuestra manera de interactuar con nosotros mismos, con nuestra pareja, nuestros familiares, compañeros de trabajo, amigos, etc.

El primer paso es que  seamos conscientes de que tenemos ambas partes, la parte infantil y la parte adulta, y la manera cómo interactuan ambas partes.

Un paso significativo es el hecho de conocerse más a sí mismo, conocer nuestras creencias irracionales, sentirse a gusto con uno mismo y ver la vida con serenidad, descartando que algo parecido a la perfección exista.

¿Eso qué quiere decir?

Algunos ejemplos y enunciados concretos que pueden ilustrar el significado:

  • Nadie me puede hacer feliz o desgraciado, salvo yo mism@.
  • Dependo de mis actitudes y de las preguntas que me hago constantemente.
  • El 95% de las cosas que temo y me afligen sólo están en mi mente.
  • Apoderarme de la fuerza mágica de cada instante, de cada momento que me queda de vida.
  • Soy un proyecto inacabado, soy un ser en permanente construcción interior.
  • Recibir cada nuevo día con alegría y esperanza.
  • No soy lo que dicen o piensan los demás. Cometo un grave error escuchando a quienes han decidido hacerme daño.
  • Mantengo en cada momento la mejor relación conmigo mism@.

Lo que autodependencia NO significa es que soy omnipotente, que soy autosuficiente. Significa que me sé vulnerable y que estoy a cargo de mí.

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En palabras de Jorge Bucay “soy el director de la orquesta, aunque no pueda tocar todos los instrumentos, tengo la batuta. Yo soy el protagonista de mi propia vida, aunque no soy el único actor de MI película. Autodependencia significa dejar de colgarme del cuello de los otros. Puedo necesitar su ayuda en algún momento, pero mientras sea yo quien tenga la llave, está la puerta cerrada o abierta, nunca estoy encerrad@.”

Para poder llegar a ser una persona autodependiente, es necesario tener bien claro quién soy, adónde voy, con quién.

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He de tener la capacidad de defender el lugar que ocupo y la persona que soy, de tener fuerzas para no dejar ser el que soy para complacer a otros, de tener criterio propio. En resumen, tener el coraje de ser quien soy.

En su libro El camino de la autodependencia (2000), J. Bucay menciona cinco permisos que me tengo que conceder a mi mism@ para ser auténticamente la persona que soy:

  1. Permiso de estar y de ser quien soy, en lugar de creer que debo esperar que otro determine dónde yo debería estar o cómo debería ser.
  2. Permiso de sentir lo que siento en vez de sentir lo que otros sentirían en mi lugar.
  3. Permiso de pensar lo que pienso y también el derecho de decirlo, si quiero, o de callármelo, si es que así me conviene.
  4. Permiso de correr los riesgos que yo decida correr, con la única condición de aceptar pagar yo mismo los precios de esos riesgos.
  5. Permiso de buscar lo que yo creo que necesito del mundo, en lugar de esperar que alguien me dé el permiso para obtenerlo.

Ninguno de estos permisos incluye mi derecho a que otro sea como yo quiero, a que otro sienta como yo siento, a que otro piense lo que a mí me conviene, a que otro no corra ningún riesgo porque yo no quiero que lo corra, o a que otro me pida permiso para tener lo que necesita.

El concepto de la autodependencia se puede aterrizar en el siguiente enunciado:

Todo lo que necesito para mi felicidad ya está en mi.

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Sin embargo, cuando tomo la decisión que otros decidan por mi, cuando espero que sean los otros que me hagan feliz, cuando espero que las circunstancias sean diferentes para encontrar mi felicidad, pasa lo siguiente: deposito algo que es mío, intrínseco en algo externo y cedo la batuta antes mencionada en manos de terceras personas convirtiéndome en títere a consecuencia de mis propias decisiones.

Autodependencia significa asumir la consciencia de que no soy omnipotente ni perfecto, que puedo y voy a necesitar de otr@s y de que mi bienestar subjetivo es mi responsabilidad, poniendo el foco en lo que depende de mi, en aquello que yo puedo contribuir. Es cuestión de tomar el timón en mis manos y navegar mi barco a través de aguas tranquilas y tormentosas.

 

Elaborado por:

Stefan Bähr

Psicólogo Clínico Cognitivo-Conductual, SEPIMEX.

stefan@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

Teléfono: 56.89.14.19

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Referencias:

 

Uso de las experiencias o dificultades como OPORTUNIDAD para aprender y crecer.

La oportunidad es la liebre del cazador amante de la vida. 

Jeka

En ocasiones nos perdemos de la oportunidad que nos brindan los problemas y las distintas experiencias que se viven día con día, para aprender y encontrar un mayor significado ante esas situaciones. La forma de responder a las distintas experiencias estará determinada por la visión optimista o pesimista que tengamos sobre estas. Esto lleva a otras circunstancias que nos pueden hacer sentir felicidad o sufrimiento.

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Una persona optimista-realista ve lo positivo y negativo de cada experiencia, buscando soluciones y sacando lo mejor, desarrolla respuestas creativas. A diferencia de una persona pesimista quien espera lo negativo de una situación, haciéndola aún más negativa, entrando en un círculo vicioso.

Abrumados por la negatividad de los pensamientos asociados a los conflictos, no nos damos cuenta que lo que está ocurriendo puede dejarnos algo útil, puede activarnos para perseguir metas de vida más satisfactorias.

Ante una situación complicada puedes apoyarte de las siguientes preguntas:

  • ¿De qué me sirve vivir esto?
  • ¿Qué sentido tiene para enriquecer mi vida y de cuántas maneras puedo lograrlo?
  • ¿Cuál es la ganancia dentro de la pérdida?
  • ¿Qué oportunidad me brinda este conflicto, este sufrimiento, esta experiencia difícil?
  • ¿Qué puedo hacer yo para que algún día pueda decir que valió la pena vivir esto?
  • ¿Cómo puedo servir mejor a los demás en mi aprendizaje con esta dificultad que apenas he podido enfrentar?
  • ¿Qué puedo hacer para prevenir que a otros les suceda?
  • ¿Cómo podría ser algún día esta experiencia una brillante oportunidad para mí y para otros?

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Ante cualquier situación y dentro de toda interacción humana hay oportunidades que nos generan enseñanzas tan valiosas que con el tiempo podríamos sentirnos agradecidos de haberlos vivido, pues nos presentan distintos ángulos, aunque nosotros nos estancamos en la parte “negativa” de la situación; cuando eso sucede nos colocamos de inmediato en una posición vulnerable que hará que manejemos el problema de manera inadecuada.

Sin embargo, si también nos disponemos a ver el lado “positivo” de los conflictos o situaciones que enfrentamos, podemos aprovecharlas y disfrutarlas… “ya estoy aquí, ¿qué puedo hacer con esto?”.

s3La idea es reorientar una y otra vez tus pensamientos “negativos” sobre lo desdichado del acontecimiento. En ocasiones, el pasar por ciertas dificultades es necesario para asimilar o avanzar a un crecimiento que permite romper ese estancamiento. Esta reorientación nos encamina a incluir nuevas perspectivas o alternativas más adaptativas y no quedarnos rumiando de manera obsesiva con lo mismo que nos afecta.

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Tú tienes la capacidad de movilizarte selectivamente, puedes hacer a tu mente girar, ver diferentes ángulos, cambiar tu visión, decirte cosas nuevas y aprovechar las oportunidades, como:

  • Ante la pérdida de un ser querido, las muestras de amor genuino de la familia y amigos.
  • Ante la enfermedad, la esperanza de seguir vivo.
  • En la dificultad, la posibilidad de no estar solo y unirse.
  • Ante el reto, el intento y el crecimiento.
  • Ante el fracaso, la oportunidad de nuevas ventajas.
  • En el sufrimiento personal, la valoración de otras circunstancias.
  • Ante el cambio, la oportunidad de crecer.
  • En el día, aprovechar todo lo que se presenta y hacerlo diferente.

 Enfrentar las dificultades puede resultarnos una bendición que nos permiten realizar cambios favorables y con beneficios para nuestra calidad de vida.

En SEPIMEX, contamos con especialistas cognitivo-conductuales y de psicología positiva que pueden ayudarte a usar las experiencias como oportunidad para aprender y crecer.

Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

 

Elaborado por:

Mtra. Sheila Viridiana Hernández Altamirano

Terapeuta cognitivo-conductual.

sheila@sepimex.com.mx

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Referencias:

  • Blas, V. (2014). La inteligencia optimista. México: V & R.
  • Aguilar, E. (2013). El cuento que tú te cuentas. México: Pax.

Hijas e hijos valientes.

En ocasiones queremos controlar situaciones en nuestra vida, queremos transitar por ella sin lastimarnos o sin que las personas que amamos sufran. Queremos tener el control sobre los ambientes externos. Pensamos que si tenemos más control, más seguridad, nos sentiremos menos ansiosos acerca de los factores desconocidos de la existencia.

El monje Shantideva  dijo: “Cuando caminas por la tierra es posible que tus pies se lastimen”.   El utiliza la metáfora  de “los mocacines”, explica que utilizamos mocacines (zapatos) para evitar la percepción de cualquier incomodidad. Todo el tiempo nos protegemos del dolor e intentamos mantenernos alejados de la intranquilidad. Esto es comprensible, pero también problemático. Tratar de controlar nuestro ambiente no sólo limita nuestra vida, sino que crea una falsa realidad, ya que no es posible controlar la mayoría de las cosas que suceden. Temer que las cosas pueden salir mal perpetúa la ansiedad y la tensión en nuestras vidas, lo cual nos aparta de las experiencias directas en el momento presente.

La trampa del “control” aumenta cuando tenemos hijas o hijos. Debido a las hábitos de crianza infantil, intentamos crear el ambiente perfecto: desde los artículos, alimentos y juguetes “correctos” para bebés hasta la ropa, l@s amig@s, la escuela, l@s maestr@s y las actividades deportivas adecuadas, de modo que nuestras hijas e hijos  no pasen por ningún sufrimiento y que, por ende, tampoco nosotros experimentemos  algún dolor.  Estamos en eterna vigilancia, intentando que nuestras hijas e hijos sean felices, tratando de elevar su autoestima y ayudándoles a experimentar éxito.

Pero en muchos de los intentos por encontrar el control, estamos creando una desventaja para nuestras hijas e hijos, porque sus piececitos siguen expuestos a las afiladas piedras que sobresalen al borde del cuero de los mocasines a los que se refiere Shantideva; piedras que no saben cómo evadir. Por más esfuerzo que pongamos en conducirlos y guiarlos, no podemos controlar por dónde pisan.  Al seguir evitando que se enfrenten a nuevos retos o situaciones, aumentamos la vulnerabilidad de nuestras hijas e hijos, ya que se acostumbran a que resolvamos todos sus problemas. Este es un patrón que los inhabilita y que interfiere con su capacidad para ser resilientes en un sentido emocional.

Krissy Pozatek autora del libro  “Hijos Valientes” llama CONFLICTO SEGURO a la lucha diaria en la casa y en la escuela,  el conflicto que podemos plantear como un problema  que les pidamos resolver, en lugar de anticiparlo, arreglarlo y facilitarles la solución.  Los problemas asociados con las tareas, las peleas entre herman@s, las tensiones con amig@s, la molestia con las reglas en casa o en la escuela, la frustración con las tareas domésticas  y los conflictos entre padre, madre e hij@s pueden ser valiosos. No necesitamos merodear alrededor de nuestras hijas e hijos y controlar y arreglarlo todo. Podemos dejar estos problemas en manos de nuestras hijas e hijos y hacerlo de manera compasiva. Cuando las niñas y niños pueden resolver los conflictos segur@s, es más probable que tengan las habilidades necesarias para cuando enfrentan las amenazas más reales fuera del hogar, como el rechazo de una novia, novio, la presión de sus compañer@s o algún tipo de fracaso.

En el hogar es donde las niñas y niños pueden desarrollar los recursos internos. Los recursos internos que las niñas y los niños pueden aprender en el hogar incluyen:

  • Demora de la gratificación: capacidad para esforzarse en conseguir algo sin una recompensa inmediata.

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  • Solución de problemas: capacidad de un estado determinado hacia una meta más deseada.

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  • Adaptabilidad: capacidad para afrontar las alteraciones inesperadas.

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  • Regulación emocional: Capacidad para permanecer en un estado de incomodidad.

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  • Motivación interna: locus de control  interno (es un concepto de la psicología que se refiere a la percepción que tiene el individuo acerca del origen causal de los acontecimientos). Se habla de locus de control interno cuando la persona percibe que sus propias acciones influyen en los sucesos que impulsa la conducta.

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  • Autodisciplina: capacidad para motivarse a un@ mism@, sin importar el estado emocional.

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  • Aceptación de la transitoriedad: Conciencia de que nada dura para siempre.

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Como sociedad, seguimos huyendo de la incomodidad, los conflictos y los problemas. Siempre estamos tratando de buscar fuera de  nosotros mismos la solución para eliminar el dolor: una pastilla, un vídeo, un escape, una distracción o una cama donde acostarnos, en lugar de emplear técnicas que nos permitan persistir, perseverar e incluso madurar como resultado del malestar o de las dificultades.

Finalmente la propuesta es aprender a utilizar las experiencias negativas y las dificultades como un medio para promover el desarrollo de los recursos internos y la maduración emocional en las y los jóvenes. En vez de que su mamá o papá eliminen los obstáculos , las niñas y los niños pueden dominar sus propios impedimentos en la vida. Es posible que nuestras hijas e hijos tengan una discapacidad o que enfrenten un pérdida, pero también puedan reducir o incluso evitar su conmoción emocional y angustia mental (pánico, depresión, desesperación, insomnio, enojo, ansiedad) asociadas a estos obstáculos.

En lugar de controlar nuestro ambiente, podemos trabajar con nuestras mentes  para que podamos estar  en cualquier situación  y tener la capacidad de estar presentes, en lugar de buscar la salida. Del mismo modo, podemos enseñarles a nuestras hijas e hijos a estar presentes en lo retos de su vida.

Cuando podamos tolerar la angustia, regularnos emocionalmente, motivarnos sin necesidad de una gratificación inmediata, adaptarnos a las perturbaciones y reconocer que el cambio es constante, podremos mantener una mente más resiliente, estable y abierta.

La adversidad es parte de la experiencia humana y no es algo que tratemos de eliminar a cada paso. La incomodidad puede ser una experiencia que nos ayuda a desarrollar fortaleza interna. Podemos inculcar en nuestras hijas e hijos que sus caídas no nos causan ningún inconveniente, porque confiamos en que se pondrán de pie para reparar y remendar sus mocasines.

Como madres y padres podemos comenzar por ser modelos de un control emocional sano y validar los sentimientos, valorar los conflictos seguros, frenarnos de solucionarles todo a nuestras hijas e hijos, establecer limites, capacitar a nuestras hijas e hijos para la solución de problemas y la responsabilidad, establecer consecuencias y aceptar la transitoriedad de la vida.

En Centro SEPIMEX podemos acompañarte en tu transitar como mamá o papá, generar estrategias de crianza basadas en el amor, el cuidado y el buen trato entre todas y todos los integrantes de la familia.

 Elaborado por:

Psic. Yadira Martínez Ortiz

Terapeuta cognitivo-conductual.

yadira@sepimex.com.mx

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Referencias:

  • Pozatek K. (2016). Hijos valientes. Una guía inspirada en el budismo para la crianza de los niños emocionalmente resilientes. México: DIANA.

Carta a mamá y papá de un(a) adolescente

Es posible que ahora que tu hijo(a) ha crecido y es un adolescente, por momentos, con nostalgia te preguntes ¿En qué momento creció tanto?, ¿Cuándo dejó de ser un(a) niño(a)? y en otros, invadido(a) por una emoción diferente como el enojo o la desesperación te preguntes ¿Por qué es tan “rebelde”?, ¿Por qué cambia de humor tan repentinamente?…

1.jpgEs posible que ahora que tu hijo(a) ha crecido y es un adolescente, por momentos, con nostalgia te preguntes ¿En qué momento creció tanto?, ¿Cuándo dejó de ser un(a) niño(a)? y en otros, invadido(a) por una emoción diferente como el enojo o la desesperación te preguntes ¿Por qué es tan “rebelde”?, ¿Por qué cambia de humor tan repentinamente? Y otras dudas te pueden mantener en permanente estado de preocupación como: ¿Estará consumiendo drogas? No está comiendo como lo hacía antes ¿Tendrá algún problema con la alimentación?, ¿Cierto?

Con el objetivo de que comprendas el periodo por el que transita tu hijo(a) te hablaré un poco acerca de la adolescencia.

La adolescencia es un periodo de transición entre la niñez y la adultez y éste implica una serie de cambios físicos, cognoscitivos, emocionales y sociales.

Al referirnos a los cambios físicos, te habrás dado cuenta que en este periodo tu hijo(a) creció rápidamente, y pues sí, se adquieren otras dimensiones corporales apresuradamente y en este periodo aparecen las características sexuales primarias y secundarias, efecto de los cambios hormonales y la maduración, lo cual también tiene influencia a nivel emocional y en la autopercepción, es decir un día es muy irritable y otro día lo que más le interesa es su aspecto o todo lo contrario.

Como mencionamos, otros de los cambios se presentan en el plano cognoscitivo, en esta etapa del desarrollo tu hijo(a) ya es capaz de utilizar las representaciones simbólicas en pensamientos abstractos y también se vuelve más crítico de manera que es frecuente que argumente, debata y defienda, y esto es parte de su desarrollo. También en este momento de su desarrollo su pensamiento se vuelve más lógico, pero vale la pena tener en cuenta que es un proceso y por ello es que en ocasiones aún no alcanza a discernir o no anticipe los efectos de sus actos.

2.jpgCuando nos referimos a los cambios en el orden social, para este momento de la vida de tu hijo(a) frecuentemente son los amigos (as) quienes cobran mayor importancia y mayor influencia respecto a sus comportamientos y sus experiencias pues para él o ella es de mucha importancia pertenecer a determinado grupo. Esto aunado a que en la adolescencia tu hijo(a), más que antes tiene interés en las relaciones de pareja.

De tal forma que la adolescencia ofrece oportunidades para crecer, no sólo en las dimensiones físicas, sino también en la competencia cognoscitiva y social, la autonomía, la autoestima y la intimidad” (Papalia, Duskin y Martorell, 2012 p. 355).  Pero al mismo tiempo es importante tener presente que en este periodo, dado que comienzan a tener otros intereses, los amigos y la aceptación cobran un lugar importante en su vida, y aún están consolidado su capacidad para identificar consecuencias, de manera que al enfrentar ciertas circunstancias pueda ponerse en riesgo.

Riesgos a los que se enfrentan los(as) adolescentes.

  • Consumo de alcohol, tabaco y otras drogas: Cada vez el consumo de sustancias se inicia más temprano, se tiene el dato que muchos niños ya han probado alcohol, tabaco y drogas. En México, entre los 10 y los 18 años es la edad en la que se consume por primera vez una droga y entre ellas, la marihuana es la que más se usa, de manera que la adolescencia es el periodo de mayor riesgo para el consumo de dichas sustancias y en este sentido el abuso es lo que representa el mayor riesgo ya que puede dar lugar a una adicción.
  • Sexualidad no planeada: Los adolescentes al descubrirse como seres sexuados y con ello comenzar a establecer vínculos románticos y sexuales conlleva  dos  inquietudes importantes, el embarazo no planeado y las enfermedades de transmisión sexual, lo cual se asocia directamente al inicio temprano de la sexualidad, pero mayormente porque no usan métodos anticonceptivos de manera regular y les falta información adecuada acerca del sexo, pues los adolescentes llegan a creer que en la primera vez “no pasa nada”.  Resultado de imagen
  • Ciber-victimización: En esta era digital, el Internet, la telefonía móvil y las redes sociales han cobrado una relevancia importantísima en la vida de las personas, pero especialmente de los jóvenes. Esta condición al mismo tiempo representa riesgos, tal es el caso del cyber bullying, que es el uso de los medios telemáticos (Internet, telefonía móvil y videojuegos online principalmente) para ejercer el acoso psicológico entre iguales. El grooming, es otra forma en la que los adolescentes corren riesgo, esto es un acoso cibernético que consiste en la seducción de un adulto a un menor de edad con el fin de satisfacer un interés sexual, lo cual puede derivar en prostitución, abuso sexual o pornografía infantil y el sexting que consiste en el envío de contenidos de tipo sexual (principalmente fotografías y/o vídeos) producidos generalmente por el propio remitente, a otras personas por medio de teléfonos móviles.

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  • Trastornos (depresión, alimentación). Es frecuente los adolescentes manifiesten una preocupación por la imagen corporal y el control de peso, aspectos que en un inicio pueden parecer autocuidado, pero que se puede llegar a convertir en esfuerzos obsesivos por la delgadez, que son alentados por los(as) amigos y por los medios audiovisuales, pues el estereotipo de belleza es la persona que es “delgada al límite”.  4.jpg

Consejos para proteger a tu hijo(a) adolescente de los riesgos.

Interésate en lo que a tu hijo(a) le interesa. 

Sé un papá o mamá cercano.

Dale la oportunidad a tu hijo(a) de saber y sentir que puede recurrir a ti en cualquier momento, pero esto es diferente a estar detrás de tu hijo(a), pues ahora la cercanía es diferente a cuando era pequeño(a), ahora él o ella necesita que le brindes libertad y autonomía con límites para que pueda crecer.

Al ser una persona cercana podrás estar pendiente de las relaciones que establece tu hijo(a), podrás conocer o enterarte de las personas que rodean a tu hijo(a) tanto de manera presencial como virtualmente.Resultado de imagen

Escucha a tu hijo(a).

Las ocasiones en las que tu hijo(a) recurre a ti, ya sea porque está confundido y no sabe qué hacer, son el momento perfecto para entrar en su mundo. En estos momentos debes evitar los reclamos o los regaños como ¡Pero eso te lo dije!, ¡Yo te lo advertí! Si tu hijo(a) te están compartiendo eso que es importante para él o ella ¿crees que un regaño o reclamo es lo que les gustaría recibir de ti?, muy probablemente no, lo que necesita de ti es tu orientación y tu comprensión, por ello es importante hacerle saber que lo(a) escuchas.

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Confía en tu hijo.

Si regañas, castigas y limitas a tu hijo(a) ¿crees que ya no lo va a hacer? Dado que no puedes estar todo el tiempo vigilándolo(a), no puedes controlar lo que hace, de manera que lo importante es hacer a tu hijo(a) responsable y hacerle ver las consecuencias de sus actos, pero al mismo tiempo permitirle que te demuestre que puedes confiar en él o ella, que puede ser responsable, porque puede serlo y es necesario que tú también lo creas.

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Espero que con estas líneas, escritas especialmente ti logres tener un mejor entendimiento hacía su hijo(a) adolescente y una mejor relación. Si necesitas mayor  orientación respecto a cómo relacionarte con tu hijo(a) adolescente o cómo protegerlo, te esperamos en centro SEPIMEX en donde un grupo de terapeutas especialistas podrá ayudarte.

Mtra. Selene Flores Pacheco

Terapeuta familiar y de pareja.

Correo: selene@sepimex.com.mx

Tel: 5689 1419

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Referencias:

Papalia, D., Duskin, R. y Martorell, G. (2012). Desarrollo humano. Duodécima edición.

Moreno, K. (coord.) (1999). Cómo proteger a tus hijos contra las drogas. México: Centros de Integración Juvenil A.C.

http://www.sexting.es/

http://www.muyinteresante.es/curiosidades/preguntas-respuestas/ique-es-el-grooming

http://www.ciberbullying.com/cyberbullying/que-es-el-ciberbullying/