Cómo explicar a los niños y a las niñas el divorcio de los padres

¿Qué es el divorcio?Divorcio

Cuando los  padres, por determinadas circunstancias, deciden no continuar con la relación que alguna vez establecieron, y por lo tanto deciden separar sus vidas, conlleva un proceso de pérdida, tanto para padre y la madre como para el hij@.

¿Qué es una pérdida?

Es todo aquello (material, persona, mascota, etc.) de lo cuál nos desprendemos y decimos adiós; puede ser permanente o un simple hasta luego.

Existen diferentes tipos de pérdidas, entre las más comunes se encuentran:

  • Muerte por un ser querido
  • Ruptura de una relacion: noviazgo o divorcio
  • Pérdida de status: llegada de un nuevo herman@
  • Separación de los padres

Es escencial, explicar a los niñ@s que como todo proceso en la vida, el adaptarse a una pérdida lleva tiempo.

Divorcio  ¿Cómo explicar a los niñ@s que los padres se divorcian?

Antes de seguir estos consejos debe tomar en cuenta que:la explicación más adecuada dependerá de la edad del menor (lenguaje, gestos y tono de voz) y de la cantidad de información que el ya ha visto y ha recibido del evento .

 

  • Explique a los niñ@s en palabras sencillas y siempre con la verdad: por más que parezca simple, no es sencillo para los esposos terminar con un matrimonio; a menudo suelen tratar de resolver sus problemas durante mucho tiempo antes de llegar a tomar esta desición, pero muchas veces no pueden solucionar sus problemas y llegan a la conclusión que el divorcio es la mejor solución.
  • Explique que es importante para los padres lo que el siente y piensa: muchos niñ@s tienen sentimientos encontrados respecto a este tema si saben que sus padres no se encuentran felices juntos; incluso algunos se sienten aliviados cuando los padres toman esta desición, sobre todo si sus padres se pelean constantemente.
  • Explicarles que  el hecho de que sus padres decidan divorciarse no significa que se ell@s también van a ser divividos y separados de un padre o del otro: algunos niños piensan que porque sus padres se están separando los van a dejar a ellos tambien. Por más de que sea cierto que los hijos de padres divorciados vivan con uno de los padres, el padre que no viva con ellos va a seguir siendo papá o mamá para siempre y eso no va a cambiar nunca.
  • Explicarles que los niñ@s no pueden causar el divorcio: hay muchas razones por las cuáles las personas se divorcian: quizás que hayan madurado diferente, quizás que el amor que una vez se tenían haya cambiado o quizás se peleaaban mucho y no podian llegar a un acuerdo. Cada pareja tiene sus razones pero cualquiera que sean las razones que tengan para divorciarse, una cosa es segura, los hijos no son causantes del divorcio. Muchos niñ@s piensan que ellos son los que provocaron que sus padres se divorcien. Piensan que si tan solo se hubiesen portado mejor o si hubiesen tenido mejores calificaciones, o ayudado más en la casa, el divorcio nunca hubiese sucedido. El divorcio es cuestión de los padres.
  • Explicarles que los niñ@s no pueden solucionar un divorcio: así como el divorcio no es por culpa de los niñ@s, el hecho de que los padres vuelvan a estar juntos no es una tarea que sea de los niñ@, por más que lo puedan llegar a pensar no funcionará y pueden salir lastimados. Algun@s niñ@s piensan que si se comportan como santoss, si les va bien en la escuela, o se portan mejor, sus padres talvéz vuelvan a estar juntos, pero esto no es así, solamente estarán felices y orgullosos de ellos. Hacer lo contrario tampoco funciona. El hecho de quese porten mal para que los padres tengan que juntarse a hablar no va a hacer que ellos vuelvan a estar juntos.

Leer más acerca del tema:

Hablando de los sentimientos de los niñ@s en el divorcio (próximamente)

Elaborado por:

Lic. Berenice Candia Ramírez

Terapeuta Infantil

SEPIMEX

La indefensión aprendida

¿Por qué, frente a las dificultades, algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante?

Las personas tenemos un monólogo o discurso interno con el cual explicamos las cosas que nos suceden. Este discurso se denomina “atribución causal”, “estilo atribucional” o “modelo explicativo”.

Martin Seligman (1991) se preguntó por qué frente a las dificultades algunas personas se dan por vencidas rápidamente y otras perseveran y salen adelante. Y encontró que frente a las dificultades aparecían preferentemente dos tipos de atribuciones causales: el estilo optimista y el estilo pesimista.

Sus investigaciones muestran como las personas optimistas tienden a ser más esperanzadas y perseverantes, tener mejor autoestima y generar acciones más exitosas y, por el contrario, las personas pesimistas tienden a ser más desesperanzadas, tienen autoestima más baja y se dan por vencidas más fácilmente frente a la adversidad.

Cuando las personas, sobre todo en etapas tempranas de la vida, se han visto acorraladas en situaciones altamente aversivas ante las cuales no podían reaccionar o huir (como es el caso de los niños cuya familia les está brindando un patrón de apego disfuncional), aprenden a ser desamparadas. Es decir uno aprende a quedarse paralizado frente a determinadas situaciones aversivas, se aprende a ser indefenso.

Así vemos que aprendemos a ser asertivos y hacernos respetar por muchas personas, pero es mucho más difícil lograrlo con las personas que amamos, porque en los momentos de conflicto las conductas que surgen no suelen ser las que dicta la lógica sino las que nuestros patrones de apego desatan automáticamente.

El desamparo aprendido está acompañado de pensamientos destructivos. Las tendencias de las personas en esta situación son:

la reacción a bajar los brazos y darse por vencidas,
a no asumir la responsabilidad de producir cambios y
a no contestar frente a las adversidades.

Y esto sucede porque han construído , sin quererlo, una paralizante teoría, la creencia de que :

“NO VALE LA PENA HACER NADA, PORQUE HAGA LO QUE HAGA NADA CAMBIARÁ”.

El estilo atribucional modula el desamparo aprendido. Esto significa que cuando más pesimistas y extremistas sean las cosas que nos decimos, más desamparados e indefensos nos sentiremos y actuaremos de acuerdo a ello.

Seligman (op.cit.) estudia tres dimensiones o características del estilo atribucional o atribución causal:

Permanencia: Qué duración, estabilidad o inestabilidad en el tiempo atribuímos las causas de los buenos o males sucesos. Sus extremos se expresan en el discurso en los polos Siempre-Nunca.

Penetración: Cuántas áreas de nuestra vida se ven afectadas por nuestra buena o mala suerte, si estas causas nos afectan de manera global o específica. Se expresa en el discurso en los extremos Todo-Nada.

Personalización: Consiste en atribuir causas internas o externas a los buenos o malos sucesos. Si me siento culpable cuando algo me sale mal “Porque yo soy así”, o soy capaz de externalizar el problema y hacerme responsable de producir cambios. Esta dimensión tiene que ver con la autoestima.

Las personas pesimistas frente a cualquier amenaza o riesgo creen estar indefensas. Al intentar explicar las causas de las situaciones lo hacen en un estilo atribucional permanente, penetrante y personal, y esto a su vez genera desamparo: esperan ser siempre desamparadas. O sea que frente a situaciones similares volverán a quedar indefensas.

El estilo atribucional se adquiere en la infancia a través de tres grandes vías:

El análisis causal cotidiano, más optimista o más pesimista, que el niño o la niña observaron modelar a sus padres.
El tipo de crítica que los adultos (padres, maestros, modelos, etc.) realizaban de él o ella. Las etiquetas que nos ponían: “la tonta”, “el torpe”, etc.
La realidad de pérdidas o traumas en períodos críticos del desarrollo.

Cuando fallamos en algo todos nos sentimos desamparados y nos deprimimos, por lo menos momentáneamente. Pero los optimistas se recuperan más pronto, a poco de haber fallado se recomponen y vuelven a intentarlo. Los pesimistas ven la derrota como algo permanente y penetrante, se deprimen y siguen desamparados por largo tiempo, dejan pasar el tiempo y no vuelven a intentarlo.

El estilo explicativo o atribución causal funciona para individuos o grupos de individuos: equipos, instituciones, comunidades, nacionalidades.

Experimentos realizados con animales por Madelon Visintainer mostraron que aquellos que habían aprendido tempranamente a ser desamparados debilitaban sus defensas inmunológicas.

Estudios realizados con sujetos mostraron que en los estados depresivos prolongados se agotan las catecolaminas, cuando esto sucede aumentan las endorfinas, el sistema inmunológico lo detecta y reduce su funcionamiento, dejando a la persona más expuesta a enfermedades.

Las personas pesimistas se deprimen con más facilidad y más a menudo, por lo tanto cuentan con una menor actividad inmunológica.

Las personas optimistas no sólo mantienen más alertas sus defensas inmunológicas, se muestran más activas frente a las dificultades, toman más desiciones y adoptan mayor cantidad de medidas para crearse una red de apoyo afectivo y social.

REFERENCIA:

Seligman, Martin (1991). El optimismo es una ventaja y un placer que se adquiere. Buenos Aires. Atlántida.