GUÍA RÁPIDA PARA AFRONTAR LA INFIDELIDAD EN LA PAREJA

La infidelidad implica romper un contrato establecido por la pareja. Sin embargo, estos contratos no siempre son explícitos y las parejas no pasan mucho tiempo negociándolos. Además, el concepto de “infidelidad” es realmente subjetivo. Lo que para una persona puede ser una gran traición, para otra puede no serlo.

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¿Qué es la infidelidad y qué sabemos sobre ella?

La infidelidad implica romper un contrato establecido por la pareja. Sin embargo, estos contratos no siempre son explícitos y las parejas no pasan mucho tiempo negociándolos. Además, el concepto de “infidelidad” es realmente subjetivo. Lo que para una persona puede ser una gran traición, para otra puede no serlo.

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Expertos en el tema (como la famosa Esther Perel, en cuyo trabajo se basa gran parte de este blog) han identificado que la infidelidad incluye uno o más de los siguientes componentes:

  • Secreto
  • Química sexual
  • Involucramiento emocional.

El secreto caracteriza a la infidelidad. La persona le oculta algo a su pareja que rompería el contrato (explícito o implícito) de su relación. Los amoríos son atractivos porque el secreto despierta un fuerte componente erótico, lo que vuelve a la relación externa muy emocionante. Sin embargo, muchas personas que han sido infieles describen que va más allá de lo sexual, el secreto es algo que los hace sentir vivos, con autonomía y en control, es decir, los empodera.

Por su parte, el involucramiento emocional, es riesgoso, porque la persona genera cierto grado de cercanía emocional que antes estaba reservada para su pareja. Si la conexión emocional y una profunda amistad son la base de una relación sólida, desarrollar esto con otra persona sin duda daña la relación primaria.

Impacto de la infidelidad

Toda persona tiene pensamientos, expectativas y una historia construida sobre sí mismo, su pareja y su relación. Cuando a una persona vive una infidelidad, la historia se desmorona, como si a un rompecabezas ya armado le revolvieran todas las piezas. Lo que la persona tenía construido deja de tener sentido. Por eso es esperado que las personas que han sido traicionadas por su pareja tengan pensamientos obsesivos e imágenes repetitivas al respecto y que estén hipervigilantes. Esto ocurre porque la mente está tratando de acomodar las piezas de la historia de forma coherente, tal como le ocurre a una persona con estrés postraumático.

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Las parejas generalmente experimentarán tres fases principales al vivir una infidelidad:

1) Crisis: la infidelidad sale a la luz al ser descubierta o confesada. Esta fase es una montaña rusa de emociones por ambas partes: vergüenza, enojo, humillación, triste, culpa, etc.

2) Sentido: la persona traicionada trata de entender qué pasó, por qué paso y en qué consistió la infidelidad. Va más allá de entender los hechos como tal, sino el significado que tuvo para uno mismo, para la pareja y para la relación.

3) Visión a futuro: implicará determinar si permanecerán juntos o separados y cómo integrar esta experiencia a su relación.

De acuerdo con cómo manejan la infidelidad, las parejas se pueden clasificar en 3 grandes categorías:

  • Los sufridos: caen en un círculo vicioso de pensamientos vengativos y lástima. La infidelidad se vuelve central en su relación sin importar cuántos años pasen y se culpan mutuamente. Es probable que, infidelidad o no, la pareja hubiera terminado en conflictos constantes. Puede que terminen la relación o se mantengan en ella infelices.
  • Los constructores: Se mantienen juntos porque valoran el compromiso y todo lo que han construido. Pueden superar la infidelidad, pero no le dan un mayor significado ni la integran a su experiencia. Regresan a un estado de tranquilidad como el que tenían antes de la infidelidad y no hacen cambios significativos.
  • Los exploradores: El temor de perder al otro es el detonador para comprometerse más con reencontrarse. Son capaces de tolerar la ambigüedad e incertidumbre de lo que está por venir, con ganas de explorar alternativas para conectarse nuevamente.

Recomendaciones para la pareja

  • Es necesario crear una nueva relación con nuevos acuerdos, expectativas e ilusiones explícitas, dejando claro qué pueden aceptar y qué no a partir de ahora.
  • Si la infidelidad se vuelve el centro de su relación y olvidan que sólo es una parte de toda su historia, no sanarán.
  • Hacer pruebas de enfermedades de transmisión sexual si se considera necesario. Su salud está primero.
  • Tomar terapia de pareja para abrir el diálogo, comprender lo que ocurrió y llegar a nuevos acuerdos acompañados de un profesional. En terapia pueden adquirir muchas herramientas para hacer su relación más satisfactoria. No se trata de ir a acusar al otro.
  • Ojo: no hay manera de crear relaciones a prueba de infidelidades porque la pareja no nos pertenece, sino que tiene la opción de elegirnos día a día o no y viceversa. Las parejas que logran hacer las paces con esa idea viven una relación de pareja más tranquila, plena y disfrutable.

Disloyal man with his girlfriend looking at another girl

Recomendaciones para la persona traicionada

  • No tomar decisiones inmediatas. Muchas personas deciden quedarse y trabajar con su pareja a pesar de que creían tener a la infidelidad como un no negociable.
  • No atacar o culpar sino expresar sentimientos y necesidades. Una clave es usar mensajes “yo” en lugar de mensajes “tú”. Por ejemplo: “tú me lastimaste muchísimo y arruinaste todo” (evitar) vs “me siento sumamente lastimado y confundido sobre nuestra relación y su futuro” (ideal).
  • Es normal querer saber más sobre lo ocurrido para poder darle sentido y tomar una decisión. Saber todo tampoco ayuda, hay que elegir correctamente el tipo de preguntas. Las preguntas detectivescas (casi amarillistas) que buscan saber detalles innecesarios que alimentan a los pensamientos obsesivos hay que evitarlas (¿Cómo te sentías cuando tenían sexo? ¿Te gustaba más que conmigo?). Las preguntas investigativas que buscan entender más allá de los hechos hay que fomentarlas (¿Descubriste algo sobre ti que no sabías en esta relación? ¿El sexo fue parte importante de esta relación? ).
  • Eventualmente las preguntas tendrán que parar y habrá que respetar la privacidad de la pareja. Hay que aceptar que la confianza es un salto al vacío; no tenemos control de la otra persona, sólo de nuestra habilidad para tolerar lo incierto. Si el propósito se vuelve descubrir cada detalle sobre la pareja, no habrá manera de volver a confiar. No importa cuánta vigilancia ejerzas, si alguien quiere ser infiel, lo será.
  • Es normal tener fantasías vengativas, pero no hay que llevarlas a cabo. Comprar una libreta donde plasmar todos estos pensamientos y sentimientos puede ayudar mucho. Es importante asignar un tiempo limitado para esto, por ejemplo, escribir todas las tardes por máximo 10 minutos.
  • Buscar apoyo social es necesario pues se vuelve muy desgastante mantener en secreto el secreto y fingir que todo está bien. Platicar con una o dos personas de toda confianza ayudará. Contarle a más personas puede ser riesgoso porque algunas pueden juzgar y/o sesgar las decisiones.
  • Tarde o temprano toca también asumir responsabilidad. Una relación es de dos y la pareja traicionada pudo haber jugado un papel en fomentar condiciones que contribuyeran a la infidelidad. No hay que victimizarse. A veces traicionamos a la pareja sin saberlo (por ejemplo, no estar presentes en momentos importantes de su vida, condicionar el sexo, ignorarla, etc.).
  • La terapia individual te puede ayudar mucho a superar la pérdida de la relación que se creía tener, a reconstruir la autoestima y afrontar saludablemente lo que ocurra.

Recomendaciones para la persona infiel

  • Es necesario contestar las preguntas de tu pareja honestamente. Esconder detalles aumenta el riesgo de traicionar a la otra persona por segunda vez y hay que reconstruir la confianza.
  • Es necesario trabajar el propio manejo de emociones porque hay que ser testigo del dolor de la pareja y acompañarlx.
  • El arrepentimiento y la disculpa son necesarios sin defenderse (no vale poner “peros”). Decir: “perdón por lo que hice pero tú me orillaste” no es realmente una disculpa.
  • Asumir responsabilidad es indispensable. Hay muchísimas razones que llevan a una infidelidad, pero no hay justificación, es una decisión.
  • Es necesario poner fin a la relación externa y terminar el contacto con el/la amante si se decide trabajar en la relación primaria y volverla una prioridad.
  • Buscar terapia individual ayudará pues puede haber dolor e incertidumbre de dejar al amante. También es necesario trabajar la culpa o vergüenza.

Mitos sobre la infidelidad

Conocer y taclear los mitos sobre la infidelidad también ayudará a afrontar esta experiencia. Aquí dejamos algunos de los más comunes:

  • La infidelidad es porque mi pareja busca sexo
    NO, muchas infidelidades tienen poco que ver con el sexo pero si con otro tipo de necesidades más emocionales como sentirse deseado, especial, visto, escuchado y/o conectado.
  • Perdonar es olvidar
    NO, el cerebro guarda memorias para protegernos en el futuro. Perdonar es un regalo propio para no cargar resentimientos y poder seguir adelante
  • Perdonar es permitir que vuelva a pasar
    No está en nuestro control lo que la otra persona haga. Muchas investigaciones sobre pareja han encontrado que la disposición a perdonar ayuda a resolver los problemas a partir de la empatía y a construir un matrimonio duradero y exitoso.
  • La infidelidad es síntoma de una relación que ya estaba mal
    NO necesariamente. Hay parejas realmente felices que han experimentado infidelidad. Algunas personas se alejan de sus parejas no por sentirse insatisfechxs con la relación sino con ellos mismos. Tratan de alejarse más bien de la persona en que se han convertido y descubrir una nueva versión de sí.
  • Después de una infidelidad ni siquiera voy a querer tocar a mi pareja.
    Por loco que parezca, muchas infidelidades devuelven a la pareja un componente erótico y de conexión sexual. De hecho, muchas personas fantasean con este tema.
  • Si me puso el cuerno es porque no me ama.
    Las personas son infieles por una gran variedad de razones: egocentrismo y narcisismo, necesidad de redefinrse como personas, vivir experiencias no vividas, recuperar oportunidades perdidas, sentirse más vivos, rejuvenecidos o liberados. Muchas de estas no tienen que ver con el amor que tu pareja sienta por ti. Además, es natural sentir atracción por otras personas (actuar sobre estos sentimientos si es una decisión).
  • La infidelidad termina con las relaciones.
    NO, muchas relaciones logran trascender estas experiencias y resultan fortalecidas.
  • Mi pareja fue infiel y ahora nuestro pasado es un fraude.
    Es sólo un capítulo de su relación. Ciertas relaciones ya tuvieron su curso y vale la pena que terminen con dignidad y respeto. Eso no convierte a todo lo construido en la relación algo sin valor.
  • Sólo los hombres son infieles
    Las mujeres también.

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En Centro SEPIMEX contamos con terapeutas expertos en Terapia Cognitivo-Conductual que pueden brindarte terapia individual y de pareja para ayudarte en casos de infidelidad.

 

Elaborado por:

Mtra. Judith de la Serna Nasser

Terapeuta de Pareja Cognitivo-Conductual

judith@sepimex.com.mx

 

Referencias

 

Pie de página

 

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EL DOLOR DE PERDER A UNA MASCOTA

night

**Este artículo está dedicado a mi hermosa Night a quien dolorosa pero sabiamente tuvimos que dejar ir de nuestras vidas en febrero, pero jamás de nuestros corazones.

Mtra. Judith de la Serna Nasser

El proceso de duelo 

La palabra duelo proviene del latín dolere, que significa dolor y que es justamente aquello que sentimos cuando perdemos algo que es valioso para nosotros, como una mascota.

El duelo se refiere al proceso mediante el cual las personas elaboramos, con más o menos dolor, una pérdida. Elaborar la pérdida implica un proceso de reajuste y de cambios que nos transforman psicológicamente y que puede tener, de acuerdo a Tizón (2004), dos resultados:

  1. La elaboración adecuada, que da lugar a un crecimiento individual y psicosocial y
  2. La elaboración inadecuada, que genera problemas para el desarrollo a nivel psicológico, biológico o psicosocial y puede derivar en alguna forma de duelo patológico.

El duelo de perder una mascota 

El tema del duelo por la pérdida de una mascota ha sido poco estudiado. La esperanza de vida de las mascotas es relativamente corta comparada con la nuestra, lo cual tiene implicaciones importantes, ya que muchas personas experimentarán la muerte de su mascota antes de siquiera experimentar la de un ser humano. Es decir, su primera experiencia de  pérdida y duelo puede ser la de una mascota.

Es común que la sociedad pase por alto el hecho de que las mascotas, sin duda alguna, constituyen parte importantísima del núcleo familiar. Existen muchas ideas erróneas sobre el perder una mascota. Es posible que las  personas lleguen a decirte “¿Cuál es el problema? Era sólo una mascota. Puedes comprar otra”. Otras muchas asumen que el perder una mascota no debiera doler tanto como el perder un familiar o amigo y que es inapropiado experimentar tal duelo. Dada esta situación, muchas veces las personas que pierden mascotas no reciben el apoyo que esperarían, factor que influye en su elaboración del duelo.mano perro

Ciertas investigaciones han determinado que la pérdida de una mascota evoca las mismas reacciones psicológicas que aquellas observadas por Kübler-Ross y propuestas en las siguientes etapas:

  1. Negación: negarse a sí mismo que la pérdida ha ocurrido.
  2. Enojo: estado emocional ocasionado por no poder evitar la pérdida. Se buscan razones causales y culpables (ej. uno mismo, el veterinario, etc.).
  3. Negociación: se intenta buscar una solución a la pérdida a pesar de saber que esto no es posible (ej. pedir a Dios que devuelva a la mascota a cambio de algo).
  4. Depresión: se experimenta dolor emocional y tristeza por la pérdida.
  5. Aceptación: se asume que la pérdida es inevitable, teniendo en cuenta que aceptarla no implica olvidar al ser querido (mascota en este caso).

Los síntomas reportados como más comunes en el proceso de duelo son (de mayor a menor frecuencia): llanto, síntomas depresivos, sentimientos de culpa, soledad, y recuerdos constantes sobre la mascota. Se ha indicado que el periodo más “agudo” del duelo suele durar de uno a dos meses, sin embargo no hay un periodo de duelo normal y establecido, pues cada persona es diferente.

El nivel y tipo de duelo que una persona experimenta ante la pérdida de su mascota depende de diversos factores, entre ellos la edad, personalidad, apoyo familiar/social, edad de la mascota, grado de apego a la mascota, y circunstancias de la pérdida (ej. enfermedad, muerte súbita, desaparición, robo, etc.).

Las mascotas son sumamente dependientes de nosotros. Los seres humanos tomamos decisiones por ellas, incluyendo en muchas ocasiones el momento y lugar de su muerte. La responsabilidad de decidir sobre la vida y muerte de una mascota puede derivar en muchos sentimientos y pensamientos de culpa, los cuales también dificultan la elaboración del duelo. Por ejemplo: ¿Realmente habremos hecho todo lo posible?; Debí haber sabido que estaba tan enfermo; Lo hubiera llevado al veterinario antes; ¿Habré tomado la mejor decisión?; etc.

Las mascotas (principalmente los perros y gatos, aunque no exclusivamente) son fuentes de amor incondicional, apoyo, confort, seguridad y estabilidad. Todas estas son cualidades han sido reportadas en la investigación como esenciales para la salud emocional y bienestar general de niñ@s y adolescentes. En el caso de los adolescentes, el apego a una mascota puede ser un ancla de seguridad en años de mucho cambio  e incertidumbre. Además, en general, las mascotas dan a las personas la oportunidad de ser cuidadores/maternales y estar en contacto con la naturaleza. Por tanto, el perder a una mascota puede resultar aún más difícil para las personas ancianas, l@s niñ@s, las personas solteras, o las parejas sin hijos.

Si bien ya quedó claro que la reacción emocional y psicológica de duelo es la misma que tenemos por la pérdida cualquier ser querido, el proceso de luto no lo es. A diferencia de los seres humanos, es poco común que se lleven a cabo rituales de despedida con las mascotas, como los funerales. Estos rituales son críticos para el proceso de duelo y contribuyen a sanar la pérdida de forma saludable. Dado que esto podría considerarse una práctica juzgada socialmente, muchas personas se privan del derecho de hacerlo por vergüenza o temor a ser criticados.

gato cieloTips para enfrentar la pérdida de una mascota:

  • El duelo es un proceso gradual, no se puede apresurar o evitar y necesariamente se tiene que vivir. Tratar de ignorar el dolor de una pérdida o evitar que “salga a la superficie” sólo empeora los síntomas a largo plazo.
  • Para que un duelo se elabore exitosa y saludablemente hay que permitirse sentirlo y activamente hacer algo al respecto. Por ejemplo, compartir tus sentimientos con otras personas, escribir acerca de tus sentimientos o de tu mascota, y llevar a cabo rituales de despedida son algunas estrategias de elaboración.
  • No discutas con otras personas o trates de convencerlas de si tu duelo es apropiado o no. Puede que ellos no entiendan lo que significa perder a una mascota si no han tenido una, o el grado de amor y compañía que uno experimenta con su mascota. Es mejor buscar apoyo en personas que han pasado por lo mismo, que son capaces de apreciar la magnitud de tu pérdida y que pueden darte sugerencias sobre cómo atravesar esta etapa.
  • De forma similar, no permitas que nadie te diga cómo debes sentirte, ni siquiera tú mismo. El duelo es algo muy personal y nadie sabe ni puede decirte cuando es momento de “superarlo”. Permítete vivir el duelo, solamente tú sabes lo que tu mascota significaba para ti.
  • Como ya se mencionó, es probable que la pérdida de una mascota sea de las primeras que experimente un niñ@. Involucrar a l@s niñ@s en el proceso de muerte de su mascota, sobre todo si se toma la decisión de dormirla, es de suma importancia. La clave es ser honesto, explicarles por qué se está tomando la decisión y permitirles pasar tiempo suficiente con la mascota para poder despedirse como ell@s lo deseen. Apartar o mentirle a l@s niñ@s en un intento de protegerlos (ej. diciéndoles que la mascota huyó) puede causar que guarden  falsas esperanzas y se sientan sumamente traicionados en caso de descubrir la verdad. Es importante no apresurarse a comprar una mascota sustituta, pues esto no permite experimentar el duelo.
  • Los rituales, como un funeral simbólico o una carta de despedida, pueden ayudarte a sanar. De igual forma, el crear un legado de tu mascota también ayuda. Por ejemplo, puedes crear una ofrenda o memorial, un collage de fotos, o plantar un árbol en su nombre. Algunas personas llegan a hacerse tatuajes para conmemorar a sus fieles compañeros.
  • Cuida de ti y trata de mantener tu rutina y tu nivel de energía. Si diariamente salías a caminar con tu perro, es algo que puedes seguir haciendo por ti y por tu salud.
  • Los duelos muchas veces tienen recaídas. Debes estar preparado para esto y darte permiso de recaer, pues es normal. Los sentimientos y sensaciones dolorosas terminarán tarde o temprano y tu vida volverá a la normalidad.

funeral

L@s psicólog@s deben tratar la pérdida de una mascota tan seriamente como tratan la pérdida de un familiar o amigo de la persona. Hay que entender y aceptar que el sentido de duelo por la pérdida de una mascota es igual de genuino que el de una persona. En centro SEPIMEX contamos con especialistas que te pueden ayudar a afrontar todo tipo de pérdidas, ya sea la de una mascota, la de un familiar, la de una relación, la pérdida de tu trabajo, de tu salud, etc.

 

Elaborado por:
Mtra. Judith de la Serna Nasser

Terapeuta Centro SEPIMEX

judith@sepimex.com.mx

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Referencias

Brown, B.H., Richards, H.C., &Wilson, C.A. (1996). Pet Bonding and Pet Bereavement Among Adolescents. Journal of Counseling and Development, 74, 505-509.

O’Connor, N. (2009). Déjalos ir con amor. La aceptación del duelo. México: Trillas.

Tizón, J. L. (2004). Pérdida, pena, duelo. Vivencias, investigación y asistencia. España: Paidós.

Wrobel, T.A., & Dye, A.L. (2003). Grieving Pet Death: Normative, Gender, and Attachment Issues. Omega, 47 (4), 385-393.

http://www.helpguide.org/mental/grieving_pets.htm

http://www.humanesociety.org/animals/resources/tips/coping_with_pet_death.html

http://www.petloss.com/muns.htm

http://www.washingtonpost.com/national/health-science/the-death-of-pet-can-hurt-as-much-as-the-loss-of-a-relative/2012/02/21/gIQALXTXcS_story.html

 

Duelo: El Proceso Emocional ante una Pérdida

¿Qué es el duelo?

El duelo es la respuesta natural y esperada ante la pérdida (real o emocional) de una persona, condición u objeto con los cuales se tiene un vínculo afectivo. El duelo es un proceso que generalmente dura hasta 6 meses e implica las siguientes  etapas:

1) Negación: no se puede creer que la pérdida es real
2) Ira: se percibe que la pérdida es injusta

3) Depresión: se siente dolor ante la pérdida
4) Aceptación: se asimila la pérdida y se logra reinterpretarla
Sin embargo, la vivencia del duelo varía de persona en persona en cuanto a su intensidad, duración, y las emociones y conductas que se manifiestan.

 ¿Cómo nos afecta un duelo?

Vivir un duelo genera alteraciones en las emociones (tristeza, enojo, culpa, etc.), los pensamientos (recuerdos intrusivos que interfieren con la atención y concentración), las sensaciones físicas (dificultades respiratorias, taquicardia, falta de energía, etc.) y las conductas (alimentación, sueño, actividades cotidianas, etc.).

¿Cómo saber si un duelo es patológico?

En algunos casos el proceso de duelo se desvía de su curso normal y debido a su intensidad o duración. Si luego de 6 meses después de la pérdida no se experimenta una mejoría en el estado de ánimo, no se logra aceptar la pérdida, el funcionamiento diario (vida social, laboral, académica, recreativa, etc.) no se recupera, y se siente que el futuro ya no tiene sentido (o inclusive existen deseos de morir) se considera que el duelo es patológico.

¿Por qué un duelo se puede volver patológico?

Tener problemas emocionales previos a la pérdida (depresión, ansiedad, intentos de suicidio, etc.), duelos anteriores no resueltos, una relación conflictiva o ambivalente  con la persona perdida, tener poco apoyo social y vivir bajo estrés puede aumentar el riesgo de desarrollar un duelo patológico.

 ¿Qué podemos hacer para facilitar el proceso del duelo?

Considerando que el duelo es un proceso emocional normal, la mayoría las personas no requieren de ayuda profesional para para hacer frente a la situación de pérdida (a excepción del duelo patológico). El duelo se puede facilitar al informarse sobre el tema, aceptar y expresar las emociones negativas, resolver asuntos pendientes (reconciliaciones, despedidas, enmendar culpas) con la persona perdida por medio de cartas  y apoyarse en los seres queridos.

Escrito por: Mtra. Psic. Patricia Quevedo Cubillos  patricia@sepimex.com.mx  (Terapeuta Cognitivo-Conductual)