EDUCANDO A NUESTR@S HIJ@S, ENTRENÁNDONOS COMO PADRES Y MADRES.

La llegada de un hijo o hija a una familia es uno de los momentos más felices en la vida de una pareja, provoca gran ilusión en los futuros padres y madres y los lleva a hacer toda una serie de planes que van desde la concepción del bebé hasta su nacimiento y en muchas ocasiones planes mucho más a futuro.

papa dormidoPero, qué ocurre con la llegada del bebé a la familia. Algunos de los planes cambian o se van a justando con el tiempo. Nuestras horas de dormir se modifican, los tiempos para realizar actividades recreativas o laborales se ajustan y el cuidado del bebé comienza a demandar más tiempo. Es a partir de este momento cuando muchos padres y madres comienzan a sentir emociones como el miedo, la frustración, enojo y en ocasiones culpa al saber si están realizando bien su papel como padres y madres.

            La tarea de ser padrregañoes y madres de educar a nuestr@s hij@s no es fácil, cada uno  hace su mejor esfuerzo y generalmente los resultados son buenos, sin embargo existen momentos en el que el comportamiento de nuestr@s hij@s parece rebasarnos sin saber que hacer o cómo reaccionar.

súplicaEn ocasiones terminamos permitiéndoles que hagan lo que quieran para evitar la pena de un berrinche en el supermercado o frente a l@s amig@s, en otras ocasiones somos enérgicos y reaccionamos enojados y porque no, hasta con un golpe. No es que estas reacciones sean malas o buenas, simplemente desconocemos algunas otras estrategias que puedan ayudarnos con la crianza de nuestr@s hij@s.

A continuación se describen algunas estrategias que pueden ser de gran utilidad cuando estamos educando a nuestr@s hij@s:

  • Refuerce el buen comportamiento de su hij@. Reconocer cuando nuestr@s hij@s tienen un buen comportamiento incrementa las
    posibilidades de que ese
    comportamiento se siga presentando, además favorece la auto-eficacia en l@s niñ@s y su autoestima. Por ejemplo, abrazarlo, elogiarlo por lo que hizo.
  • Fomente el buen humor. Existen momentos en los que el comportamiento de nuestr@s hij@s cambia debido a las circunstancias, por ejemplo están de mal humor porque no durmieron bien, porque se encuentran algún lugar donde deben permanecer más tranquilos como los hospitales. En esos momentos es de gran ayuda fomentar el buen humor de l@s niñ@s con momentos de risa. Cuando l@s niñ@s sonríen cambian su perspectiva de la situación, se relajan y modifican el comportamiento desagradable (llanto, enojo).
  • Permítase jugar con él o ella. Para un niño o niña jugar es su momento más importante, pero jugar con su padre o madre es una actividades que favorece el apego seguro y la buena relación padre-madre-hij@. No es necesario destinar horas al juego con l@s hij@s, basta dedicar un tiempo específico en el que la atención sea exclusiva para ell@s.
  • Involúcrelos en tareas del hogar. Otorgar alguna tarea en casa es una actividad que fortalece no solo la obediencia. También el sentido de responsabilidad en l@s niñ@s. Puede dejar tareas como recoger sus juguetes, limpiar la mesa, ayudar a poner los manteles a la hora de comer, colocar su ropa en el cesto.
  • Permítale realizar actividades según sus habilidades. L@s niñ@s conocen el mundo a través de la exploración, por ello es muy importante dejarlos realizar diversas actividades. Cuando alguna actividad implica riesgo es importante supervisarlo y guiarlo, pero no negarle la actividad, a menos que lo ponga en riesgo. Tener actividades que les genere retos fortalece su autoestima y el sentirse capaces de hacer más actividades.
  • Establezca consecuencias. L@s niñ@s requieren identificar la relación causa-efecto en su comportamiento, para ello es necesario que los padres identifiquen consecuencias que les permitan establecer esta relación. Por ejemplo, si un niño o niña se enoja y avienta su juguete la consecuencia puede ser que el juguete se retire por un momento hasta que esté tranquilo, esto permite que el niño o niña sepa que puede enojarse, pero que lanzar los juguetes no es un comportamiento que deba tener. La próxima ocasión que quiera aventar su juguete lo pensará antes de hacerlo porque sabrá que la consecuencia implica que el juguete sea guardado por un momento.

Existen muchas otras estrategias que pueden apoyarnos en la crianza de nuestr@s hij@s, pero comenzar con las anteriores puede ser de utilidad.

En SEPIMEX impartimos talleres a padres y madres enfocados a brindar estrategias que les permitan tener una crianza positiva con sus hij@s.

Si desea mayor información respecto a nuestros talleres puede escribirnos a contacto@sepimex.com.mx

Elaboro: Dra. Araceli Flores León

araceli@sepimex.com.mx

Terapeuta cognitivo-conductual

 

 

 

 

 

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Duelo: El Proceso Emocional ante una Pérdida

¿Qué es el duelo?

El duelo es la respuesta natural y esperada ante la pérdida (real o emocional) de una persona, condición u objeto con los cuales se tiene un vínculo afectivo. El duelo es un proceso que generalmente dura hasta 6 meses e implica las siguientes  etapas:

1) Negación: no se puede creer que la pérdida es real
2) Ira: se percibe que la pérdida es injusta

3) Depresión: se siente dolor ante la pérdida
4) Aceptación: se asimila la pérdida y se logra reinterpretarla
Sin embargo, la vivencia del duelo varía de persona en persona en cuanto a su intensidad, duración, y las emociones y conductas que se manifiestan.

 ¿Cómo nos afecta un duelo?

Vivir un duelo genera alteraciones en las emociones (tristeza, enojo, culpa, etc.), los pensamientos (recuerdos intrusivos que interfieren con la atención y concentración), las sensaciones físicas (dificultades respiratorias, taquicardia, falta de energía, etc.) y las conductas (alimentación, sueño, actividades cotidianas, etc.).

¿Cómo saber si un duelo es patológico?

En algunos casos el proceso de duelo se desvía de su curso normal y debido a su intensidad o duración. Si luego de 6 meses después de la pérdida no se experimenta una mejoría en el estado de ánimo, no se logra aceptar la pérdida, el funcionamiento diario (vida social, laboral, académica, recreativa, etc.) no se recupera, y se siente que el futuro ya no tiene sentido (o inclusive existen deseos de morir) se considera que el duelo es patológico.

¿Por qué un duelo se puede volver patológico?

Tener problemas emocionales previos a la pérdida (depresión, ansiedad, intentos de suicidio, etc.), duelos anteriores no resueltos, una relación conflictiva o ambivalente  con la persona perdida, tener poco apoyo social y vivir bajo estrés puede aumentar el riesgo de desarrollar un duelo patológico.

 ¿Qué podemos hacer para facilitar el proceso del duelo?

Considerando que el duelo es un proceso emocional normal, la mayoría las personas no requieren de ayuda profesional para para hacer frente a la situación de pérdida (a excepción del duelo patológico). El duelo se puede facilitar al informarse sobre el tema, aceptar y expresar las emociones negativas, resolver asuntos pendientes (reconciliaciones, despedidas, enmendar culpas) con la persona perdida por medio de cartas  y apoyarse en los seres queridos.

Escrito por: Mtra. Psic. Patricia Quevedo Cubillos  patricia@sepimex.com.mx  (Terapeuta Cognitivo-Conductual)

El Maltrato Infantil: un problema social

Actualmente vivimos inmersos en un ambiente lleno de violencia, situación de la que desafortunadamente no escapan los niños. El maltrato infantil ha llegado a ser un problema que se incrementa en forma alarmante. Aun cuando no se tienen cifras precisas de la magnitud del mismo, se infiere que su presencia es cada vez más evidente. Por esto es necesario difundir el conocimiento sobre este problema en todos los ámbitos, con la finalidad de prevenirlo, identificarlo e iniciar su abordaje terapéutico temprano, evitando de esta forma las consecuencias y los efectos tan intensos que tiene sobre el ser humano.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) propone la siguiente definición: “Todo acto u omisión encaminado a hacer daño aun sin esta intención pero que perjudique el desarrollo normal del menor”; mientras el El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) define a los niños maltratados como: “Los menores de edad que enfrentan y sufren ocasional o habitualmente, violencia física, emocional o ambas, ejecutadas por actos de acción u omisión, pero siempre en forma intencional, no accidental, por padres, tutores, custodios o personas responsables de ellos”.

En el transcurso de los años y gracias a distintas investigaciones se ha dividido  al maltrato en físico, emocional y psicológico. La mayoría de las personas desafortunadamente conoce más y ha escuchado hablar acerca del físico, pero, ¿que hay del emocional y el psicológico?

El maltrato emocional se venido definido como una respuesta emocional inapropiada y repetitiva ante las expresiónes de emoción del niño y de su conducta, provocando un dolor emocional en ellos (ej. miedo, humillación, ansiedad, desesperación, etc.). Esto inhibe la espontaneidad de sentimientos positivos, provocando un deterioro de la habilidad para percibir, comprender, modular  y expresar apropiadamente las emociones, produciendo consecuencias graves en su desarrollo y en su entorno social y su relación con este.

Mientras que el maltrato psicológico se entiende como aquellas conductas persistentes e  inapropiadas (ej. violencia doméstica, insultos, actitud impredecible, mentiras, decepciones, explotación, maltrato sexual, negligencia y otras) que dañan o reducen el potencial creativo en las personas, asi como el desarrollo de facultades y procesos mentales del niño (inteligencia, memoria, reconocimiento, percepción, atención, imaginación y moral). En consecuencia este tipo de maltrato  imposibilita al niño a entender y manejar su medio ambiente, lo confunde y/o atemoriza haciéndolo más vulnerable e inseguro afectando su educación, bienestar general y vida social.

 

Existe una estrecha relación entre los diferentes tipos de maltrato y el desarrollo biopsicosocial del niño -como ya hemos visto- provocando principlamente: problemas escolares, tanto en el plano cognitivo como en el de la interacción social, alteraciones de la conducta manifestadas por agresión y retraimiento. Además de lo anterior el maltrato infantil también ha sido relacionado a: el consumo de sustancias tóxicas; delincuencia; criminalidad; suicidios, aspecto que también ha cobrado una mayor relevancia actualmente entre los niños y jovenes desde los 10 hasta los 18-19 años de edad; y el abuso sexual, que se ha  asociado a  problemas psicosomáticos,  alteraciones diversas del comportamiento sexual en personas que tienen antecedentes de abuso sexual en la niñez e incluso desarrollar trastornos de la personalidad más severos.

Es por ello que se debe apoyar al tratamiento de este que se ha convertido ya en un problema de indole social. Pensemos que se requiere de un tratamiento integral no sólo de la víctima sino también de su agresor y de la familia, para lo cual es necesario un equipo multidisciplinario que se encargue de esta problemática y aborde los aspectos biológicos, psicológicos y legales pertinentes.

La terapia está dirigida principalmente a reconocer el problema y establecer una adecuada comunicación entre los integrantes de la familia; para después modificar patrones de conducta de los padres sustituyendo practicas violentas de crianza por métodos positivos más efectivos y afectivos. Generalmente se propone como meta principal restablecer la integridad y el funcionamiento afectivo intrafamiliar, con objetivos como:

 a) adquirir destrezas en la educación de los niños con el fin de manejar problemas típicos y difíciles relacionados con ellos;

b) promover el uso de métodos de control positivos hasta eliminar el castigo;

c) desarrollar estrategias para solucionar problemas en situaciones críticas y que sean operativas para la familia;

d) regular las respuestas violentas y el comportamiento impulsivo que lesionan a la familia, y

e) promover la interacción social de los miembros de la misma, reduciendo su aislamiento físico y psicológico del resto de la comunidad.

Fuente: SANTANA-TAVIRA,  ROSALINDA; SANCHEZ-AHEDO,  ROBERTO y  HERRERA-BASTO,  EMILIO. El maltrato infantil: un problema mundial. Salud pública Méx [online]. 1998, vol.40, n.1 [cited 2012-01-23], pp. 58-65. Available from: <http://www.scielosp.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0036-36341998000100009&lng=en&nrm=iso&gt;. ISSN 0036-3634. http://dx.doi.org/10.1590/S0036-36341998000100009.

 Una aportación de: Psicóloga Berence Candia, Terapeuta Infantil Cognitivo Conductual de Centro SEPIMEX.
berenice@sepimex.com.mx

 Si tienes alguna duda o deseas atender algún problema de esta índole, comunicate a Centro SEPIMEX

http://www.sepimex.com

Psicología Infantil y Juvenil

Actualmente vivimos inmersos en un ambiente lleno de violencia, situación de la que desafortunadamente no escapan los niños. El maltrato infantil ha llegado a ser un problema que se incrementa en forma alarmante. Aun cuando no se tienen cifras precisas de la magnitud del mismo, se infiere que su presencia es cada vez más evidente. Por esto es necesario difundir el conocimiento sobre este problema en todos los ámbitos, con la finalidad de prevenirlo, identificarlo e iniciar su abordaje terapéutico temprano, evitando de esta forma las consecuencias y los efectos tan intensos que tiene sobre el ser humano.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) propone la siguiente definición: “Todo acto u omisión encaminado a hacer daño aun sin esta intención pero que perjudique el desarrollo normal del menor”; mientras el El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) define a los niños maltratados como:…

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Auto-eficacia

La  auto-eficacia es la creencia que se tiene sobre la posibilidad de alcanzar determinados resultados, es decir, la confianza de alcanzar las metas exitosamente.

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Las causas más comunes para que la autoeficacia baje son:

  • Ver las cosas como incontrolables,
  • Creer que la propia conducta está regulada más por factores externos que por uno mismo,
  • Utilizar un estilo atribucional donde siempre se es responsable de lo malo y nunca de lo bueno,
  • Y  una historia de fracasos.
  • Elimina el “No soy capaz”. 
  • No seas pesimista – Las personas con baja auto-eficacia anticipan el futuro negativamente.
  • Sé objetivo con tus éxitos y tus fracasos. Responsabilízate con lo que realmente has tenido que ver. Acepta tus éxitos; sería injusto desconocer tus logros. Pero también acepta tu cuota de responsabilidad en los fracasos.
  • No recuerdes lo malo – La visión negativa de uno mismo se alimenta principalmente de los recuerdos. Durante algunos momentos al día intenta activar tu memoria positiva. Escribe y anota los éxitos pasados. Trata de mantenerlos activos y presentes. Aprende a revivir el pasado en sus aspectos agradables y disfrutar del recuerdo positivo.
  • Revisa tus metas.

Cuando te sientas cómodo y seguro en tus intentos, pasa a una meta mayor. A medida que subas en los niveles de la autoexigencia personal, la auto-eficacia y la confianza en ti mismo ser fortalecerán y así podrás vencer al cuarto jinete que te ayudará a tener un Yo fuerte.

El reto en todo caso es encontrar un punto de equilibrio en tu dimensión personal y las distancias adecuadas para quererte a ti mismo cómodamente sin sobresaltos ni culpas.

La auto-eficacia exige de cada uno de nosotros el pensamiento positivo y el refuerzo de las situaciones mediante la continua observación del objetivo, y no de las dificultades para lograrlo.
El modelo cognitivo que promulga la auto-eficacia propone que la persona fije su mirada en lo que quiere, y no en los conflictos para lograrlo. Es más, que aproveche el recorrido y sus dificultades para fijar estrategias para superar las barreras.

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Para ganar en auto-eficacia podríamos hacer un mapa de todos los fallos, fracasos o errores de nuestro pasado personal o profesional, y decidir qué nuevos caminos podemos recorrer para tener éxito. Busquemos la habilidad, competencia o talento que nos ayudará a triunfar en nuestros objetivos.

 Elaborado por:

Dra. Araceli Flores León Terapeuta Cognitivo-Conductual

araceli@sepimex.com.mx

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¿Cómo se relacionan los límites con el éxito escolar?

escuelaLa escuela es un lugar sumamente importante para el desarrollo de un niño. Éste es el primer lugar en que el niño socializa con personas principalmente de su edad y que además no son parte de su familia. La experiencia social de la escuela, especialmente en los años preescolares, puede ser considerada incluso más importante que el conocimiento académico que se pueda adquirir. El niño va a aprender a hacer amigos, a realizar actividades de forma cooperativa y otras importantes habilidades sociales.

Sin embargo, cuando un niño que carece de la habilidad de seguir reglas (en otras palabras: un niño sin límites establecidos) se integra a un grupo social, como lo es el salón de clase, pueden surgir numerosos problemas.

¿Por qué?

Un niño que no conoce lo que son las reglas no conoce conceptos tan básicos como: esperar su turno, resolver problemas hablando y no con violencia, o compartir. Esta falta de habilidades sociales se va a convertir en un problema ya que comenzará a tener problemas importantes con sus compañeros y poco a poco lo irán aislando del grupo. Así mismo será un niño que requerirá correcciones constantes por parte de los maestros, quienes no tienen el tiempo suficiente para establecer las reglas individualmente, ya que están a cargo de un número grande de niños.

Los problemas sociales también aumentarán debido a que los niños que no conocen los límites a su conducta normalmente tienen lo que se llama “baja tolerancia a la frustración”. ¿Qué significa esto?, que los niños no soportan que las cosas no sucedan de la forma que ellos quieren. Por ejemplo, perder un juego, no ser el primero en la fila, tener que esperar turnos, tener que estar en silencio en ciertos momentos, tener que compartir material. Los niños con esta característica, constantemente hacen berrinches y lloran mucho, lo cual no les permite interactuar con sus compañeros.

Todos estos problemas no solamente traen consecuencias en el área social y en las etapas escolares. Un niño que no aprende adecuadamente a seguir reglas, va a tener problemas en adaptarse a cualquier ambiente que se enfrente, como la Universidad, un trabajo, relaciones de pareja, etc.

Así mismo, un niño que no sigue reglas adecuadamente no obtendrá el mismo aprovechamiento académico que un niño que si lo hace. Esto es ya que estos niños van a pasar una mayor parte de su vida escolar en situaciones relacionadas a su conducta, como: haciendo algún berrinche, llorando, peleando con compañeros, siendo corregidos, etc.

Por todas estas razones es importante que comencemos a establecer límites claros en casa desde edades muy tempranas, y de esta manera se podrán evitar grandes cantidades de problemáticas en la adolescencia y vida adulta.

Por: Lic. Mariana Zavala Mota, Terapeuta infantil de Centro SEPIMEX