Las profecías auto-cumplidas

Las profecías auto-cumplidas son algo complejo de explicar pues se entienden erróneamente: como si fueran algo mágico, asociándolas con el inconsciente psicoanalítico, pensando en Nostradamus, o interpretándolas como un saboteo propio e intencional. A continuación revisaremos lo que son las profecías auto-cumplidas y cómo éstas impactan tu salud mental y emocional.

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Las profecías auto-cumplidas son algo complejo de explicar pues se entienden erróneamente: como si fueran algo mágico, asociándolas con el inconsciente psicoanalítico, pensando en Nostradamus, o interpretándolas como un saboteo propio e intencional. A continuación revisaremos lo que son las profecías auto-cumplidas y cómo éstas impactan tu salud mental y emocional.

Un poco de historia

        En 1964 Rosenthal y Jacobson realizaron un experimento en una escuela estadounidense y así descubrieron y describieron el “Efecto Pygmalión”, nombre acuñado de la mitología griega. Observaron que las expectativas favorables de los maestros inducían un aumento significativo en el rendimiento escolar de sus alumnos, y que las expectativas negativas se traducían en un rendimiento escolar negativo.

       De ahí derivaron varios estudios que llegaban a la conclusión de que “los pronósticos se hacen realidad” y a identificar este fenómeno como profecías auto-cumplidas. En suma, la teoría de la profecía auto-cumplida explica que cuando tenemos una creencia o expectativa respecto a  alguien o algo, esto acabará cumpliéndose.

Las profecías auto-cumplidas en nuestra vida diaria

         Para que resulte más sencillo y más lógico, necesitamos entender lo que plantea la terapia cognitivo-conductual. De acuerdo a esta perspectiva psicológica, nuestros pensamientos y la manera en que interpretamos eventos y situaciones, determinan cómo nos sentimos y comportamos.

            Nuestro cerebro creerá lo que nos decimos una y otra vez. Por ejemplo, si ante cierta situación decimos a nosotros mismos “no podré hacerlo”, esto preparará a nuestra mente y a nuestro cuerpo para esperar justamente ese resultado, generando sentimientos asociados a “no poder hacerlo”. Si es un pensamiento recurrente, con el tiempo se volverá en una creencia personal y todo un sistema de creencias que influenciará nuestras vidas positiva o negativamente. Las creencias personales negativas tienen mayor probabilidad de atraparnos en un ciclo negativo de profecías auto-cumplidas.

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              A nuestro cerebro no le gusta equivocarse. Si creemos que algo es cierto, nuestra conducta intentará ser coherente con las creencias que sostenemos (estén fundamentadas racionalmente o no). Entonces, en las profecías auto-cumplidas, una persona (sin saberlo), causa que una predicción suya se vuelva verdad a partir de sus acciones. En otras palabras, las expectativas afectan nuestra conducta haciendo que la expectativa se cumpla.

Por ejemplo, si un coach escolar de futbol cree que uno de sus equipos es menos habilidoso que otro, esto puede traducirse en que no los haga jugar tan frecuentemente como a los miembros del otro equipo o los entrene más laxamente. Cuando les permita jugar, los jugadores estarán poco preparados y por tanto su desempeño no será el mejor, confirmando la expectativa inicial del coach a partir de la conducta que tuvo.

Análisis Personal

Es poco frecuente que veamos nuestro propio rol en los eventos negativos que nos ocurren, pues generalmente enfocamos nuestra atención en los factores externos que nos afectan. Entender lo que son las profecías auto-cumplidas nos puede ayudar a generar un cambio positivo en nuestros pensamientos y conductas y por lo tanto en nuestras vidas.Las siguientes conductas suelen fomentar las profecías auto-cumplidas. Analiza si llevas alguna (o algunas) de ellas a cabo:

1) Evitación: Ésta es muy común cuando tenemos ansiedad. Las personas ansiosas suelen preocuparse por el qué dirán o porque su ansiedad no sea percibida por otras personas. Suelen tener pensamientos del tipo “todo o nada”, como por ejemplo: “todos se darán cuenta que estoy nervioso” o “a nadie le caigo bien”. En un afán de evitar esto y sentirse menos inseguros, socializan poco, tienen poco contacto visual, brindan respuestas monosilábicas, evitan el contacto, etc. Esto justamente los hace ver incómodos o sin interés por interactuar con otros, lo que ocasiona que no obtengan respuestas sociales favorables por parte de otras personas y corroborando sus creencias iniciales; es decir, los vuelve autores de su profecía auto-cumplida.

2) Postergación: La postergación también está muy asociada a la ansiedad y a los síntomas depresivos. Pensar en trabajar en un proyecto genera ansiedad y pensamientos como “esto es demasiado difícil”, “no puedo hacerlo”. De manera muy similar a la evitación, lo que hacemos es dejarlo para después, es decir, lo postergamos. Si pensamos en las profecías auto-cumplidas, la razón por la que generalmente nos sentimos tan ansiosos al trabajar en proyectos es porque al dejarlos para el último momento la presión aumenta y bajo presión y estrés nuestro desempeño es poco favorable, corroborando entonces el pensamiento inicial.

3) Coerción: Las personas impositivas buscan lograr justo lo que ellos quieren. Por ejemplo, un esposo puede sentirse celoso e inseguro respecto al amor de su esposa. Constantemente se queja de la frialdad y poco cariño de su esposa. Sin embargo, puede no darse cuenta que sus constantes críticas y conducta controladora han hecho que su esposa se aleje de él, corroborando sus pensamientos y sentimientos, así como enfrascándolo en un círculo vicioso.

¿Qué puedo hacer para cambiar?

Es muy importante analizar nuestros pensamientos y ver de qué manera estos influyen en nuestra conducta (acciones o decisiones que tomamos) y en nuestros sentimientos.

Responder las siguientes preguntas te puede ayudar:

“¿Tus problemas son resultado de predicciones que tú mismo hiciste?”

“¿Fomentaste que se volvieran verdad?”

“¿Puede ser que mi conducta (o falta de cierta conducta) estén justamente causando aquello de lo que me quejo/aquello que me afecta?”

       En este punto es importante tener cuidado, pues las personas que son muy auto-críticas convierten el asumir responsabilidad (tener un rol dentro de sus propias dificultades) en culpa y evidencia de fracasos que creen tener, lo cual dificulta el cambio positivo e incrementa los pensamientos y conductas negativas.

        La detención del pensamiento es una de las estrategias más útiles. Es importante primero poner un alto a nuestros pensamientos negativos. Una vez logrado esto, hay que hacer un esfuerzo consciente por generarnos pensamientos más neutrales, basados en el sentido común y la racionalidad. Llenar la siguiente tabla, como muestra el ejemplo, puede ayudarte a lograr este cambio y ver las cosas de manera más objetiva y responsable.

Mi predicción/pensamiento negativo Manera en que contribuyo a que esa predicción se vuelva verdad Alternativa que desaprobaría mi predicción negativa
Nadie me hablará en la fiesta – Yo no hablo con la gente

– Mi lenguaje corporal hace parecer que tengo miedo o que la estoy pasando mal

– Evito participar en juegos

– Presentarme con algunas personas

– Mostrar interés por conocer más acerca de ellos, por ejemplo haciendo algunas preguntas.

 

          Recuerda que hablar a ti mismo de manera distinta generará cambios en tu conducta y también en el cómo te sientes. Así mismo, analizar tu conducta y la manera en que ésta tiene un efecto en cómo te sientes y lo que te ocurre, te ayudará a comenzar con ciertas modificaciones. Sin embargo, el cambiar patrones de pensamiento y conducta es un cambio gradual con distintos pasos que requieren de entendimiento, constancia y persistencia. Estos cambios se logran más fácil y eficientemente en compañía de un psicoterapeuta capacitado.

En Centro SEPIMEX contamos con expertos en Terapia Cognitiva Conductual que pueden ayudarte a identificar y cambiar tus patrones de pensamiento y por tanto fomentar cambios en tus patrones de conducta.

Elaborado por:

Mtra. Judith de la Serna Nasser

judith@sepimex.com.mx

56 89 14 19

Referencias

 

 

REFUTANDO 10 MITOS SOBRE LA PSICOTERAPIA

Los psicólogos nos enfrentamos a una multitud de ideas erróneas y poco informadas que tiene la sociedad, incluyendo nuestros pacientes e incluso nuestros familiares, sobre lo que es la psicoterapia y lo que nosotros hacemos. Siempre resulta esperado y conveniente comenzar frescos y con una nueva perspectiva de las cosas que nos impulse a lograr nuestras metas del año nuevo.

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Basado en la terapia cognitiva-conductual (TCC), el propósito de este artículo es desmitificar la psicoterapia proporcionando evidencia objetiva que contrarreste los mitos más comunes. Lo desconocido facilita el asumir ideas erróneas y por lo tanto nos limita. Se espera que este artículo funcione como un motivante a aquellas personas que han considerado asistir a psicoterapia pero se han limitado por sus propias concepciones erróneas de ésta.

Considerando la gran cantidad de corrientes teóricas de la psicoterapia y la gran variedad de estilos personales que aplican los terapeutas, se hará mayor énfasis en la terapia cognitivo conductual. Ésta consiste en ayudar a las personas a superar sus dificultades al cambiar su estilo de pensamiento, su conducta y sus respuestas emocionales. La TCC se basa en el modelo cognitivo, el cual establece que la forma en que percibimos las situaciones es lo que influye en cómo nos sentimos.

Mito 1: Ir a psicoterapia significa que soy débil e incapaz de solucionar mis problemas.

Si bien la psicoterapia se ha enfocado en un modelo médico, es decir, resolver aquello que está mal, ésta ha ido evolucionando. El reconocer que necesitamos ayuda profesional es algo que los psicólogos identificamos inmediatamente como una fortaleza, ya que corresponde a una estrategia positiva de afrontamiento. Así mismo constituye uno de los pasos más importantes para lograr un cambio exitoso y duradero.

Es importante mencionar que actualmente, las personas no sólo asisten a psicoterapia para resolver problemas, sino también para incrementar su bienestar general. Esto resulta totalmente opuesto al “ser débil”. Hoy en día, la corriente de la psicología positiva se encarga de estudiar científicamente las fortalezas y virtudes que permiten a los individuos prosperar. Dentro de la psicoterapia se incluye esta perspectiva para ayudar a las personas que quieren llevar una vida más significativa y gratificante, cultivando sus fortalezas.

Nota: Existen cuestiones biológicas de las que las personas no tienen control y están asociadas a ciertos trastornos (p.e. la depresión o los ataques de pánico). Esto no los hace débiles emocionalmente, pero la bioquímica de su cerebro les dificulta muchísimo resolver sus problemas y curarse a ellos mismos, por lo que necesitan ayuda profesional.

Mito 2: Sólo las personas que están locas van al psicólogo.

Este es uno de los mitos que genera mayor estigma social. En primer lugar, es poco frecuente que personas con trastornos graves de salud mental lleguen voluntariamente a psicoterapia, ya que usualmente son llevados por familiares a médicos, psiquiatras, o a instituciones de salud. Por otro lado, usar el concepto de “loco” resulta retrógrada y ofensivo hacia las personas que padecen trastornos psiquiátricos y necesitan ayuda. El respetar y fomentar la salud mental hoy en día es algo muy importante. Por último, las  personas acuden a psicoterapia por una gran variedad de razones que poco tienen que ver con trastornos psiquiátricos y todo que ver con cuestiones de la vida diaria. Entre las más comunes se encuentran estrés y ansiedad, depresión y abuso de substancias. Otras personas simplemente desean apoyo en transiciones importantes de su vida como casarse, perder su trabajo, la muerte de un familiar,  convertirse en padres, etc.

Mito 3: ¿Qué caso tiene ir a contarle a un extraño tus problemas?

Es muy probable que tu psicoterapeuta sea un extraño, alguien que jamás hayas visto en tu vida, pero eso no es malo, al contrario, es una ventaja. De esta forma se evitan cuestiones éticas, pues el conocer con anterioridad a tu terapeuta puede hacer que se establezca una relación dual que genere conflicto de intereses (p.e. que tu terapeuta fuera la mamá de tu novio es algo poco ético y muy riesgoso).

Si tu terapeuta es alguien ajeno a ti, esto facilita el proceso de ser completamente abierto con él o ella, sin que exista preocupación de que alguien más sepa lo que le platicas. Además, la confidencialidad es un deber ético y profesional. Sin embargo, para que tu terapeuta no te resulte un completo “extraño”, un buen tip al momento de buscar uno es basarte en las recomendaciones de familiares, amigos o conocidos que ya han asistido con él o ella y lo recomiendan.

Nota: Los psicoterapeutas tenemos el derecho y obligación profesional de romper confidencialidad si tu vida o la de alguien más está en riesgo.

Nota 2: Tu terapeuta es eso y punto. No puede ser tu amigo (ni tu amigo en Facebook, ni alguien con quien sales a tomar café, o en citas románticas, etc.) pues nuevamente estaríamos entrando en zona de conflicto y territorio poco ético. ¡Ojo!

 Mito 4: Para qué ir al psicólogo si puedo platicarlo con mi familia y amigos.

Los psicólogos, como cualquier otra profesión, requerimos de años de educación especializada, prácticas profesionales y supervisión, que nos convierten en expertos en el entendimiento y tratamiento de problemas complejos asociados al comportamiento humano.

A diferencia de tu familia y amigos, los psicólogos utilizamos técnicas muy específicas que se han ido desarrollando por décadas de investigación, es decir, hacemos mucho más que simplemente escuchar y hablar (aunque eso resulta sumamente útil para los pacientes también).  La investigación ha demostrado que la psicoterapia es efectiva y ayuda a las personas.  Por ejemplo, la TCC ha sido puesta a prueba científicamente y ha resultado efectiva en más de 1000 estudios.

La psicoterapia es un proceso interactivo y de colaboración que requiere que el paciente se comprometa activamente en la solución de sus problemas, no consiste solamente de platicar. Además, los psicólogos reconocemos patrones de conducta y de pensamiento de forma mucho más objetiva y neutral que las personas allegadas a ti.  Es poco probable que tu familia o amigos sepan realizar técnicas de reestructuración cognitiva, exposición, desensibilización sistemática, etc.

Nota: Al momento de elegir un terapeuta, ten cuidado. En nuestro país, la psicología es todavía una profesión poco regulada y aunque está en vías de hacerlo, hay muchos psicólogos con formación cuestionable. No tengas miedo de preguntarle a tu terapeuta sobre sus estudios, experiencia, certificaciones, etc.

Mito 5: Qué va a saber mi terapeuta sobre mis problemas si no: está casado; no tiene hijos; jamás se ha divorciado; no está enfermo; es más joven que yo; etc.

Sería muy difícil que un psicoterapeuta se haya enfrentado a cualquier tipo de situación que pudiera presentársele. Nuevamente, lo importante es la formación académica y experiencia profesional de tu terapeuta, así como su comportamiento ético y respetuoso hacia ti como paciente. Es exactamente lo mismo que con los médicos: un neurólogo no necesariamente tuvo que haber sufrido un infarto cerebral para saber cómo actuar en estos casos. Además, resulta deseable que los psicólogos sean capaces de no involucrar sus experiencias personales de forma que estas interfieran en el proceso terapéutico. Es por eso que muchos de nosotros asistimos de forma paralela a una psicoterapia personal.

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Mito 6: Los psicólogos son adivinos y capaces de leer la mente.

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Ojalá este mito fuera cierto, pues nos facilitaría mucho el trabajo a los terapeutas, sobre todo con aquellos pacientes reservados y defensivos, pero no somos capaces de leer la mente. Los psicólogos tenemos gran capacidad de análisis y síntesis. Contamos con la habilidad de analizar de forma mucho más informada, objetiva y neutral, los patrones de pensamiento y conducta de los que las personas rara vez se dan cuenta, pues están en modo automático. Aunado a esto, mientras más conocemos a nuestro paciente en sesión, más fácil nos resulta identificar estos patrones de pensamiento y predecir sus respuestas conductuales, lo que pudiera hacernos parecer adivinos.

Por otro lado, los psicólogos recibimos entrenamiento en habilidades de escucha activa y ponemos en práctica lo propuesto por Carl Rogers (ser genuinos, aceptar incondicionalmente a la persona, ser empáticos) que facilita que las personas rápidamente se sientan en confianza de “abrirse totalmente” y compartir su experiencias más personales con nosotros.

 Mito 7: Los psicólogos no deben tener problemas, sino una vida perfecta.

Los psicólogos somos seres humanos también. Hemos tenido experiencias dolorosas, otros han sufrido traumas, tenido conductas poco saludables, y también tenemos días malos. Sin embargo, un psicólogo ético y profesional, realiza lo necesario para cuidar de sí mismo y así ser congruente y cuidar de sus pacientes. A esto se le llama auto-cuidado del terapeuta y no es lo mismo que ser perfectos.

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Mito 8: Los psicólogos hacen preguntas muy personales, como por ejemplo, de tu vida sexual.

Sí. Es probable que tu terapeuta haga preguntas de este tipo, sobre todo en las primeras sesiones de entrevista e historial clínico. Esto se debe a que todas las esferas de tu vida (personal, salud, familiar, laboral, afectiva, etc.) proporcionan información importante para el entendimiento de tu “problemática” y para la elaboración de un plan de tratamiento competente.

Las preguntas sobre vida sexual suelen hacerse en casos de abuso sexual o en terapia de pareja. Sin embargo, si estas preguntas te hacen sentir incómodo y no es algo que desees compartir, dilo, pues estás en todo tu derecho de reservarte.

Mito 9: En psicoterapia me dirán exactamente qué hacer, no volveré a tener problemas y todo en mi vida será felicidad (es decir, me darán la fórmula secreta para la felicidad).

Desafortunadamente esto no es verdad. Es raro que un terapeuta te diga exactamente qué hacer o te de una fórmula secreta. La psicoterapia es un proceso bidireccional. Los terapeutas cognitivo conductuales hacen que sus pacientes se comprometan activamente en el proceso y en las decisiones de qué trabajar, estableciendo metas conjuntas. Se desarrolla un plan de acción que involucra el aprender nuevas habilidades y ponerlas en práctica durante la semana, como tarea fuera de sesión. Por ejemplo, se discute y analiza un problema en particular, se anima al paciente a proponer e  implementar soluciones que incluyan las estrategias previamente aprendidas y a realizar cambios en sus estilos de pensamiento y conducta. No se le dice al paciente qué hacer.

Nota: Una de las metas de la TCC es lograr que el paciente se vuelva su propio terapeuta y se sienta capaz de utilizar las estrategias y herramientas aprendidas en terapia a la vida diaria, sobre todo cuando nuevos problemas (inherentes a la vida humana) se presenten.

 Mito 10: Voy a tener que ir años a terapia y va a salir muy caro.

La TCC está definida como una de las terapias breves, ya que está mucho más enfocada en el presente y orientada a la solución de problemas. Usualmente, un tratamiento de corte cognitivo-conductual durará de 8 a 15 sesiones. Sin embargo, existen variaciones dependiendo del paciente y de su problemática. Hay pacientes que requieren tratamientos de largo plazo que pueden extenderse de 1 hasta 2 años más seguimientos (p.e. trastornos de personalidad). Otras corrientes terapéuticas tienen mayor duración pues dan mayor énfasis a la exploración de experiencias de la infancia y otros eventos significativos del pasado. Esto también suele explorarse en TCC, ya que ayudan al paciente y al terapeuta a entender mejor el presente y así lograr cambios positivos para el futuro.

Sin duda, un proceso psicoterapéutico resulta caro, sobre todo mientras mayor duración tenga éste. Sin embargo, muchos lugares y terapeutas ofrecen excelentes servicios por costos reducidos tomando en cuenta el nivel socio-económico del paciente. Aun así, el gasto puede mejor percibirse (reestructuración cognitiva) como una inversión económica por tu salud mental y bienestar integral a largo plazo.

Centro SEPIMEX se enfoca a la mejora continua de sus profesionales, por lo que contamos con terapeutas altamente capacitados para tratar de forma efectiva y ética tus necesidades.

 Elaborado por:

Mtra. Judith de la Serna Nasser

Terapeuta Cognitivo-Conductual, SEPIMEX.

judith@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

D.F. 56.89.14.19 // PACHUCA 65.79.03.76

Referencias: 

Imágenes tomadas de google images.

¿Cómo afectan mis problemas de pareja a mis hijos?

ImagenCuando pensamos en una familia, solemos imaginarnos a una mamá un papá y a sus hijos, todos juntos y viviendo en la misma casa. Esta es una idea que se nos ha inculcado no por que en otros tiempos así fueran todas las familias (ya que la realidad es que no) si no porque medios culturales y de comunicación nos dicen que así “debe” ser.

Desgraciadamente para tener una familia funcional se necesitan muchas más cosas que el simple hecho de vivir en la misma casa. Entre otras cosas se necesita:

  • Tener la capacidad de cubrir las necesidades básicas de la misma.
  • Tener un proyecto de crianza en conjunto.
  • Relaciones armónicas con los hijos.
  • Estabilidad en la pareja.

Este último punto es tan importante como los demás, y no solamente por el bienestar de los integrantes de la pareja sino para el buen funcionamiento de la familia. Como en cualquier interacción social, las parejas no funcionan siempre con perfección, existen desacuerdos y conflictos que es necesario solucionar. Es ahí en donde los hijos pueden aprender a resolver conflictos adecuadamente o pueden sufrir diversas afectaciones.

Como regla casi general, cuando tenemos alguna dificultad con nuestra pareja, el primer instinto es mantenerla oculta de cualquier otra persona, especialmente de los hijos. Sin embargo cuando se está viviendo un conflicto es muy complicado mantenerlo en secreto y por lo mismo tiende a salir inesperadamente y en los momentos menos adecuados.

Cuando este tipo de situaciones ocurren los niños se dan cuenta rápidamente, a pesar de que la pelea o problema no ocurra directamente enfrente de ellos. EL niño entonces comienza a imaginarse qué es lo que puede estar ocurriendo y se ayuda de la información que ha visto en la tele o películas y así se genera una idea de lo que puede estar pasando con mamá y papá, idea que puede ser totalmente alejada de la realidad y que provoca mucha preocupación en los niños. Éstos pueden experimentar ansiedad (lo que comúnmente conocemos como nervios), enojo, conductas agresivas, aislamiento, disminución en el aprovechamiento académico; entre otros.

Es por esto, que cuando se llegan a presentar problemas es más conveniente tratarlos como algo natural que ocurre a cualquier persona y que se puede solucionar (ojo que la solución no es necesariamente “vivimos felices para siempre”).  Cuando se presenta el problema es recomendable platicar con los niños y explicarles que en este momento hay una dificultad y que se está intentando arreglarla. Posteriormente es importante que cualquier discusión  no ocurra con los niños presentes, ya que aunque parezca que están ocupados en otra cosa se dan cuenta.

En las ocasiones en que los problemas llevan a una separación es importante saber que esto no significa que los niños necesariamente van a sufrir graves consecuencias, siempre y cuando se les maneje adecuadamente la información. Algunos puntos importantes a considerar son los siguientes:

  • Es importante explicarle a los niños lo que va a suceder y cómo será de ahora en adelante la dinámica de la familia, cuando están con quién, etc. Esto les ayuda a saber lo que va a suceder y por lo tanto se sentirán más seguros.
  • Recordar en todo momento que a pesar de que ya no se es una pareja, para siempre serán padres juntos y por lo tanto las reglas y rutinas deben ser unificadas para que el niño pueda funcionar lo más adecuadamente posible.
  • Es importante mantener la estabilidad en esta situación y no cambiarle el panorama a los niños con frecuencia, si se llegó a una decisión mantenerla e intentar ser lo menos ambivalentes posible ya que los niños se dan cuenta y pueden hacerse ilusiones falsas.

ImagenLos problemas en la pareja son  algo muy normal que se debe manejar de forma natural ya que con esto se fomenta que los niños manejen sus conflictos con naturalidad en el futuro.

 

Lic. Mariana Zavala Mota

Terapeuta Cognitivo-Conductual Infantil

Centro SEPIMEX

56 89 14 19

mariana@sepimex.com.mx

¿CÓMO ELEVAR MI AUTOESTIMA?

“Amarse a sí mismo de manera realista y sana es uno de los principales requisitos de la salud, en toda la extensión del término, y el mejor camino para expresar y comunicar afecto a las personas que queremos” 

Walter Riso, 1990

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La autoestima es aprendida y se va formando a lo largo de la vida en el contacto con la sociedad. Estas experiencias son almacenadas en la memoria y transformadas en creencias o supuestos sobre nosotros mismos, estos pueden ser positivos o negativos y dependiendo de que tanto sean reforzados, serán los encargados de que esa autoestima se eleve o disminuya.

 

Existen cuatro componentes importantes de la autoestima; Lo que piensas de ti mismo (Autoconcepto), qué tanto te gustas (Autoimagen), qué tanto te premias (Autorefuerzo) y qué tanta confianza tienes en ti mismo (Autoeficacia). Un equilibrio en estos cuatro componentes lograrán una estabilidad en la autoestima.

 

¿Cómo elevar el autoconcepto?

  • Olvida la rigidez y trata de ser más flexible contigo mismo y con los demás.
  • Revisa bien tus metas y tus capacidades para que estas puedan ser alcanzadas con éxito.
  • No veas solo lo malo o lo bueno, de cada cosa analiza todas las posibilidades o explicaciones.
  • Piensa positivo sobre ti mismo y tus capacidades.

 

¿Cómo elevar la autoimagen?

  • Establece tus propios criterios de belleza y no sigas lo que dicen los demás.
  • Ten en cuenta que no existe la perfección física.
  • Descubre y destaca lo que te gusta de ti.
  • Cuídala! Esta se transmite a los otros.
  • Si te gustas y valoras a ti mismo, entonces alguien más también lo hará.

 

¿Cómo elevar el autorefuerzo?

  • Toma tiempo libre y disfrútalo haciendo lo que mas te gusta.
  • Realiza actividades que te generen satisfacción
  • Descubre nuevas cosas que puedan gustarte.
  • Siente las emociones como llegan, no te limites.
  • Elógiate y recompénsate tu mismo.

 

¿Cómo elevar la autoeficacia?

  • Elimina de tu vocabulario el no soy capaz.
  • Piensa positivo pero se realista.
  • Recuerda constantemente tus logros y festeja los avances.
  • Establece nuevas y diferentes metas.

 

Recuerda que tu eres responsable de tu autoestima, esta por ser aprendida, puede modificarse y reaprender nuevas experiencias que se transformaran en creencias y supuestos más positivos en tu beneficio.

 

Si necesitas ayuda, en SEPIMEX podemos ayudarte!!!

Pide tu cita al 56 89 14 19

Escríbenos a contacto@sepimex.com.mx

 

Paola Villaseñor

Terapeuta Cognitivo Conductual

Centro SEPIMEX

paola@sepimex.com.mx

 

 

Referencia

Walter, R. (1990) Aprendiendo a quererse a sí mismo. Norma: Colombia.

 

 

 

Tratamiento del trastorno depresivo mayor en niñ@s y adolescentes

El trastorno depresivo mayor (TDM) en niñ@s y adolescentes es un trastorno común y discapacitante, a menudo recurrente, que persiste hasta la edad adulta y se ha asociado a disfunción familiar, social, escolar y a conducta suicida.

El TDM en l@s adolescentes se caracteriza por la presencia de estado de ánimo bajo y/o irritabilidad la mayor parte del tiempo, acompañado de anhedonia, ideas de minusvalía y desesperanza; también afecta los hábitos de alimentación y del dormir.

Es de tomar en cuenta que durante la etapa del diagnóstico e incluso el inicio del tratamiento  la familia, los compañeros y el entorno influyen de una manera importante sobre la gravedad y la frecuencia de los episodios depresivos.

El tratamiento del TDM, como de otros padecimientos psiquiátricos de inicio en infancia y la adolescencia, debe ser integral y multimodal. La participación activa del niñ@, el/la adolescente y los familiares en la toma de decisiones para la implementación del tratamiento es fundamental para lograr un buena adherencia terapeútica. Estudios recientes indican que 80% de los pacientes responden al tratamiento y 60% presentan remisión de los síntomas en los primeros seis meses.

Este tratamiento multimodal incluye:
– Tratamiento farmacológico
-Psicoeducación
– Terapia Cognitivo Conductual (TCC )
son el tratamiento psicosocial de elección.

Los principales objetivos de la TCC incluyen: a) la reducción de la gravedad de los síntomas al mejorar la autoestima, b) aumentar la tolerancia a la frustración, c) aumentar la autonomía, d) incrementar la capacidad para disfrutar las actividades de la vida diaria y e) establecer buenas relaciones con los compañeros.

En casos en que los pacientes presentan  ideas o conductas suicidas, el objetivo principal es controlar los síntomas que ponen en riesgo la vida o la integridad física del paciente y/o familiares. Los ensayos clínicos controlados han mostrado que la terapia cognitivo-conductual es eficacaz en el manejo de la depresión.

La TCC incluye un análisis cognitivo (reconocimiento de emociones, la relación de éstas con la conducta y el cambio de atribuciones cognitivas negativas) y la aplicación de distintas intervenciones conductuales (entrenamiento en habilidades sociales y la resolución de problemas), que se abordan a lo largo de 12 a 16 sesiones aproximadamente.

La eficacia y seguridad que brinda un tratamiento multimodal permite incrementar las probabilidades de  éxito en el tratamiento y seguimiento del TDM, este último con la finalidad de evitar recaídas y complicaciones,  maximizando el funcionamiento académico y social de l@s pacientes.

Fuente:
– Ulloa-Flores,R., Peña-Olvera, F., Nogales-Imaca,I. (2011) Tratamiento multimodal de niños y adolescentes con depresión. Salud Mental.34:403-407.

Elaborado por:

Berenice Candia

Terapeuta Infantil, Centro SEPIMEX (berenice@sepimex.com.mx)

La víctima de violencia Intrafamiliar

Se le llama violencia a “todo aquel acto de poder u omisión intencional, recurrente o cíclico, dirigido a dominar, someter, controlar o agredir física, emocional, económica o sexualmente a cualquier persona en áreas públicas o privadas con la intención de causar daño”.

La violencia es aprendida desde la infancia y reforzada en diferentes ámbitos como son la familia, la escuela y la sociedad. La mujeres y los hombres reciben diferente educación y se les son asignados roles. A los mujeres se les enseña:

  • Seguir con las expectativas que se espera de ellas.
  • Jugar con su rol de mujer
  • Se promueve la expresión de sentimientos, excepto el enojo.
  • Una niña nunca interrumpe, y menos a un hombre.
  • Desarrollo de habilidades domésticas
  • Ser el sexo débil
  • Percibir a la figura masculina distante y superior.
  • La mujer se sacrifica por el bienestar del hombre
  • Sentirse sin valor por no tener un hombre
  • Ser abnegada y soportar
  • Aceptar la violencia
  • Obedecer al hombre
  • Tolerar la infidelidad
  • Estar pendiente de las necesidades del hombre, atenderlo, servirle y apoyar en todo momento (sacrificios)
  • Sentimientos de incapacidad para actividades que implican esfuerzo físico o intelectual

Existen múltiples tipos de Violencia, entre los cuales destacan:

  • Ataques verbales o emocionales
  • Retiro de atención
  • Limitación o castigo para el desarrollo de la autoestima y de habilidades sociales.
  • Interferencia con la evolución de la autonomía y la integridad personales
  • Menoscabo de las habilidades
  • Rechazo
  • Abuso físico, etc.

Por lo tanto una víctima de violencia intrafamiliar se caracteriza por sufrir uno o más tipos de violencia ejercida por la pareja y/o los padres. Existen cuatro tipos de alteraciones que en conjunto forman el “Perfil de la Víctima de Violencia Intrafamiliar”:

1. Alteraciones Cognitivas:

  • Magnificación del agresor
  • Indefensión aprendida
  • Fantasías en torno a soluciones mágicas
  • Incapacidad para reconocer la violencia en la que vive y pedir ayuda.
  • Justifica al generador y la agresión.
  • Deterioro de la atención, memoria y capacidad de análisis y síntesis.
  • Pensamientos y recuerdos desagradables y recurrentes de la agresión.
  • Revivenciación de la experiencia traumática
  • Perspectivas del futuro aterrador que las inmoviliza.
  • Ideas obsesivas de inseguridad persistente
  • Ideas suicidas.
  • Fantasías catastróficas.

2. Alteraciones Afectivas:

  • Negación y represión de los sentimientos.
  • Sentimientos de vergüenza, impotencia, culpa, enojo, irritabilidad y resentimiento.
  • Inseguridad, temor, angustia y desconfianza, soledad, desamparo, tristeza, desesperanza, desilusión y apatía.
  • Afectación en su autoestima.

3. Alteraciones Conductuales:

  • Poca capacidad asertiva, dificultad en la toma de decisiones.
  • Descuido en el arreglo personal.
  • Codependencia.
  • Desinterés en actividades significativas.
  • Incapacidad para salir del maltrato
  • Autoagresión
  • Intentos suicidas
  • Agresividad e irritabilidad
  • Bajo control de impulsos (hijos)
  • Hipervigilancia
  • Posibilidad de adicción
  • Ataques de ira.

4. Alteraciones Somáticas:

  • Trastornos en la alimentación
  • Trastornos del sueño
  • Trastornos digestivos
  • Problemas como tensión muscular, taquicardia, sudoración, dolor de cabeza, tics, temblores, cansancio, etc.

Estas consecuencias antes mencionadas se presentan a corto plazo, sumándole el deterioro de las relaciones sociales, familiares e interpersonales. Las consecuencias a largo plazo que podrían presentarse son:

  • Síndrome de Indefensión aprendida
  • Fenómeno de normalización de la violencia
  • Trastorno por estrés postraumático
  • Repetir y perpetuar conductas violentas aprendidas
  • Atención médica constante
  • Muerte

BIBLIOGRAFÍA

•Corsi, J. (1994). Violencia familiar. México: Paidós.
•Procuraduría General de Justicia. (2005). Seminario de actualización forense. México: documento interno.
•Silva, A. (2003). Conducta antisocial: un enfoque psicológico. México: editorial Pax.
Paola Villaseñor
Terapeuta Cognitivo Conductual
Sepimex