¿Dejas todo para mañana? Aprende a manejar la Procrastinación

Hace tres semanas te asignaron un proyecto el cual te dijeron claramente era importante para tu próxima evaluación. Primera semana piensas esto: “Aún hay tiempo para hacerlo… mejor me voy al cine” u “Hoy el sushi está al 2×1 hay que aprovechar, todavía falta para entregarlo”.
Segunda semana, sabes que el tiempo de entrega se acerca, entonces decides iniciar con el proyecto pero justo antes de esto te pones a mensajear con algún amigo sobre asuntos cotidianos y la conversación te lleva a que vean videos en la red, al final de la semana te das cuenta que ya no hiciste nada.

1

Tercera semana, por fin estas frente a tu computadora abriendo tu archivo mientras piensas en lo tedioso que suena ese proyecto y en que ya no te queda nada de tiempo para terminarlo… o mejor dicho ¡Empezarlo a hacer! A punto de comenzar a trabajar se te cruza por la mente “¿Y si primero checo qué me han comentado en la foto que publiqué?”. Faltan dos días para la entrega… ahora sí, te sientas a hacerlo, tazas de café por montones, mucho estrés y pocas horas de sueño. Terminas -como puedes- a unas cuantas horas de la fecha límite.

Si eres estudiante, trabajas en una oficina o por tu cuenta, es muy probable que te suene familiar esta situación y hayas experimentado el fenómeno de “Dejar todo para mañana”, a esto se le conoce como Procrastinación.

El origen de la palabra Procrastinación se deriva del latín: procrastinare, procrastinator y procrastinatio. Estas palabras están formadas a partir del prefijo pro ‘hacia’ y el adverbio cras ‘mañana’, por lo tanto su significado se define como “aplazado hasta mañana” o “perteneciente al mañana” y se puede traducir también como aplazar o postergar.

Así, la procrastinación se define como el aplazamiento voluntario sin ninguna razón válida de acciones, tareas o metas programadas con las que estas comprometido para en su lugar hacer cosas de menor importancia a pesar de las consecuencias negativas que puede traer no completar estas acciones.

2

 

Entre las consecuencias negativas que pueden acarrear el procrastinar son experimentar:

– Estrés

– Ansiedad

– Frustración

– Baja autoeficacia

– Bajas calificaciones

– Problemas en tu desempeño laboral

– Problemas en tus relaciones interpersonales

 

Pero a pesar de estas consecuencias, ¿Por qué procrastinas? De acuerdo al modelo de Steel (2011) y a la investigación de Ferrari (2010) existen distintos motivos o factores que te pueden llevar a procrastinar:

  • La expectativa que tienes acerca de los resultados que puedes obtener. Por ejemplo, asociar esta expectativa con el miedo a fracasar.
  • La creencia de que trabajas mejor bajo presión.
  • La valoración que haces acerca de lo importante o significativa que es la tarea.
  • La demora en la satisfacción o tiempo requerido para que obtengas las consecuencias favorables o reforzantes.
  • Qué tan impulsivo seas.

4

Como leíste en la definición la procrastinación en cierto sentido es una decisión pero pasa tan rápido, prácticamente en automático, que cuando te das cuenta ya se convierte en un hábito.

Por ello te comparto varias estrategias para que las implementes en tu día a día y disminuyas estas conductas de procrastinación:

 

1 La sugerencia básica para dejar de aplazar tareas es iniciar con pequeños cambios e ir progresando gradualmente. Revisa la tarea a realizar y comienza con lo que te resulte más fácil y manejable.

2 Has una lista de las cosas por hacer y prioriza esas actividades planteando criterios como fechas límites, proyectos urgentes, actividades importantes, etc. También puedes dividir por bloques una sola tarea para resolverlo de forma específica y no global.

3 Cuando elabores tu lista de cosas por hacer o determines los bloques que componen tu tarea también plantea un pequeño regalo o premio (revisar tus redes sociales o salir por un café con una amiga) que puedas disfrutar una vez que hayas terminado con lo que te propusiste. Esto hará más probable que te enfoques en terminar porque sabes que hay algo agradable que te espera.

4 Antes de comprometerte o iniciar con un nuevo proyecto termina el que empezaste primero.

5 Identifica las excusas que pones para iniciar las actividades que tienes. Pueden ser “No me siento de ánimo o inspirado”, “Trabajo mejor bajo presión”, “De todas formas lo termino al último minuto”, y mejor pon manos a la obra.

6 Al ponerte a trabajar, evita estar en contacto con los distractores que puedas tener (Celular, internet, tu mascota, ruido, etc.)

7 Mantente motivado. Recuerda cuál es el objetivo que tienes para desarrollar esa tarea y si de plano no lo encuentras trata de hacer esa tarea un reto o algo divertido para ti.

5

La procrastinación es una estrategia ineficaz para hacer frente a los desafíos de la vida cotidiana. En SEPIMEX a través de la terapia cognitivo-conductual y de psicología positiva te podemos ayudar a adoptar estrategias para estar menos estresado y ser más productivo además de centrarte en los aspectos positivos de tu vida para hacerle frente a este hábito que adquiriste.

Referencias:

Steel, P. (2011). Procrastinación. Grijalbo. México.

Ferrari, J.R. (2010). Still Procrastinating: The No Regrets Guide to Getting It Done. John Wiley & Sons. New Jersey.

Procrastinar http://www.letraslibres.com/revista/convivio/procrastinar-0

10 Foolproof Tips for Overcoming Procrastination http://www.spring.org.uk/2014/03/10-foolproof-tips-for-overcoming-procrastination.php

 

Lic. Dafne Caballero Jiménez

 Terapeuta Cognitivo-Conductual

Especialista en Psicología Positiva

 SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México

 56 89 14 19

 dafne@sepimex.com.mx

 

8 mecanismos psicológicos indispensables en el aprendizaje escolar

Para que un niñ@ logre un desempeño académico  y  consolide el proceso de lectoescritura, desde edades tempranas  requiriere de una serie de mecanismos  psicológicos que trabajen  en conjunto de manera concertada. Con uno de ellos que se vea debilitado alterará el correcto funcionamiento. Es por ello que como ejemplo hablaremos del  sistema funcional de la escritura  al dictado propuesto por A. R. Luria.

1)   Para que el niñ@  pueda rendir exitosamente en el colegio debe encontrarse en un estado de vigilia activa (alerta)  y conservarla hasta el final del trabajo sin cambios en su capacidad.  El funcionamiento de éste mecanismo dependerá de los hábitos de alimentación y sueño del niñ@.

2)   El niñ@ escucha la oración que dicta el profesor, la percibe y  la conserva. De esta forma se requiere del procesamiento de la información auditiva, es decir, la capacidad de discriminar los sonidos del lenguaje.

3)   De manera conjunta participa el óptimo desempeño de la memoria audio-verbal a corto plazo que le permitirá  al pequeño retener información selectiva limitada por periodos cortos de tiempo.

4)   Para la exactitud de la estructura sonora de la palabra, el niñ@ pronuncia en silencio (o moviendo los labios) las palabras que escucha, es decir,  requiere de la sensibilidad del aparato fono-articulador que le beneficiará en la precisión ante fonemas que resultan similares por punto y modo y con ello no confundirá palabras Ej. día/tía.

5)   Posteriormente el niñ@ relaciona los sonidos con las letras, para lo cual se actualiza la imagen visual de ellas. Tiene lugar la percepción y memoria visual  de las palabras.

6)  Para comenzar a escribir, el niñ@ debe encontrar  en la línea, el lugar              donde colocará el bolígrafo y tiene que orientarse en los elementos de  las letras  (y de éstas en el espacio) sin cometer errores en espejo. Esto  requiere de la participación de operaciones del procesamiento de la  información visuo-espacial.

7)   La escritura al ser una actividad motora requiere en el niñ@ un nivel de maduración que le permita un control motor y en consecuencia una escritura melódica, rítmica, coordinada y automatizada. De lo contrario el niñ@ manifestará  una escritura lentificada, rígida, con tendencia a la fatiga, a omitir fonemas, sílabas e incluso al cambio de orden de los fonemas.

8)   Por último, control atencional que depende de la maduración de las  funciones ejecutivas   que le proporcionará la capacidad de planeación, organización y regulación de la conducta hacia la obtención de metas,  mediante el monitoreo y rechazo de estímulos  irrelevantes.  Implica por lo tanto la capacidad de seguir instrucciones,  mantener el objetivo, dirigir, seleccionar y sostener  su atención hacia la tarea en específico.

Cualquier inmadurez de algún mecanismo del sistema traerá como consecuencia la infinidad de trastornos del aprendizaje (Trastorno por Déficit de Atención TDAH, dislexia, discalculia, etc.)

Neuropsic. Rosinna Gómez Moya