Las profecías auto-cumplidas

Las profecías auto-cumplidas son algo complejo de explicar pues se entienden erróneamente: como si fueran algo mágico, asociándolas con el inconsciente psicoanalítico, pensando en Nostradamus, o interpretándolas como un saboteo propio e intencional. A continuación revisaremos lo que son las profecías auto-cumplidas y cómo éstas impactan tu salud mental y emocional.

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Las profecías auto-cumplidas son algo complejo de explicar pues se entienden erróneamente: como si fueran algo mágico, asociándolas con el inconsciente psicoanalítico, pensando en Nostradamus, o interpretándolas como un saboteo propio e intencional. A continuación revisaremos lo que son las profecías auto-cumplidas y cómo éstas impactan tu salud mental y emocional.

Un poco de historia

        En 1964 Rosenthal y Jacobson realizaron un experimento en una escuela estadounidense y así descubrieron y describieron el “Efecto Pygmalión”, nombre acuñado de la mitología griega. Observaron que las expectativas favorables de los maestros inducían un aumento significativo en el rendimiento escolar de sus alumnos, y que las expectativas negativas se traducían en un rendimiento escolar negativo.

       De ahí derivaron varios estudios que llegaban a la conclusión de que “los pronósticos se hacen realidad” y a identificar este fenómeno como profecías auto-cumplidas. En suma, la teoría de la profecía auto-cumplida explica que cuando tenemos una creencia o expectativa respecto a  alguien o algo, esto acabará cumpliéndose.

Las profecías auto-cumplidas en nuestra vida diaria

         Para que resulte más sencillo y más lógico, necesitamos entender lo que plantea la terapia cognitivo-conductual. De acuerdo a esta perspectiva psicológica, nuestros pensamientos y la manera en que interpretamos eventos y situaciones, determinan cómo nos sentimos y comportamos.

            Nuestro cerebro creerá lo que nos decimos una y otra vez. Por ejemplo, si ante cierta situación decimos a nosotros mismos “no podré hacerlo”, esto preparará a nuestra mente y a nuestro cuerpo para esperar justamente ese resultado, generando sentimientos asociados a “no poder hacerlo”. Si es un pensamiento recurrente, con el tiempo se volverá en una creencia personal y todo un sistema de creencias que influenciará nuestras vidas positiva o negativamente. Las creencias personales negativas tienen mayor probabilidad de atraparnos en un ciclo negativo de profecías auto-cumplidas.

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              A nuestro cerebro no le gusta equivocarse. Si creemos que algo es cierto, nuestra conducta intentará ser coherente con las creencias que sostenemos (estén fundamentadas racionalmente o no). Entonces, en las profecías auto-cumplidas, una persona (sin saberlo), causa que una predicción suya se vuelva verdad a partir de sus acciones. En otras palabras, las expectativas afectan nuestra conducta haciendo que la expectativa se cumpla.

Por ejemplo, si un coach escolar de futbol cree que uno de sus equipos es menos habilidoso que otro, esto puede traducirse en que no los haga jugar tan frecuentemente como a los miembros del otro equipo o los entrene más laxamente. Cuando les permita jugar, los jugadores estarán poco preparados y por tanto su desempeño no será el mejor, confirmando la expectativa inicial del coach a partir de la conducta que tuvo.

Análisis Personal

Es poco frecuente que veamos nuestro propio rol en los eventos negativos que nos ocurren, pues generalmente enfocamos nuestra atención en los factores externos que nos afectan. Entender lo que son las profecías auto-cumplidas nos puede ayudar a generar un cambio positivo en nuestros pensamientos y conductas y por lo tanto en nuestras vidas.Las siguientes conductas suelen fomentar las profecías auto-cumplidas. Analiza si llevas alguna (o algunas) de ellas a cabo:

1) Evitación: Ésta es muy común cuando tenemos ansiedad. Las personas ansiosas suelen preocuparse por el qué dirán o porque su ansiedad no sea percibida por otras personas. Suelen tener pensamientos del tipo “todo o nada”, como por ejemplo: “todos se darán cuenta que estoy nervioso” o “a nadie le caigo bien”. En un afán de evitar esto y sentirse menos inseguros, socializan poco, tienen poco contacto visual, brindan respuestas monosilábicas, evitan el contacto, etc. Esto justamente los hace ver incómodos o sin interés por interactuar con otros, lo que ocasiona que no obtengan respuestas sociales favorables por parte de otras personas y corroborando sus creencias iniciales; es decir, los vuelve autores de su profecía auto-cumplida.

2) Postergación: La postergación también está muy asociada a la ansiedad y a los síntomas depresivos. Pensar en trabajar en un proyecto genera ansiedad y pensamientos como “esto es demasiado difícil”, “no puedo hacerlo”. De manera muy similar a la evitación, lo que hacemos es dejarlo para después, es decir, lo postergamos. Si pensamos en las profecías auto-cumplidas, la razón por la que generalmente nos sentimos tan ansiosos al trabajar en proyectos es porque al dejarlos para el último momento la presión aumenta y bajo presión y estrés nuestro desempeño es poco favorable, corroborando entonces el pensamiento inicial.

3) Coerción: Las personas impositivas buscan lograr justo lo que ellos quieren. Por ejemplo, un esposo puede sentirse celoso e inseguro respecto al amor de su esposa. Constantemente se queja de la frialdad y poco cariño de su esposa. Sin embargo, puede no darse cuenta que sus constantes críticas y conducta controladora han hecho que su esposa se aleje de él, corroborando sus pensamientos y sentimientos, así como enfrascándolo en un círculo vicioso.

¿Qué puedo hacer para cambiar?

Es muy importante analizar nuestros pensamientos y ver de qué manera estos influyen en nuestra conducta (acciones o decisiones que tomamos) y en nuestros sentimientos.

Responder las siguientes preguntas te puede ayudar:

“¿Tus problemas son resultado de predicciones que tú mismo hiciste?”

“¿Fomentaste que se volvieran verdad?”

“¿Puede ser que mi conducta (o falta de cierta conducta) estén justamente causando aquello de lo que me quejo/aquello que me afecta?”

       En este punto es importante tener cuidado, pues las personas que son muy auto-críticas convierten el asumir responsabilidad (tener un rol dentro de sus propias dificultades) en culpa y evidencia de fracasos que creen tener, lo cual dificulta el cambio positivo e incrementa los pensamientos y conductas negativas.

        La detención del pensamiento es una de las estrategias más útiles. Es importante primero poner un alto a nuestros pensamientos negativos. Una vez logrado esto, hay que hacer un esfuerzo consciente por generarnos pensamientos más neutrales, basados en el sentido común y la racionalidad. Llenar la siguiente tabla, como muestra el ejemplo, puede ayudarte a lograr este cambio y ver las cosas de manera más objetiva y responsable.

Mi predicción/pensamiento negativo Manera en que contribuyo a que esa predicción se vuelva verdad Alternativa que desaprobaría mi predicción negativa
Nadie me hablará en la fiesta – Yo no hablo con la gente

– Mi lenguaje corporal hace parecer que tengo miedo o que la estoy pasando mal

– Evito participar en juegos

– Presentarme con algunas personas

– Mostrar interés por conocer más acerca de ellos, por ejemplo haciendo algunas preguntas.

 

          Recuerda que hablar a ti mismo de manera distinta generará cambios en tu conducta y también en el cómo te sientes. Así mismo, analizar tu conducta y la manera en que ésta tiene un efecto en cómo te sientes y lo que te ocurre, te ayudará a comenzar con ciertas modificaciones. Sin embargo, el cambiar patrones de pensamiento y conducta es un cambio gradual con distintos pasos que requieren de entendimiento, constancia y persistencia. Estos cambios se logran más fácil y eficientemente en compañía de un psicoterapeuta capacitado.

En Centro SEPIMEX contamos con expertos en Terapia Cognitiva Conductual que pueden ayudarte a identificar y cambiar tus patrones de pensamiento y por tanto fomentar cambios en tus patrones de conducta.

Elaborado por:

Mtra. Judith de la Serna Nasser

judith@sepimex.com.mx

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Referencias

 

 

MENTE Y CUERPO: CREENCIAS, IDEAS Y EMOCIONES QUE PUEDEN DAÑAR O SANAR.

ImagenNuestras pautas de pensamiento dictan las formas en que percibimos y explicamos la realidad, incluyendo nuestra relación con el mundo y con nosotros mismos, estas constituyen el núcleo de nuestras creencias sobre el mundo, cómo funciona y cuál es el lugar que en él ocupamos, estas se han estudiado y agrupado en forma sistemática por diversos científicos:

Optimismo y pesimismo, filtros básicos del mundo

El Dr. Martin Seligman y sus colegas  de la Universidad de Pensylvania han estudiado las diferencias en la salud entre personas que pueden ser identificadas como básicamente pesimistas y optimistas, las personas pesimistas explican los sucesos adversos echándose la culpa, pensando que sus efectos durarán mucho tiempo  y que ese suceso afectará muchas facetas de su vida. Un ejemplo de esta forma de interpretar el mundo sería: “Siempre supe que era un idiota y esta es la prueba” Un optimista  vería un mismo caso de forma diferente, se concentran en consecuencias  específicas de lo que ha ocurrido sin realizar proyecciones o afirmaciones  ni generales, ni ven el suceso de forma deproporcionada. “Bueno, esta vez he metido la pata, pero ya pensaré en algo, haré un ajuste y la próxima vez saldrá mejor”.

Las personas pesimistas tienden a deprimirse con mayor facilidad, de sufrir síntomas físicos y susceptibilidad a  enfermedades. Un estudio demostró en pacientes con cáncer que cuánto peor era su estudio atribucional , es decir la forma en que la persona explica un suceso adverso, el paciente moría antes.

Autoeficacia, nuestra confianza en nuestra capacidad de crecimiento

ImagenUna de las pautas que parece encerrar más poder para mejorar el estado de salud recibe el nombre de autoeficacia, es decir la capacidad de ejercer control sobre acontecimientos específicos de la vida. El Dr. Alber Bandura y sus colegas de la Universidad de Stanford, han demostrado que un fuerte sentimiento de autoeficacia es el mejor y más consistente vaticinador de resultados positivos de la salud en diferentes situaciones médicas, incluyendo quien se recuperará antes de un ataque cardiaco, quien soportará mejor los dolores de la artritis, quien será capaz de realizar cambios en su vida como dejar de fumar. El Dr. Bandura y sus colegas se dedicaron a estudiar la autoeficacia en un grupo de hombres que habían sufrido ataques cardiacos y estaban sometidos a rehabilitación, encontraron que aquellos individuos que tenían la firma convicción de que su corazón era fuerte y podría recuperarse por completo tenían mucho menos probabilidad de fracasar en su programa de ejercicios que aquellos otros que tenían menor confianza; ya que podían caminar por la caminadora sin preocuparse o sentirse vencidos por las sensaciones normales de cansancio y falta de aliento, pudieron aceptar su falta de comodidad, sin percibirla como “una mala señal” y  concentrarse en los beneficios positivos de su programa de ejercicios como el sentirse más fuertes o llegar más lejos. Los individuos que tenían una tendencia negativa de autoeficacia, tendían a abandonar sus ejercicios, confundiendo la falta de comodidad y falta de aliento y cansancio como señales de un corazón enfermo.

Resistencia y Sentido de Coherencia

La Dra. Suzanne Kobasa de la Universidad de Nueva York y sus colaboradores y el Dr.  Aron Antonovsky, médico sociólogo de Israel, han llevado investigaciones acerca de personas que han vivido situaciones extremadamente estresantes y si estas cuentan con características de personalidad especiales que puedan justificar su “aparente inmunidad “ al estrés.

Resistencia

La Dra. Kobasa ha sometido a estudios a ejecutivos de empresas, abogados, conductores de autobús, empleados de compañías telefónicas y otro tipo de personas que llevan vidas sumamente estresantes. La Dra. Kobasa se preguntó si  las personas más saludables tenían o no alguna característica de personalidad en común que pudiera protegerles de los efectos negativos de un estrés elevado  y se encontró que había una característica de personalidad que diferenciaba a los que enfermaban y permanecían sanos, denominó a aquella característica resistencia al estrés o resistencia psicológica, esta resistencia entraña al igual que los demás factores psicológicos una forma particular de ver el mundo y a nosotros mismos: los individuos resistentes al estrés dan muestras de tres características psicológicas en un elevado nivel: control, compromiso y reto. Las personas con un alto nivel de control tienen una firme idea de tener control sobre lo que les rodea, que pueden hacer que las cosas ocurran (característica muy parecida a la autoeficacia). La gente con un alto nivel de compromiso tiene una alta tendencia a sentirse totalmente empeñada en lo que hace a diario y se compromete a dedicar su mejores esfuerzos a sus actividades. Las personas altamente atraídas por los retos ven el cambio como una parte natural de la vida, que les permite una oportunidad de desarrollo, lo que les permite ver las situaciones nuevas como oportunidades y retos, no como amenazas. La Dra. Kobasa afirma que existen muchas cosas que las personas pueden hacer para mejorar si resistencia al estrés; por ejemplo en las condiciones laborales mediante la reestructuración de funciones y  relaciones dentro de la organización.

Sentido de Coherencia

ImagenLas investigaciones del Dr. Aron Antonovsky se han enfocado en personas que han sobrevivido a casos extremos de estrés como el que se pudo vivir en los campos de concentración nazis. Según la opinión del Dr. Antonovsky, gozar de buena salud, entraña una capacidad de recuperar de forma continua el equilibrio como respuesta a la continua pérdida de él. El Dr. Antonvsky observó que la gente que logra sobrevivir a una situación de estrés de gran intensidad, posee lo que él denomina un inherente sentido de coherencia acerca del mundo y de sí misma, este sentido de coherencia viene caracterizado por tres componentes que él denomina: comprensibilidad, manejabilidad y significabilidad. La gente que posee un elevado sentido de coherencia tiene una poderosa sensación de confianza en poder encontrar la lógica en sus experiencias internas y externas (básicamente comprensibilidad), en disponer de recursos para hacer frente a las demandas con que se encuentran y controlarlas (manejabilidad) y en encontrar esas demandas como retos en los que encontrar sentido y a los que consagrarse (significabilidad).

Nuestra salud física está íntimamente relacionada con nuestras pautas de pensamientos y sentimientos sobre nosotros mismos y también con la calidad de las relaciones con las otras personas y con el mundo.

Si podemos observar en nosotros mismos cuánto pueden perjudicarnos determinadas creencias  ciertas pautas de pensamientos y conductas que van surgiendo a cada momento, podemos hacer que disminuya su dominio sobre nosotros.

Podemos observar ¿Cómo se siente nuestro cuerpo cuando vemos los obstáculos como retos? ¿Cómo se siente cuando sentimos alegría? ¿Podemos darnos cuenta en esos momentos de las consecuencias inmediatas de nuestros estados emocionales positivos y de nuestra perspectiva optimista?.

PUBLICADO POR:

Psic. Joselyn Olvera Ruvalcaba

Terapeuta Cognitivo-Conductual

Centro SEPIMEX

Contacto: joselyn@sepimex.com.mx

 

Referencia:

Kabat-Zinn,  J. (1990). Vivir con Plenitud las Crisis. Cómo utilizar la sabiduría del cuerpo y de la mente para afrontar el estrés, el dolor y la enfermedad. Kairos: Barcelona.