ADOLESCENTES ESTRESADOS… PAPÁ Y MAMÁ ¿ESTRESADOS?

La adolescencia es una de las etapas más importantes del ser humano. Aquí, el individuo está en un periodo formativo en el cual aprende muchas cosas, debido a que es un gran receptor. El equilibrio psicológico en la adolescencia se relaciona con los intercambios entre lo interno y las condiciones ambientales que varían o se alteran en fases críticas. Por lo que, esta etapa está impregnada de crisis inevitables y conflictos que se entrelazan llevando al adolescente a experimentar estrés y así a alterar su equilibrio.

Dentro de los cambios internos que el adolescente vive están incluidos, los físicos-hormonales y los mentales-emocionales.

s4

En los cambios físicos-hormonales se puede identificar el crecimiento de las extremidades, del vello, aumento de masa muscular, aparición de acné, de la excitación sexual, del cambio de voz y del apetito y de una inquietud generalizada. En los cambios emocionales se puede observar que el adolescente pasa de estar mal humorado, frustrado y furioso a un estado de tranquilidad, de estar contento, seguro y arrogante, puede volverse agresivo y competitivo, con deseo de dominar; así mismo estar medio adormilado y desorganizado; y estos cambios pueden darse en cuestión de segundos.

A nivel cognitivo los adolescentes, se encuentran frecuentemente en dos puntos:

  1. Pensamiento de todo o nada: También llamado dicotómico o polarizado. Consiste en ser extremistas, ver las cosas en blanco o negro, no apreciar las categorías intermedias. Si algo no es perfecto está mal. En este caso, viven en un mundo de blanco y negro: las situaciones, cosas y personas se categorizan como: Fantástico o Repugnante, Maravilloso o Espeluznante, Delicioso o Asqueroso, Perfecto o Defectuoso.
  • El adolescente clasifica su mundo de la manera más práctica para comprender y poner orden en un mundo nuevo que presenta tantas disyuntivas.
  • Conforme van madurando, este proceso cambia, e irán ampliando su perspectiva sobre el mundo.
  1. Magnificación (ser catastrófico): Exagerar la importancia de las situaciones o los hechos. Es decir, con frecuencia piensan “¡Me encanta el drama!”, manifestándose por un temperamento colérico, experimentando una gran intensidad de sus emociones.
  • En este caso es importante permitir que los adolescentes puedan vivir sus emociones para madurar, sin dejar de poner límites. Resaltando que castigar al adolescente por esas emociones sólo hiere su autoestima.

s7

Cabe resaltar que estos cambios emocionales y cognitivos están relacionados con que el cerebro del adolescente, el cual está todavía en proceso de maduración, principalmente en cuanto al desarrollo de los lóbulos frontales (localizado en la parte anterior del cerebro). Estás áreas son el sustrato anatómico para las funciones ejecutivas; que son aquellas que nos permiten dirigir nuestra conducta hacia un fin y comprenden los procesos como la atención, planificación, secuenciación y reorientación sobre nuestros actos (control de impulsos); todas estas funciones permiten que las personas piensen de manera efectiva y clara, regular sus emociones y la posibilidad de lograr metas.

s5

Los lóbulos frontales terminan de desarrollarse a los 21 años en el caso de las mujeres y a los 25 años en los hombres. Así, el adolescente prueba sus nuevas habilidades mentales en el mundo adulto, pero aún es torpe y todavía falla; lo que hace que aparente seguridad y habilidad para retar a la autoridad.

Estos cambios internos, junto con las demandas del ambiente hacen que, como consecuencia, el adolescente esté estresado; sobre todo porque estos cambios parecen llegar demasiado rápido. Para sobrevivir a estos cambios repentinos y al estrés, el adolescente necesita volverse egocéntrico, ya que tiene una cantidad limitada de energía para responder a todo lo que se presenta.

El adolescente está ingresando a un mundo nuevo y se siente inseguro y presionado; llegando a sentir…

  • Confusión: “No me reconozco en este cuerpo. ¿Qué me está sucediendo?”
  • Ansiedad y preocupación: “¿Cómo iré a quedar? ¿Seré lo suficiente atractivo para el sexo opuesto? ¿Le gusto a mis padres? ¿Soy como esperaban?”
  • Vulnerabilidad: “Todos se dan cuenta de mis defectos y mi inseguridad. No sé cómo defenderme.”
  • Soledad: “No tengo con quién compartir estos cambios. No sé en quién confiar.”
  • Impotencia: “Me siento fuera de control. Estos cambios me están ocurriendo y no puedo hacer nada para pararlos. ¿En qué o en quién puedo apoyarme para sentirme seguro?”.

s6

Con todos los cambios físicos y emocionales, y lo importante de adaptarse a las distintas circunstancias (expectativas de sus padres y maestros; integrarse y pertenecer a grupos sociales), que se le presentan día con día; se puede entender que el adolescente está estresado; pero ¿qué pasa cuando los padres también lo están?

Como papá y/o mamá ¿está estresado?; ¿con qué frecuencia se estresa?; ¿cuáles son las razones por las que se estresa (trabajo, casa, etc.); cuando esta estresado ¿hay problemas en casa?

Las respuestas a estas preguntas, también nos hacen entender porque a veces los conflictos con los adolescentes no se solucionan, ya que “el estrés es contagioso”:

s3

Cuando los padres están ausentes emocionalmente debido al estrés causado por sus propios problemas, el adolescente se encuentra y se siente solo, convirtiendo al estrés en crisis, que se da cuando co-existen los siguientes factores:

  • Demasiados cambios.
  • Demasiado rápidos.
  • Miedo a no responder adecuadamente.
  • Falta de un sostén sólido.

Por lo tanto, el adolescente se siente indefenso, buscando alternativas de apoyo, como: el tabaco, consumo de alcohol, promiscuidad o el desarrollo de conductas de riesgo. Todas estas conductas son simplemente intentos por cubrir necesidades insatisfechas.

s2

Como padres y madres lo que se puede hacer para evitar una crisis y manejar el estrés es:

  • Ser EMPÁTICO.
    • Ponernos en su lugar, permitirá que como padres y madres respondamos de una forma que permita el diálogo y la solución.
  • Retirarse del lugar.
    • En caso de sentirse muy estresado y/o irritado, lo mejor es tomarse un momento de calma, que como padres permita pensar en otras formas de responder ante el adolescente.
  • Dar el ejemplo.
    • No podemos pedir que el adolescente este “tranquilo” si nosotros no lo estamos, como padres somos el ejemplo de cómo lidiar con el estrés para evitar una crisis.
  • Ser pacientes y tolerantes.
    • Comprender que necesitan pasar por esta experiencia.
  • Generar actividades que permitan que ustedes estén menos estresados, ya que esto dará la pauta para:

s1

  • ¡No engancharse!
    • Al engancharse se transforman en otro adolescente y lo dejan de ayudar.
  • Comprender no significa dejar de poner límites.
    • Validar el sentimiento: aceptarlo, sin juzgar ni criticarlo.
    • No es permiso para ser irresponsable, faltar al respeto a otros, ser desconsiderado, o lastimar.

s8

  • Reaccionar vs responder
    • Responder implica reflexión y deliberación, mientras que reaccionar es un movimiento involuntario y mecánico.
    • Aprender a RESPONDER en lugar de reaccionar ante las situaciones permitirán manejar el estrés de forma más adaptativa.

En SEPIMEX podemos ayudarte a identificar y a regular tu estrés y enseñarte a lidiar con ella de una manera más sana.

Elaborado por:

Mtra. Sheila V. Hernández Altamirano

sheila@sepimex.com.mx

Terapeuta Cognitivo-Conductual.

http://www.sepimex.com.mx

12321509_1697340823874651_584576889372182865_n

Logo SEPIMEX

g7974

Tel. 56.89.14.19  / contacto@sepimex.com.mx

Referencias:

  • Beriso, Á., Plans, B. Sánchez-Guerra, M., & Sánchez, D. (2002). Cuadernos de terapia cognitivo-conductual. Una orientación pedagógica e integradora. Madrid: EOS.
  • Barocio, R. (2014). Disciplina con amor para adolescentes. México: Pax.

 

Anuncios