El Cerebro Positivo.

De acuerdo a la teoría evolutiva las emociones tienen una función de supervivencia. En específico, las emociones positivas son aquellas en las que predomina la valencia del placer o bienestar y posibilitan cultivar las fortalezas y virtudes.

brain-3-2-1024x440.jpgLas emociones tienen su centro en estructuras cerebrales tales como la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el tálamo, la corteza frontal, en un conjunto de núcleos cerebrales que también incluyen al área ventral tegmental, núcleo accumbens, es decir, hablamos del sistema límbico.

Para que tales estructuras se comuniquen es necesario la participación de un grupo de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que funcionan como mensajeros entre neuronas. La serotonina y la dopamina son importantes neurotransmisores que regulan las emociones y el estado de ánimo. Gracias a los avances científicos-tecnológicos se ha logrado explorar las redes neuronales de cada una de las emociones y hoy son diversas las investigaciones en la neurociencia de los pensamientos positivos.

Por ejemplo, en el blog de neurociencias llamada NEUROCOG a cargo del doctor Juan Fernández Ruiz se explican varios experimentos sobre el cerebro positivo. Tal es el caso del grupo de investigadores Iyer, Lindner, Kagan y Andersen quienes analizaron el procesamiento cerebral de los pensamientos optimistas y pesimistas. Usando resonancia magnética pidieron a 17 sujetos realizar una tarea visomotora complicada. Previamente se les proporcionaba una explicación optimista como por ejemplo que en un ensayo podrían ganar 5 dólares si lo hacían bien, pero perder 1 dólar si lo hacían mal, o una explicación pesimista como perder 5 dólares si lo hacían mal y ganar 1 dólar si lo hacían bien.  Antes de iniciar la tarea se les pidió llenar un cuestionario acerca de sus percepciones sobre su posible desempeño en la tarea.

Encontraron que las percepciones no correlacionaban con el desempeño debido a que quienes habían pensado que tendrían un buen desempeño, en realidad no lo tuvieron, mientras aquellos que pensaron que tendrían un mal desempeño, en realidad si les fue bien. A nivel cerebral encontraron una activación en la corteza parietal posterior, la cual correlacionaba con que tan buen desempeño pensaban los individuos que habían tenido en la tarea. De acuerdo a los investigadores, el sujeto optimista cree que lo está haciendo bien, entonces pondrá más esfuerzo y se incrementará su actividad en la corteza parietal posterior cuando esperan una mayor recompensa por hacerlo bien, mientras aquellos individuos pesimistas mostraron una mayor actividad cerebral cuando existe un mayor castigo por fallar, es decir, los pesimistas hacen más esfuerzo en evadir las pérdidas que en lograr las ganancias.

sieh-es-positiv-tag.jpgEn otro estudio, Kristin Layous, Joseph Chancellor, Sonja Lyubomirsky, Lihong Wang, y Murali Doraiswamy, pidieron a pacientes depresivos involucrarse por una semana en actividades de gratitud, a escribir cosas buenas en su vida,  usar alguna de sus fortalezas de una forma novedosa y encontraron que dichas actividades impactaban en los índices depresivos, observándose un efecto de los pensamiento y acciones positivas.

Mediante el uso de imágenes del cerebro, Ricard, M., Lutz, A., y Davidson, R. J. descubrieron que las emociones positivas ponen en funcionamiento vías de recompensa ubicadas en una zona conocida como el estriado ventral y que las personas capaces de saborear las emociones positivas tienen una activación más duradera del estriado ventral, por lo tanto, cuanto más tiempo dure la activación, mayor será la sensación de bienestar.

frutas_verduras_masa_muscul.jpgPor fortuna, es posible modificar algunas conexiones neuronales entrenando a nuestro cerebro a recibir mensajes positivos, por ejemplo mediante el deporte, la alimentación saludable, hábitos de descanso (sueño) y pasatiempos, el aprendizaje de algo nuevo, expresar el agradecimiento, compasión, cariño, amor, crear metas y estimular la creatividad, emplear un lenguaje positivo, realizar actividades que inciten la producción de dopamina como una plática con una amiga o amigo, una comida preferida, técnicas de relajación, etc.yo-fui-25639_377984551394_616491394_3943278_3305905_n.jpg

Existen estímulos que nos evocan diferentes sensaciones agradables y en consecuencia un estado de alegría y optimismo, tal es el caso de la música que produce un cambio tanto fisiológico como psicológico, activando sustancias químicas como la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.

Ya lo dice el científico Richard J. Davidson “es posible programar a tus neuronas para que sean más receptivas a la felicidad”.

En SEPIMEX, contamos con especialistas cognitivo-conductuales que pueden guiarte a entrenar a tu cerebro hacia el bienestar y pensamiento positivo a través de técnicas y ejercicios encaminados a modificar, aprender y/o sustituir hábitos y comportamientos.

Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx , o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

 

Elaborado por:

Dra. Rosinna Gómez Moya

Neuropsicóloga , SEPIMEX.

rosinna@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

Teléfono: 56.89.14.19

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Referencias

  • Cabrera, I. M. (2013). Influencia de la música en las emociones: una breve revisión.Realitas: revista de Ciencias Sociales, Humanas y Artes1(2), 34-38.
  • Estrada, A. R. B., & Martínez, C. I. M. (2014). Psicología de las emociones positivas: Generalidades y Beneficios.Enseñanza e investigación en Psicología19(1), 103-118.
  • Iyer, A., Lindner, A., Kagan, I., & Andersen, R. A. (2010). Motor preparatory activity in posterior parietal cortex is modulated by subjective absolute value.PLoS Biol,8(8).
  • Layous, K., Chancellor, J., Lyubomirsky, S., Wang, L., & Doraiswamy, P. M. (2011). Delivering happiness: Translating positive psychology intervention research for treating major and minor depressive disorders.The Journal of Alternative and Complementary Medicine17(8), 675-683.
  • Mejía, D. I. L., de Yahya, A. V., Méndez-Díaz, M., & Mendoza-Fernández, V. (2009). El sistema límbico y las emociones: empatía en humanos y primates.En la Variedad está el Enriquecimiento In Diversity we find Enhancement, 60.
  • Ostrosky, F. E. G. G. Y., & Vélez, A. (2013). Neurobiología de las emociones.Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias,13(1).
  • Ricard, M., Lutz, A., & Davidson, R. J. (2014). Mind of the meditator.Scientific American311(5), 38-45.

 

 

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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

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