¿CONOCES TU MUNDO EMOCIONAL?

Alegría, miedo, enojo, tristeza, gratitud, amor, culpa, etc. Son emociones que tienen un lugar en la vida, en nuestro día a día y que de alguna forma todas nos son útiles ¿qué sería de nuestra vida sin ellas? y ¿qué tanto las conocemos y regulamos?

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La inteligencia optimista consiste en adoptar una manera objetiva de interpretar la realidad teniendo en cuenta tanto sus aspectos positivos como los negativos, haciendo crecer los primeros para mejorarla. Esta postura nos permite tener conciencia, regular, expresar adecuadamente y canalizar con eficiencia nuestras EMOCIONES.

Las emociones son nuestras aliadas ya que nos brindan un mensaje que necesitamos para poder avanzar en la vida, funcionan como una brújula interna que nos orientan acerca de cómo nos encontramos interiormente. La palabra “Emoción” proviene del latín emovere que significa mover hacia afuera, por lo que son predisposiciones para la acción. Cuando reprimimos, ignoramos y ahogamos nuestras emociones, nos enfermamos y estancamos, llevándonos a situaciones difíciles, estados de estrés, conflictos, etc.

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De manera general, las emociones tienen como objetivo aclarar nuestros pensamientos, reforzar nuestro sistema inmunitario, protegernos de los peligros y hacer que tomemos las decisiones correctas.

En nuestro mundo emocional podemos identificar dos categorías:

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  • EMOCIONES POSITIVAS

Las emociones positivas surgen ante eventos que interpretamos como buenos, favorables o felices para nuestra vida; su función es evolutiva, ya que potencian nuestros recursos intelectuales, sociales y físicos, y nos predisponen a disfrutar plenamente, a expresar sentimientos positivos, a estrechar lazos y a inspirarnos. Son un medio poderoso para lograr otros fines como crecer, ser personas plenas, autónomas y competentes, así como individuos con buenas relaciones con otras personas y el entorno físico.

La Dra. Bárbara Fredrickson, explica a través de la Teoría de la Ampliación y Construcción de las Emociones Positivas, tres efectos, que éstas tienen en las personas:
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¿Cuáles son las emociones positivas?

  • Alegría: emoción que genera bienestar, un alto nivel de energía y una disposición a realizar acciones positivas.
  • Gratitud: es sentir agradecimiento hacia quienes han contribuido a mejorar nuestra vida.
  • Serenidad: nos brinda una sensación de paz y seguridad.
  • Esperanza: esperar que las cosas salgan bien, incluso, cuando en el presente estén mal.
  • Orgullo: significa valorar lo positivo que hemos realizado en nuestra vida.
  • Diversión: nos permite disfrutar de nuestros momentos felices.
  • Inspiración: aparece en momentos en los cuales podemos aplicar nuestras capacidades habituales en forma más creativa.
  • Sobrecogimiento: es sentirse maravillado, asombrado ante la grandeza del mundo que nos rodea.
  • Interés: nos genera la necesidad de conocer cosas nuevas.
  • Amor: está emoción abarca todas las otras formas de positividad anteriores.

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Cómo generar emociones positivas:

Podemos aumentar nuestras emociones positivas de tres maneras:

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1) Identificar nuestro nivel habitual de positividad y negatividad, implica  mantener un bienestar psicológico a través de vivenciar tres eventos de positividad por cada evento negativo (proporción 3/1).

2) Disminuir los momentos de que nos generan negatividad, incluye reducir aquellas situaciones que nos mantiene atrapados sin hacer nada para modificarla. Algunas estrategias que pueden apoyarnos son:

  1. Cuestionar nuestros pensamientos negativos.
  2. Evitar quedarnos rumiando en pensamientos negativos.
  3. Vivir con conciencia plena.
  4. Evitar la propia negatividad gratuita.
  5. Evaluar que medios de difusión consumir, descartando noticias o programas negativos.
  6. Evitar críticas y sarcasmos.
  7. Alejarnos de la gente negativa.

3) Aumentar la positividad es importante para el bienestar psicológico, algunas recomendaciones son:

  1. Sintonizarnos y apreciar las experiencias sensoriales de la vida.
  2. Buscar tener vínculos positivos.
  3. Practicar la amabilidad.
  4. Tener distracciones saludables.
  5. Cuestionar nuestros pensamientos negativos.
  6. Estar en contacto con la naturaleza.
  7. Identificar nuestras fortalezas y practicarlas.
  8. Practicar técnicas de meditación plena.
  9. Cultivar la bondad afectuosa.
  10. Practicar la gratitud.
  11. Saborear las experiencias positivas.
  12. Visualizar nuestro futuro positivamente.
  • EMOCIONES NEGATIVAS

Por otro lado, las emociones negativas surgen ante determinados acontecimientos que interpretamos como negativos para nuestra vida; su función es de supervivencia y de adaptación al medio, por lo que no sólo son fuentes de conductas de alejamiento/evitación, sino que también son estados que se dedican a la supervivencia individual.

Se denominan “negativas” para determinar las consecuencias de aquellas emociones que no son reguladas y expresadas de forma adecuada, así si no las resolvemos, se transformarán en estados de ánimo negativos.

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Diversos estudios han demostrado que las emociones no reguladas adecuadamente, pueden tener un efecto negativo tanto en la salud mental (riesgo en el desarrollo de trastornos de ansiedad y depresión) como en la salud física. Para resolver las emociones negativas, necesitamos escuchar su mensaje y realizar las acciones necesarias para superarlas.

Resolviendo nuestras emociones negativas:

Emoción ¿Cómo surge? Cómo regularla
Tristeza Ante la pérdida o la posibilidad de pérdida de algo que es valioso. Revisar recuerdos, repliegue, elaboración y aceptación de la pérdida.
Ansiedad Cuando se imaginan posibles peligros y amenazas y se piensa que no se tienen los suficientes recursos para poder enfrentarlos. Prepararse para enfrentar la situación. Si se aumentan los recursos, se disminuye la vulnerabilidad para enfrentar.
Miedo Ante el peligro real e inminente que puede significar una amenaza a nuestro bienestar físico o psicológico. Dependiendo de la situación se pueden activar cualquiera de las tres: pelear, huir o quedarse quieto. Sirven para protegernos y preservarnos.
Culpa Cuando se realiza una acción que trajo consecuencias negativas a otros o a uno mismo. Se juzga que hemos transgredido los principios y valores. Perdonar y reparar.
Envidia Reacción de dolor y enojo que surge cuando el otro obtuvo algo que nosotros deseábamos y que, por diversas circunstancias, no hemos logrado obtener aún. Nos contacta con nuestros deseos y necesidades insatisfechas. Tomar conciencia del deseo insatisfecho, preguntarse porque no se ha realizado y si aún se puede realizar (si es así lo hacemos, si no, lo superamos y nos enfocamos en algo que si se pueda realizar). Por último se contacta con la capacidad y poner objetivos que se puedan lograr. Valorarnos por lo que somos, no necesitamos superar al otro, sino a nosotros mismos.
  • EMOCIÓN E INTERPRETACIÓN:

Como se ha comentado anteriormente, las emociones surgen ante la INTERPRETACIÓN que hacemos de un suceso. La interpretación hace referencia a si dicho acontecimiento tiene consecuencias positivas o negativas. Así ante cualquier emoción intensa es importante revisar nuestras interpretaciones y cuestionar la gravedad, alternativas, utilidad y evidencia.

No sabemos cómo son las cosas. Sólo sabemos cómo las interpretamos. Vivimos en mundos interpretativos.

Rafael Echeverría

Si las situaciones las interpretamos de manera más realista, la consecuencia es experimentar  emociones positivas que nos generarán bienestar y fortalecimiento individual, así mismo permitirán la ampliación del espectro de la conciencia, el pensamiento y la acción; estimularán la sensación de conectividad con la naturaleza, al establecimiento de relaciones positivas con otras personas y promueven el altruismo y la equidad.

Evitar, rehuir, pelearnos con nuestras emociones contribuye al aumento de malestar a largo plazo. Por lo que darnos la oportunidad de conocer, observar, reconocer, sentir, aceptar y regular las emociones permitirá vivir con inteligencia optimista.

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Por lo tanto… ¿Qué sería de nuestra vida sin emociones? y ¿qué tanto las conocemos y regulamos?

En SEPIMEX, contamos con especialistas cognitivo-conductuales y de psicología positiva que pueden guiarte a conocer tu mundo emocional a través de técnicas y ejercicios encaminados a modificar, aprender y/o sustituir hábitos y comportamientos.

Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx  o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

Elaborado por:

Mtra. Sheila Viridiana Hernández Altamirano

Terapeuta cognitivo-conductual.

sheila@sepimex.com.mx

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Referencias:

  • Blas, V. (2014). La inteligencia optimista. México: V & R.
  • Corral, V. (2012). Sustentabilidad y Psicología positiva. Una visión optimista de las conductas proambientales y prosociales. México: Manual moderno.
  • Kotson, I. (2013). Cuaderno de ejercicios de inteligencia emocional. Barcelona: Terapias Verdes.

 

Agua: Hidratación – Deshidratación: Funcionamiento cognitivo y disfunción cognitiva

La ingesta de agua y el funcionamiento cerebral están directamente relacionados. La falta de suministro de agua hacia nuestro cerebro puede provocar varios síntomas como falta de atención, problemas de memoria, fatiga, vista nublosa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, ira, depresión y más…

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Agua, hidratación y deshidratación

tu_mente_te_engana.jpgLa ingesta de agua y el funcionamiento cerebral están directamente relacionados. La falta de suministro de agua hacia nuestro cerebro puede provocar varios síntomas como falta de atención, problemas de memoria, fatiga, vista nublosa, dolor de cabeza, trastornos del sueño, ira, depresión y más.

Las funciones cerebrales y cognitivas dependen en gran medida del suministro de agua. El agua es responsable de proporcionar la energía eléctrica para todas las funciones cerebrales, incluyendo los pensamientos y procesos de memoria.

images.pngHay varios estudios científicos que han examinado el impacto de estados de deshidratación inducidos en personas sanas sobre el desempeño cognitivo y funciones motoras, como por ejemplo cansancio, estados de ánimo, tiempo de reacción, memoria a corto y largo plazo, atención, aritméticas, etc..

Agua es un nutriente crucial y la euhidratación (estado balanceado del nivel de agua corporal) es necesaria para un funcionamiento y un desempeño cognitivo óptimo durante el día.

Cogniciones

Qué son cogniciones?

Cognición se refiere al proceso o al hecho de saber y/o conocer – la conciencia y el juicio de una persona. Funciones cognitivas pueden ser aspectos como la concentración, la atención, el aprendizaje conceptual, el pensamiento crítico y la memoria. Qué-significa-“tenemos-la-mente-de-Cristo”.jpgLa motivación, los estados de ánimo y la salud física afectan los procesos cognitivos.

El desempeño cognitivo se puede medir en función del funcionamiento cognitivo, es decir, cómo una persona hace uso del juicio, de la memoria, del raciocinio y de la concentración y atención para realizar una o varias tareas.

Deshidratación

Agua es vital para la vida porque sirve para diferentes funciones fisiológicas críticas. El peso corporal de una persona se compone aproximadamente de un 45-75% de agua y cada función corporal depende del suministro de agua hacia nuestro organismo, incluyendo nuestro sistema cerebral y nervioso. En E.E.U.U. una persona en promedio ingiere menos de 907 gr/ml de agua al día, mientras que la ingesta promedia recomendada por la Clínica Mayo debe de ser aproximádamente 2.27 litros por día. Nuestro cerebro consiste de 75% de agua. Por ello, parece lógico que la deshidratación pueda tener un impacto sobre las funciones cognitivas y los estados de ánimo.

Estudios científicos han demostrado que una deshidratación del 1% puede provocar una disminución del 5% en las funciones cognitivas.

480.jpgCuando hay una disminución del 2% en el almacenamiento corporal de agua, se pueden presentar problemas de memoria a corto plazo, de atención y en la resolución de problemas matemáticos. Parece que una deshidratación del 2% es suficiente para afectar funciones mentales y físicas.

Tradicionalmente, se pensaba que una pérdida del 2 % o más de agua corporal estaba relacionada con una disminución en el desempeño cognitivo. Sin embargo, estudios recientes sugieren que una deshidratación leve, es decir, una pérdida de agua corporal entre el 1 y 2 %, puede afectar ya el desempeño cognitivo.

Hiponatremia

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En el contexto de la deshidratación se tiene que tomar en cuenta y mencionar, también, la sobrehidratación y la hiponatremia (trastorno hidroelectrolítico), debido a que los signos y síntomas de la hiponatremia pueden ser similares a la deshidratación. (ej. confusión, nauseas, fatiga, dolores de cabeza, etc.). Se considera hiponatremia cuando la concentración de sodio en la corriente sanguínea es por debajo de 135 mmol/L.

¿Cuál es entonces el impacto sobre el funcionamiento cerebral, si se consume menos de la cantidad recomendada bajo circunstancias normales de actividad física y climatológicas?

Células cerebrales necesitan el doble de energía que cualquier célula corporal. Agua provee esta energía de una manera más eficaz que cualquier otra sustancia. Agua es necesario también para la producción cerebral de hormonas y neurotransmisores. La transmisión neuronal requiere la mitad de toda la energía cerebral.

Cuando el cerebro está funcionando en base de una reserva completa de agua, el proceso de pensar es más rápido, uno se enfoca mejor y se experimenta una mayor claridad y creatividad.

Una hidratación diaria adecuada no solamente promueve mejores procesos cognitivos sino puede prevenir un trastorno de déficit de atención en niños y adultos.

La razón por la cual un suministro adecuado de agua en el transcurso del día es esencial, es el hecho que el cerebro no puede almacenar agua. Cuando el cuerpo pierde más agua que se le suministra, se le denomina deshidratación y el funcionamiento cerebral se verá afectado.

La deshidratación provoca que el cerebro no funciona al 100% y a la velocidad normal. Algunos de los síntomas mentales de la deshidratación incluyen vista nublosa, cansancio, problemas de enfoque, depresión, enojo e ira, inestabilidad emocional, agotamiento, dolor de cabeza, problemas de sueño, estrés y una disminución en la claridad mental.

Otros estudios han demostrado que una deshidratación prolongada contribuye a que las células cerebrales se reducen en tamaño y peso.

Agua provee la energía esencial para el funcionamiento cerebral, y de las señales nerviosas, suministra nutrientes al cerebro y remueve toxinas. Necesitamos tomar suficiente agua durante el día para mantener funcionando adecuadamente al cerebro y energizado para un funcionamiento óptimo.

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Elaborado por:

Stefan Bähr

Psicólogo Clínico Cognitivo-Conductual, SEPIMEX.

stefan@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

Teléfono: 56.89.14.19

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Referencias

  • Trinies, V., Chard, A.N., Mateo, T., & Freeman, M.C. (2016). Effects of Water Provision and Hydration on Cognitive Function among Primary-School Pupils in Zambia: A Randomized Trial. PLoS ONE 11(3): e0150071. doi:10.1371/journal.pone.0150071.
  • Popkin, B.M., D’Anci, K.E., & Rosenberg, I.H. (2010). Water, Hydration and Health. Nutrition Reviews 68(8), 439–458.
  • Hydration for Health, H4H (2016). Healthy hydration for cognition and mood state.
    http://www.h4hinitiative.com/hydration-health/healthy-hydration-cognition-and-mood-state
  • Merlin Hearn (2016). Water and Brain Function. How to Improve Memory and Focus.

http://www.waterbenefitshealth.com/water-and-brain.html

  • Alex Hutchinson (2016). Dehydration and Cognitive Function. Does getting thirsty make you dumber?

http://www.runnersworld.com/sweat-science/dehydration-and-cognitive-function

 

El Cerebro Positivo.

De acuerdo a la teoría evolutiva las emociones tienen una función de supervivencia. En específico, las emociones positivas son aquellas en las que predomina la valencia del placer o bienestar y posibilitan cultivar las fortalezas y virtudes.

brain-3-2-1024x440.jpgLas emociones tienen su centro en estructuras cerebrales tales como la amígdala, el hipotálamo, el hipocampo, el tálamo, la corteza frontal, en un conjunto de núcleos cerebrales que también incluyen al área ventral tegmental, núcleo accumbens, es decir, hablamos del sistema límbico.

Para que tales estructuras se comuniquen es necesario la participación de un grupo de sustancias químicas llamadas neurotransmisores que funcionan como mensajeros entre neuronas. La serotonina y la dopamina son importantes neurotransmisores que regulan las emociones y el estado de ánimo. Gracias a los avances científicos-tecnológicos se ha logrado explorar las redes neuronales de cada una de las emociones y hoy son diversas las investigaciones en la neurociencia de los pensamientos positivos.

Por ejemplo, en el blog de neurociencias llamada NEUROCOG a cargo del doctor Juan Fernández Ruiz se explican varios experimentos sobre el cerebro positivo. Tal es el caso del grupo de investigadores Iyer, Lindner, Kagan y Andersen quienes analizaron el procesamiento cerebral de los pensamientos optimistas y pesimistas. Usando resonancia magnética pidieron a 17 sujetos realizar una tarea visomotora complicada. Previamente se les proporcionaba una explicación optimista como por ejemplo que en un ensayo podrían ganar 5 dólares si lo hacían bien, pero perder 1 dólar si lo hacían mal, o una explicación pesimista como perder 5 dólares si lo hacían mal y ganar 1 dólar si lo hacían bien.  Antes de iniciar la tarea se les pidió llenar un cuestionario acerca de sus percepciones sobre su posible desempeño en la tarea.

Encontraron que las percepciones no correlacionaban con el desempeño debido a que quienes habían pensado que tendrían un buen desempeño, en realidad no lo tuvieron, mientras aquellos que pensaron que tendrían un mal desempeño, en realidad si les fue bien. A nivel cerebral encontraron una activación en la corteza parietal posterior, la cual correlacionaba con que tan buen desempeño pensaban los individuos que habían tenido en la tarea. De acuerdo a los investigadores, el sujeto optimista cree que lo está haciendo bien, entonces pondrá más esfuerzo y se incrementará su actividad en la corteza parietal posterior cuando esperan una mayor recompensa por hacerlo bien, mientras aquellos individuos pesimistas mostraron una mayor actividad cerebral cuando existe un mayor castigo por fallar, es decir, los pesimistas hacen más esfuerzo en evadir las pérdidas que en lograr las ganancias.

sieh-es-positiv-tag.jpgEn otro estudio, Kristin Layous, Joseph Chancellor, Sonja Lyubomirsky, Lihong Wang, y Murali Doraiswamy, pidieron a pacientes depresivos involucrarse por una semana en actividades de gratitud, a escribir cosas buenas en su vida,  usar alguna de sus fortalezas de una forma novedosa y encontraron que dichas actividades impactaban en los índices depresivos, observándose un efecto de los pensamiento y acciones positivas.

Mediante el uso de imágenes del cerebro, Ricard, M., Lutz, A., y Davidson, R. J. descubrieron que las emociones positivas ponen en funcionamiento vías de recompensa ubicadas en una zona conocida como el estriado ventral y que las personas capaces de saborear las emociones positivas tienen una activación más duradera del estriado ventral, por lo tanto, cuanto más tiempo dure la activación, mayor será la sensación de bienestar.

frutas_verduras_masa_muscul.jpgPor fortuna, es posible modificar algunas conexiones neuronales entrenando a nuestro cerebro a recibir mensajes positivos, por ejemplo mediante el deporte, la alimentación saludable, hábitos de descanso (sueño) y pasatiempos, el aprendizaje de algo nuevo, expresar el agradecimiento, compasión, cariño, amor, crear metas y estimular la creatividad, emplear un lenguaje positivo, realizar actividades que inciten la producción de dopamina como una plática con una amiga o amigo, una comida preferida, técnicas de relajación, etc.yo-fui-25639_377984551394_616491394_3943278_3305905_n.jpg

Existen estímulos que nos evocan diferentes sensaciones agradables y en consecuencia un estado de alegría y optimismo, tal es el caso de la música que produce un cambio tanto fisiológico como psicológico, activando sustancias químicas como la dopamina, las endorfinas y la oxitocina.

Ya lo dice el científico Richard J. Davidson “es posible programar a tus neuronas para que sean más receptivas a la felicidad”.

En SEPIMEX, contamos con especialistas cognitivo-conductuales que pueden guiarte a entrenar a tu cerebro hacia el bienestar y pensamiento positivo a través de técnicas y ejercicios encaminados a modificar, aprender y/o sustituir hábitos y comportamientos.

Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx , o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

 

Elaborado por:

Dra. Rosinna Gómez Moya

Neuropsicóloga , SEPIMEX.

rosinna@sepimex.com.mx

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Teléfono: 56.89.14.19

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Referencias

  • Cabrera, I. M. (2013). Influencia de la música en las emociones: una breve revisión.Realitas: revista de Ciencias Sociales, Humanas y Artes1(2), 34-38.
  • Estrada, A. R. B., & Martínez, C. I. M. (2014). Psicología de las emociones positivas: Generalidades y Beneficios.Enseñanza e investigación en Psicología19(1), 103-118.
  • Iyer, A., Lindner, A., Kagan, I., & Andersen, R. A. (2010). Motor preparatory activity in posterior parietal cortex is modulated by subjective absolute value.PLoS Biol,8(8).
  • Layous, K., Chancellor, J., Lyubomirsky, S., Wang, L., & Doraiswamy, P. M. (2011). Delivering happiness: Translating positive psychology intervention research for treating major and minor depressive disorders.The Journal of Alternative and Complementary Medicine17(8), 675-683.
  • Mejía, D. I. L., de Yahya, A. V., Méndez-Díaz, M., & Mendoza-Fernández, V. (2009). El sistema límbico y las emociones: empatía en humanos y primates.En la Variedad está el Enriquecimiento In Diversity we find Enhancement, 60.
  • Ostrosky, F. E. G. G. Y., & Vélez, A. (2013). Neurobiología de las emociones.Revista Neuropsicología, Neuropsiquiatría y Neurociencias,13(1).
  • Ricard, M., Lutz, A., & Davidson, R. J. (2014). Mind of the meditator.Scientific American311(5), 38-45.

 

 

Debí hacerlo… ¡Mi vida sería mejor! ¿Por qué nos arrepentimos más de lo que no hicimos?

¿Alguna vez  se ha lamentado de algo que hizo (y no quería hacer) y que en ese momento le trajo consecuencias negativas?

Errores-SEO-2.jpgSi la respuesta es afirmativa, es probable que instantes después de que sucedió, y varios días posteriores, sintiera culpa, vergüenza, tristeza,  enojo consigo mismo, etcétera, y pensamientos similares a ¿Cómo fui capaz de hacerlo?, ¡No sé qué me pasó!, ¡Soy la peor persona del mundo!, ¡Ojalá pudiera regresar el tiempo!, ¡quisiera no haber estado ahí!
Con el paso del tiempo también es probable que  la intensidad del malestar haya disminuido hasta ser un recuerdo como tantos otros, incluso puede que haya encontrado aspectos positivos a ese momento, viendo ahora las cosas como  “errores de los cuales se aprende, cosas del pasado”, aceptando la equivocación y pensando en el futuro  “todos cometemos errores”, “sí, fui un tonto, pero lo hecho… hecho está y hay que ver para adelante”.Resultado de imagen

Una pregunta más:

¿Alguna vez  se ha lamentado de algo que no hizo  (y que quería hacer) cuando tuvo la oportunidad de hacerlo?

Por ejemplo: “debí estudiar medicina”, “debí aceptar ese trabajo”, “si tan sólo hubiera estudiado más en la Resultado de imagen para regresar el tiempo relojUniversidad”, “debí haberle dicho que la amaba”, “debí inscribir ese proyecto”. Si su respuesta fue afirmativa, es probable que en el momento en el que no lo hizo, no sintiera  tanto malestar, como cuando “hizo lo que no quería hacer”, pero con el paso del tiempo, a diferencia de lo que pasa con los errores cometidos, el malestar por las cosas que no hicimos suele incrementarse, ser más duradero y aumenta la presencia de pensamientos similares a: “de haberlo hecho… mi vida sería mejor”, “si me hubiera atrevido, hoy sería una persona más exitosa”.
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¿Qué hace que con el tiempo nos lamentemos más por aquello que queríamos hacer y no hicimos, que por las cosas que hicimos pero no queríamos hacer?  

Sonja Lyubomirsky en su libro “Los mitos de la felicidad”1 habla de algunas razones:

1.- Es más fácil racionalizar los actos que la inacción: Es común convencerse de que al final los errores resultan de alguna manera beneficiosos, debido a que se aprendió algo de esa experiencia, quizá en ese momento se han podido conocer a los verdaderos amigos, o ese error haya marcado cuáles son las prioridades de nuestras vidas, o hayan indicado el camino a ser mejores personas. Resultado de imagen para perdonaTambién es más sencillo intentar enmendar un error cometido, pues sabemos las consecuencias de nuestras acciones, que  intentar enmendar algo que no se realizó, por ejemplo una excelente oportunidad de trabajo que rechazamos, ya que probablemente ya no esté disponible.

2.- El arrepentimiento por las inacciones se magnifica con el tiempo: Arrepentirnos de algo que hicimos y que no queríamos hacer suele ocurrir inmediatamente, pero  se va desvaneciendo, y llegamos al punto anterior de racionalizarlo.Resultado de imagen En cambio, arrepentirnos de las inacciones se torna más lento, los motivos originales por los que no actuamos en ese momento, se vuelven más borrosos con el tiempo, por ejemplo, si nos faltó confianza en nuestros conocimientos para aceptar ese trabajo de nuestros sueños, ese argumento se antoja menos convincente al cabo de los años, y le damos muchas vueltas al asunto acerca de cuáles habrían sido los motivos suficientemente fuertes para no aceptarlo y dejar esa oportunidad.

3.- Las consecuencias de la inacción son ilimitadas: Al pensar en los errores cometidos, sabemos las consecuencias que le siguieron, las cuales son limitadas y al paso del tiempo se vuelven casi intrascendentes, en cambio al pensar en aquello que no hicimos, las consecuencias que se pudieron obtener en caso de hacerlo resultan casi infinitas, sumergiéndonos en una gran cantidad de fantasías,somos soñadores infinitos Evie.jpeg “debí estudiar medicina… sería un médico exitoso y con mucho dinero”, “debí aceptar ese trabajo… hoy ya sería director general”, “Si tan sólo hubiera estudiado más en la Universidad… hubiera conseguido ese intercambio y estaría viviendo en el extranjero”, “Debí haberle dicho que la amaba… siempre estaríamos juntos y seguramente ya tendríamos hijos hermosos”, “Debí inscribir ese proyecto… sabía que ganaría, hoy podría ser el arquitecto más reconocido”. Imaginar que lo que no hicimos habría cambiado nuestra vida para mejorarla, mantiene nuestro lamento de no atrevernos en ese momento pasado, la realidad es que no tenemos la seguridad que de haberlo hecho, los resultados serían positivos.

4.- El efecto Zeigarnik. De acuerdo con el efecto Zeigarnik (Denominado así en honor a la psicóloga soviética Bluma Zeigarnik), las personas somos más proclives a recordar y rumiar acerca de los asuntos inconclusos que las tareas finalizadas2, por lo que cuando no hacemos algo, no terminamos lo que empezamos, o somos interrumpidos en la realización, tendemos a detenernos en lo inconcluso durante mucho tiempo, en las razones de nuestra inacción y en pensar en lo que hubiera pasado. Probablemente porque aquellas cosas que no hicimos o no completamos, indican oportunidades perdidas de esas que “sólo ocurren una vez en la vida”. Resultado de imagen para tareas inconclusasCuando una persona se encuentra motivada a tener éxito en una tarea, se genera  una tensión que se satisface cuando ésta se concluye. Cuando la tarea es interrumpida, el sistema de tensión continua, lo que lleva a preservar el recuerdo de una tarea inconclusa3, pero el efecto Zeigarnik también tiene limitantes; para que este se dé, el asunto o tarea inconclusa, debe ser de importancia para nosotros, debemos de creer que habríamos tenido éxito en la tarea inconclusa y que las consecuencias de terminarla serían positivas, en cambio si la tarea resultaba muy difícil para nuestras habilidades y somos conscientes de ello, o se nos convence que era algo intrascendente, no tendremos esa necesidad de culminarla, por lo que el efecto Zeigarnik, no tendrá lugar.

¿Cómo hacemos para que el malestar por las cosas que no hicimos sea menos duradero?

Corre riesgos, disminuye el número de inacciones.

Esto no significa dejar de ser prudente, la prudencia es una fortaleza que debemos aplicar en nuestras vidas de manera frecuente y que su uso adecuado evitará lamentarnos “por cosas que no queríamos hacer e hicimos”. Correr riesgos significa atrevernos a salir de lo rutinario, darle paso a la sorpresa, intentar algo nuevo, aprovechar las oportunidades. Quizá te lleves una sorpresa y encuentres oportunidades que no sabías que existían, habilidades, fortalezas que tal vez no tenías consientes, pero que son parte de ti.

Evita las comparaciones.

Resultado de imagen para comparacionesSi te lamentas por algo que no hiciste en el pasado, es probable que te estés comparando con alguien más (algún familiar, vecino, amigo, algún famoso), y creas que de haber tomado esa oportunidad del pasado, tu vida sería igual o mejor que la de la persona que tomas de referencia. Resultado de imagen para comparacionesMientras más nos comparamos con la gente, hay mayor probabilidad de encontrar personas a las que les va mejor que a nosotros, o que tomaron una mejor elección cuando se les presentó la oportunidad. Por lo que evitar las comparaciones puede ayudar a disminuir el arrepentimiento por las inacciones.

Medita sobre los contrafácticos.

“Qué hubiera pasado si…” A este tipo de experiencias cognitivas de preguntarse acerca de lo que pudo haber sido, se la llama razonamiento contrafáctico, y realza las experiencias como el arrepentimiento, culpa y preocupación, pero también puede realzar el alivio y la esperanza4. Resultado de imagenSi nos centramos en lo negativo, por ejemplo en lo que “se perdió” al no tomar o hacer algo en el momento indicado, nos sentiremos desdichados, pero también podemos enfocarnos en los aspectos positivos de nuestra vida  y analizar qué hubiera pasado si no nos hubieran ocurrido, esto nos puede ayudar a valorar más lo que tenemos.

Enfocarse en el presente:

Resultado de imagenEl último consejo es valorar lo que tenemos en el presente. Si vivimos pensando en el pasado, arrepintiéndonos, podemos estar descuidando nuestro presente, y más adelante lamentarnos de no haberlo disfrutado.Si tienes la oportunidad de disfrutar la compañía de tu familia, de iniciar un nuevo proyecto, de pasar tiempo de calidad con tu pareja, hazlo, es mejor intentarlo que lamentarse no hacerlo.


En SEPIMEX, contamos con especialistas que pueden apoyarte en diferentes situaciones que afecten las diversas áreas de tu vida, o bien apoyarte a potenciar tus recursos, para que puedas aprovecharlos al máximo a favor de tu bienestar. Terapia infantil, Terapia de pareja, Terapia individual, Neuropsicología. Contáctanos vía correo: contacto@sepimex.com.mx , o vía telefónica: (55) 56.89.14.19.

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Elaborado por: Psic. Marcos Urbina Rodríguez // marcos@sepimex.com.mx

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Referencias:

(1) Lyubomirsky, S. (2014). Los mitos de la Felicidad. Descubre las claves de la felicidad auténtica. España: Urano

(2) Savitsky, K., Husted-Medvec, V., &  Gilovich, T. (1997). Remembering and regretting: The Zeigarnik Effect and the cognitive availability of regrettable actions and inactions. Personality and Social Psychology Bulletin, 23(3), 248–257.

(3) Ardila, R. (2001). Psicología del Aprendizaje (25 Ed.). México: Editorial Siglo XXI

(4) Segura, S. (1999). Razonamiento contrafáctico: la posición serial y el número de antecedentes en los pensamientos sobre lo que podría haber sido. Tesis Doctoral. Universidad de Málaga