La independencia en las niñas y niños: estrategias para su desarrollo.

“La gente suele decir que tal o cual persona no se ha encontrado todavía a sí mismo. Pero la autonomía no es algo que uno encuentra, es algo que uno crea”

Thomas Szasz

El desarrollo de la autonomía y la independencia en una persona adulta se forma desde la infancia. Muchas personas tienen la creencia de que la independencia debe ser un “resultado” que viene acompañado de la mayoría de edad, sin embargo esta creencia es completamente errónea.

j1Existen evidencia científica en donde se menciona que la autonomía y la independencia es un proceso que comienza a desarrollarse desde la primera infancia, es decir los primeros meses de vida. Esta idea implica ver al bebe como un sujeto de acción en donde existe una interacción con el ambiente externo y una transformación del mismo, contrario a la idea anterior que se tenía hace mucho tiempo, en donde él bebe era concebido como un ser pasivo, receptor de estímulos externos. De acuerdo con Chokler (2010), un bebe autónomo se caracteriza entre otras cosas, por tener iniciativa en sus acciones, entendiendo que cuenta con herramientas perceptuales, motrices y psicológicas que le ayudaran en el proceso de maduración y en el contacto con su entorno. Dichas herramientas serán utilizadas desde sus primeras experiencias y facilitaran el procesamiento y organización de toda la información.

En los primeros 3 años, l@s niñ@s van incrementando sus capacidades de participación y la comprensión de normas, a pesar de que muestran una resistencia natural a las mismas. Esto es debido a que están aprendiendo que cosas pueden controlar y cuales no (Ochaita & Espinoza, 2012).

Sin embargo el proceso de autonomía e independencia requiere de la participación de otros actores del ambiente, entre ellos los padres y madres por ser los más cercanos a l@s niñ@s en las primeras etapas de vida. Varios autores han retomado la teoría de Vygotsky, planteando lo que se denomina “participación guiada”, en donde resaltan la importancia que tiene en el aprendizaje del niño, la presencia, el reto y el acompañamiento del adulto, como factores fundamentales en su desarrollo cognitivo y la solución de problemas de l@s niñ@s  (Henao, Ramírez & Ramírez, 2007).

j2Dentro de las necesidades sociales que tienen las niñas y los niños, está la búsqueda de vínculos afectivos, en donde el apego seguro, solido e incondicional son factores que también contribuyen para que se desarrollen como seres autónomos. De manera general, l@s niñ@s son seres activos que buscan participar en los diversos contextos que los rodean (Ochaita & Espinoza, 2012).

Cada uno de estos contextos será un medio significativo de aprendizaje y estarán inter-relacionados entre sí por lo que no hay uno más importante que otro. Al respecto el modelo ecológico de Bronfenbrenner (1987, citado en Henao, Ramírez & Ramírez, 2007), menciona que la familia es el sub-sistema primario, y alrededor se encontrarían otros sub-sistemas como si fuera una telaraña que abarca otras áreas importantes, como los vecinos, la escuela y la comunidad.

Cuando una niña o niño logra desarrollar de manera adecuada su autonomía e independencia, significa que será capaz de tomar decisiones por sí mism@, de contribuir y participar en su sociedad, así como de transformarla (Novella, 2012). Sin embargo, la mayoría de las personas no saben cómo pueden contribuir a desarrollar este tipo de características en l@s niñ@s, por lo que en esta ocasión te voy a compartir algunos consejos al respecto:

  • Practica un estilo de crianza democrático

j3El estilo de crianza se refiere a los patrones de enseñanza-aprendizaje que utilizan padre y madre en su relación con sus hijas e hijos. De los cuatro estilos de crianza existentes, el estilo de crianza democrático, es el que contribuye al desarrollo de la autonomía e independencia, de acuerdo con las investigaciones.

Dicho estilo de crianza, se caracteriza por una escucha sobre las necesidades y pensamientos de l@s niñ@s por parte de su madre y padre. De igual forma existe un clima de apoyo, afecto y un equilibrio adecuado con las normas en el hogar, lo que facilita que l@s niñ@s sean conscientes de las consecuencias de sus actos y sean capaces de modular sus emociones y conductas (Henao, Ramírez & Ramírez, 2007).

Cuando mamá y papá son democráticos, hablan con sus hijas e hijos, para que ellos reflexionen sobre su propia conducta y sus consecuencias, por lo que las sanciones y reglas vienen acompañadas de una explicación sobre el buen o mal comportamiento. Asimismo mamá y papá respetan los derechos de l@s hij@s y generan un ambiente de confianza en ellos mismos, en donde comparten actividades y tiempo libre en familia. Mientras que por otro lado las madres y padres autoritarios imponen su poder y opiniones haciendo uso de las amenazas, golpes y castigos lo que produce que las niñas y los niños obedezcan por miedo y se vuelven incapaces de controlar sus emociones y conductas (Climent, 2010).

  • Promueve su participación social

j4Es recomendable que las niñas y niños puedan convivir dentro de sus grupos sociales (pares) como en su comunidad. Cuando a un niño o niña se le permite desenvolverse en su entorno, tiene la oportunidad de dialogar y compartir conocimientos y experiencias, por lo que puede desarrollar ideales democráticos e individuales (Novella, 2012).

La mayoría de l@s niñ@s son creativos y tienen mucha iniciativa a realizar cualquier actividad, ya que están abiertos al aprendizaje y aun no tienen muchos prejuicios, por lo que se recomienda alentar su participación, permitiendo que exploren y conozcan su entorno con sus propias herramientas. Como ejemplo podemos retomar diversas situaciones, una de ellas es la hora de la comida. L@s niñ@s siempre buscan ayudar y nosotros los limitamos por pensar que pueden lastimarse. Sin embargo se pueden buscar actividades que sean capaces de realizar de acuerdo a su nivel de desarrollo y maduración. Por ejemplo, un niño de 5 años puede poner los platos en la mesa supervisado por sus padres, mientras que un adolescente de 12 años puede lavar su plato.

Lo anterior implica trabajar sobre nuestras propias creencias y limitaciones que sin quererlo imponemos en la familia. Además de promover la participación, también es aconsejable reconocerles a l@s niñ@s su contribución con el objetivo de demostrarles que su iniciativa vale la pena  (Novella, 2012).

  • Establece límites y reglas

j5Otro elemento fundamental es el establecimiento de límites y normas en los ambientes de l@s niñ@s, en particular, el ámbito familiar. Es importante mencionar que estas reglas deben de ser estables y “justas”, es decir que se mantengan en el tiempo y no varíen dependiendo del estado de ánimo de mamá y papá, además de que no pueden ser reglas muy exigentes. Lo anterior permite desarrollar en el niño o niña estrategias de autocontrol que facilitan la autorregulación de conductas y emociones en los diversos contextos sociales en los que se desenvuelve (Ochaita & Espinoza, 2012).

El establecimiento de límites y reglas también permite la interiorización de los roles y la autoridad por parte de mamá y papá, aunque implica también que se permita el dialogo y el establecimiento de acuerdos en algunas reglas lo que permite fomentar un ambiente democrático y la independencia de l@s niñ@s a través de la autocrítica (Climent, 2010).

Una vez que se han interiorizado los límites y reglas la niña o  niño aprende a observar, actuar y anticipar las consecuencias de sus acciones, lo que le ayuda a conocer sus propios límites (Chokler, 2010).

Un requisito indispensable, es el hecho de que las reglas que se establezcan deben de ser lo más claras y acorde con el desarrollo físico y psicológico de l@s niños. Algunas de las reglas que más se recomienda establecer en el hogar son: el cumplimientos de horarios, el cumplimiento de obligaciones en el hogar (p. ej. tareas) entre otras (Climent, 2010).

  • Fomenta valores compartidos en el hogar

j6La adquisición de valores morales no es una imposición de ideas, ni se descubren por casualidad, lo que indica que no se pueden adquirir en solitario por lo que es indispensable la participación y vinculación con otras personas como mamá, papá y los pares. Los valores le permiten a las niña y niños definir su proyecto de vida y reforzar creencias y valores existentes dentro de una sociedad determinada (Novella, 2012).

El contexto social del niño o niña es uno de los ambientes de mayor importancia para la adquisición de valores. Las relaciones con herman@s, amig@s o compañer@s de escuela son más simétricas que con mamá y papá, por lo que son capaces de desarrollar estrategias de negociación, afecto y la comprensión de normas sociales durante la interacción incluyendo las actividades de juego y ocio (Ochaita & Espinoza, 2012).

Estas son solo algunas de las herramientas que puedes tomar en cuenta para desarrollar la independencia y autonomía en l@s niñ@s, sin embargo existen algunas otras. Además existe personal capacitado como el equipo de SEPIMEX, que puede orientarte de mejor manera sobre cómo implementar estas técnicas en tu familia o como profesional.

Esperamos que este material te sea de ayuda y a su vez te extendemos una invitación para que comentes si te ha gustado el tema para crecer de manera conjunta.

Referencias:

  • Chokler, M. (2009). El concepto de autonomía en el desarrollo infantil temprano, coherencia entre teoría y práctica. EDUCA2. Recuperado de: www. educa2. madrid. org
  • Climent, G. I. (2010). Hacia la democratización de la familia: la mediación de los estilos parentales educativos. Congreso internacional de salud mental y derechos humanos. Argentina. Obtenido de: http://www. madres. org.
  • Henao, G. C., Ramírez, C. & Ramírez. L. A. (2007). Las prácticas educativas familiares como facilitadoras del proceso de desarrollo en el niño y niña. Grupo de estudios clínicos y sociales en psicología. Vol. 7 (2), pp. 233-240.
  • De León, B. (2011). La relación familia-escuela y su repercusión en la autonomía y responsabilidad de los niños/as. XII Congreso Internacional de la teoría de la educación. Recuperado de: https://extension.uned.es/archivos_publicos/webex_actividades/5385/repercusiones8.pdf
  • Novella, A. M. (2012). La participación infantil: concepto dimensional en pro de la autonomía ciudadana. TESI, vol. 13 (2), pp. 380-403.
  • Orchaita, E. & Espinosa, M. A. (2012). Los derechos de la infancia desde la perspectiva de las necesidades. Educatio Siglo XXI, Vol. 30 (2), pp. 25-46.

Bibliografía complementaria:

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  • Betancourt, M. & Valadez, J. (2012). Como propiciar el talento y la creatividad en la escuela. México: Manual Moderno.

 

 

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Elaborado por:

José Angel Castillo Martinez

Mtro. en Psicología Clínica y de la Salud

Terapeuta Cognitivo-Conductual, SEPIMEX PACHUCA.

joseangel@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

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