CÓMO GESTIONAR NUESTRAS EMOCIONES

“Una emoción no causa dolor. La resistencia o supresión de una emoción causa dolor”. Frederick Dodson

A lo largo del día vamos enfrentando diversas situaciones que en algunas ocasiones nos generan malestar emocional, que a su vez transmitimos por medio de nuestra actitud o comportamiento a las personas más cercanas, creando un ambiente que puede llegar a ser negativo. Pero esto se puede modificar a través del aprendizaje y la puesta en práctica de competencias emocionales.

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La felicidad y el bienestar, por ejemplo, son estados emocionales que todos podemos experimentar, únicamente necesitamos aprender a reconocerlos, como generarlos y entrenarnos en la manera más eficaz de mantenerlos.

05Una competencia emocional implica tener conciencia de las emociones que experimentamos a cada momento, evaluarlas de manera personal para conocer como nos afectan y así poder regular adecuadamente los estados emocionales experimentados. Beneficiando nuestras relaciones interpersonales, las cuales tienen un papel muy importante para el bienestar, el cual repercute directamente en el estado de ánimo.

Todo esto implica, hacer un cambio del ciclo negativo (miedo, tristeza, malhumor) a un proceso más positivo (bienestar, alegría, felicidad). Para ello, es necesario, tener una actitud positiva, eliminar los juicios sobre sí mismos y mantener una buena motivación, pues esto más que un cambio radical implica todo un entrenamiento autónomo.

Gestionar las emociones, implica tener un buen autocontrol emocional que nos permita mostrar nuestras emociones positivas, moderar las negativas y decidir cómo expresarlas, pues no es necesario manifestar todas las emociones pero en ocasiones esconderlas o negarlas nos puede generar malestar.

A continuación podrás encontrar algunos tips que podrán ayudarte a gestionar tus emociones:

El miedo

El miedo es una emoción que sentimos cuando estamos ante un peligro que puede ser04real o imaginario y genera una reacción en nuestro cuerpo y mente. Funciona como una alarma natural, que se enciende cuando enfrentamos situaciones peligrosas, difíciles o desconocidas, preparando el cuerpo y la mente para enfrentar aquello que nos preocupa.

Cuando ocurre en forma muy intensa y frecuente, podemos mantenernos nervios@s durante mucho tiempo y temer a cosas irreales o que no son una verdadera amenaza. Evitamos hacerle frente a la situación o peor aún, pensamos todo el tiempo en aquello a lo que tememos, convirtiendo ese miedo en una intensa ansiedad; olvidándonos de todos nuestros recursos para enfrentar los problemas.

Como gestionarlo

  • Si quieres cambiar cómo te sientes, puedes empezar cambiando la forma en la que piensas y actúas.
  • Aprende a identificar si estas percibiendo la situación de manera real o la estas agrandando.
  • Identifica que puedes hacer para enfrentarlo, manejarlo y resolverlo.
  • Reflexiona que piensas de la situación que te pone nervios@.
  • Realízate diversas preguntas que te ayuden a confrontar tus miedos como por ejemplo:
  1. ¿Qué tan segur@ es que eso que temo suceda?
  2. ¿Qué es lo peor que podría pasar?
  3. ¿Con que recursos cuento para afrontarlo?
  4. ¿Qué me hace pensar que va a ser así?
  5. ¿Tengo una tendencia a pensar que algo malo pasara, aunque no sea así?
  6. Etc…

03La tristeza

Cuando estamos tristes nuestro pensamiento se vuelve muy negativo sobre lo que nos pasa, lo que pasa a nuestro alrededor, sobre nuestro futuro y sobre nosotros mismos. Sentirse triste es algo que puede pasarle a cualquier persona y puede influir en diversas áreas de nuestra vida, como:

  • En nuestro humor, ya que la tristeza provoca que estemos irritables por ejemplo, o que no queramos estar con nadie.
  • Nuestra energía, ya que estamos más cansados de lo que estaríamos comúnmente, tenemos más sueño o no podemos dormir, perdemos el apetito o comemos más.
  • Nuestros pensamientos, ya que comenzamos a pensar que todo es negativo o que nosotros mismos no valemos nada y/o que nada va a mejorar.
  • Nuestra conducta, ya que dejamos de hacer cosas que hacíamos comúnmente y pasamos más tiempo en la habitación o viendo t.v.
  • Nuestras relaciones, pues nos peleamos más en casa o compartimos menos tiempo con l@s amig@s.
  • Nuestro rendimiento en la escuela o empleo, pues nos cuesta más trabajo estudiar o concentrarnos en nuestras actividades, no nos importa que nos vaya mal o estamos seguros que no nos puede ir bien.

En nuestra vida podemos enfrentarnos a situaciones difíciles que nos ponen naturalmente tristes, pero cuando la tristeza se intensifica o se vuelve constante puede transformarse en un problema.

Como gestionarla

  • Vuelve a realizar aquellas actividades que te gustan.
  • No te aísles de la gente que te quiere.
  • Amplia tu visión a las cosas positivas que te suceden durante el día y no te enfoques en las negativas.
  • Cuando estamos tristes nos cuesta mucho empezar a hacer las cosas, así que empieza poco a poco con objetivos pequeños pero alcanzables. Recuerda que muchas metas pequeñas son lo mismo que una grande.
  • Elimina de tu mente los pensamientos que te dicen que no puedes, pregúntate ¿Cómo puedo lograr que sea posible?
  • Aprende a identificar que para todo problema hay más de una solución, entre más soluciones puedas encontrar, te sentirás menos triste o ansioso.

 El enojo02

El enojo, por el contrario de lo que pudiéramos pensar, es una emoción muy útil, porque es como una señal de alerta que, cuando funciona bien, nos indica que estamos viviendo situaciones que percibimos como injustas, que nuestras necesidades no están siendo consideradas y que tenemos la necesidad de hacer algo para luchar (de maneras apropiadas, firmes pero no agresivas) por aquello que necesitamos y pensamos que es justo y correcto.

Cuando la alerta del enojo funciona mal, suele activarse a menudo y con una intensidad demasiado grande, dificultándonos ver las cosas con claridad, y en ocasiones, haciéndonos reaccionar de forma inadecuada.

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Como gestionarlo  

  • Cuando la bomba o el volcán están por explotar existen alarmas o señales:
  1. Sensaciones corporales como: “un nudo en el estómago”, el cuerpo tenso, calor en todo el cuerpo, puños apretados, respiración acelerada, etc.
  2. Pensamientos como: “lo odio”, “quiero pegarle”, “se ríe de mi”, “es un… (el insulto que se te ocurra)”, etcétera.
  3. Forma de hablar: elevar el tono de voz, hablar más rápido, usar insultos, etc.
  •  Aprender a identificar las tuyas te facilitara aprender a manejarlas.
  •  Identifica el nivel de enojo en el que te encuentras, tratando de evaluarlo en una escala del 1 al 10.
  • Practica estrategias que puedan ayudarte a reducir tu nivel de enojo como pueden ser:
  1. Control de la respiración (respirar lentamente por la nariz, mantener un momento el aire y exhalarlo lentamente por la boca).
  2. Retírate por un momento a donde puedas tener un momento de reflexión.
  3. Piensa en las consecuencias que tendrá tu conducta, si actúas estando enojado.
  4. Piensa en por lo menos tres soluciones o alternativas al problema que está generando tu enojo.

El enojo nos impulsa a solucionar problemas con la gente. Sin embargo la ira puede llevarnos a romper o arruinar nuestras relaciones, además nos genera muchos problemas.

Y recuerda, cuando nos sentimos emocionalmente mal, podemos hacer cosas que nos lastimen o lastimen a los que queremos, por eso es muy importante saber cómo gestionar nuestras emociones. Cuando desarrollamos esta competencia emocional o habilidad para mantener emociones positivas percibimos un mayor bienestar y nos sentimos más felices y esto se refleja además en nuestro trabajo o escuela, en nuestras relaciones interpersonales y mejoramos considerablemente nuestra vida.

En Centro SEPIMEX contamos con especialistas en el tema, que pueden ayudarte a adquirir una buena competencia emocional y mantener un mayor bienestar.

Elaborado por:

Mtra. Azucena Santander Ramírez

Terapeuta Cognitivo-conductual

azucena@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

D.F. 56.89.14.19 // PACHUCA 65.79.03.76

Referencias:

  •  Bunge, E., Gomar, M. y Mandil, J. (2010). Terapia Cognitiva con niños y adolescentes. Aportes técnicos. Buenos Aires, 2ª Ed. Editorial Akadia.
  • Bosqued, M. (2011). Se Feliz. Ejercicios psicológicos para alcanzar la plenitud y el bienestar emocional. España. Editorial Paidós.
  • Soldevila, A. (2009). Emociónate. Programa de educación emocional. Madrid. Editorial Pirámide.
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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

1 comentario en “CÓMO GESTIONAR NUESTRAS EMOCIONES”

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