EL ALIMENTO, ¿UN REGULADOR DE MIS EMOCIONES?

Las emociones son señales de nuestro cuerpo que nos indican lo que está sucediendo. Cuando algo que sucede a nuestro alrededor lo vemos como placentero, nos sentimos bien; cuando algo angustiante está pasando, nos sentimos mal. En muchos sentidos, las emociones son como un servicio de noticias al instante que nos ofrece actualizaciones constantes sobre lo que estamos  haciendo y /o experimentando.

1Las emociones son una fuerte sensación que llega rápidamente  y que surgen por la percepción de nuestros 5 sentidos (lo que vemos, olemos, tocamos, degustamos y escuchamos). Las emociones tienen diferentes funciones: supervivencia (pelear o huir), recordar personas y situaciones, enfrentar situaciones de nuestra vida diaria, comunicarnos con otros, sentir placer, entre otros. Sin embargo,  cuando experimentamos emociones que consideramos “desagradables” como la tristeza, el enojo o la ansiedad, tendemos a buscar formas de lidiar o manejar esa emoción. Uno de los reguladores elegidos para tal objetivo es el ALIMENTO.

 Para entender cómo el alimento funge como un regulador emocional, es importante entender que las personas nos comportamos a través de los siguientes seis elementos:

CUADRO

  1.  AMBIENTE: el entorno en el que nos movemos, los acontecimientos que ocurren, las personas con las que nos relacionamos, etc.
  2.  LOS PENSAMIENTOS: o ideas acerca de mí mism@, de los demás, del mundo y el futuro.
  3. LAS EMOCIONES: alegría, tristeza, miedo, amor, etc.
  4. REACCIONES FÍSICAS: dolor, palpitaciones, sudoración, etc.
  5. LA CONDUCTA: lo que hacemos y decimos, así como las relaciones que establecemos.
  6. LAS CONSECUENCIAS DE MI COMPORTAMIENTO: éstas aumentan o disminuyen la probabilidad de que se repita la conducta.

Así lo que pensamos e interpretamos acerca de los acontecimientos que ocurren en nuestro entorno y en nosotr@s mism@s, nos produce emociones que están acompañadas de reacciones físicas y que nos hace comportarnos de una forma determinada, lo que a su vez nos ocasiona diversas consecuencias.

 Observemos el siguiente ejemplo: Si tengo una discusión fuerte con mi pareja (situación del ambiente) y pienso que no es justo que siempre me hace lo mismo (pensamiento), sentiré mucho enojo (emoción), los latidos de mi corazón se aceleran y experimento tensión muscular (reacción física), me como un pastel (conducta), que disminuirá mi malestar en el momento (consecuencia a corto plazo).

2Como esta forma de lidiar con mi emoción es “efectiva” momentáneamente, en un futuro existe una mayor probabilidad de hacer lo mismo. Esta consecuencia (sentirme mejor), hace que bajo una situación similar, mi conducta sea la misma (comer pastel). Así, el alimento se convierte en un regulador emocional, y el cual se denomina INGESTA EMOCIONAL.

 Otra factor de influencia en el desarrollo de la ingesta emocional son los3 mensajes de los medios de comunicación (comerciales, programas de T.V y películas) que refuerzan la idea de que el alimento es un buen regulador de mis emociones.  Por ejemplo, en múltiples películas observamos que cuando la protagonista se encuentra triste o deprimida, una “buena” forma de lidiar con esa emoción es comer helado de chocolate.

Algunas consecuencias a largo plazo de esta situación son:

  • Evitar la resolución adecuada de las situaciones conflictivas.
  • Generar un problema de alimentación importante: trastornos de la conducta alimentaria (atracones, anorexia y/o bulimia).
  • Problemas de sobrepeso u obesidad.

4

Entonces, ¿qué puedo hacer para regular mis emociones de forma más sana?

  1.  Identifica tus emociones y reconoce que pensamientos activaron esa emoción. Puedes apoyarte en el siguiente registro, el cual también te ayudará a observar la relación entre tus pensamientos y emociones.reg
  2. Genera pensamientos alternativos y realistas (congruentes con la situación) como: “los errores pasan, nadie es perfecto”, “esta situación no durará para siempre”, “puedo pensar diferente si lo quiero”, “soy fuerte, puedo enfrentar esta situación”.
  3. Realiza actividad física o ejercicio como caminar, nadar, limpiar la casa, etc.
  4. Cuida el momento del descanso y sueño, esto disminuirá tu irritabilidad y responderás de formas más adecuadas a la situación.
  5. Realiza 4 o 5 respiraciones profundas que permitan relajarte y pensar con mayor claridad cómo dar solución al conflicto que enfrentas.
  6. No intentes evitar tu emoción, busca con quien conversar o la forma de exprésala sin juzgar, es decir no la etiquetes como una emoción “agradable” o “desagradable”.

En SEPIMEX podemos ayudarte a identificar tus emociones y brindarte estrategias que te permitan lidiar con ellas de una manera más adaptativa.

 Elaborado por:

Lic. Sheila V. Hernández Altamirano

Terapeuta Cognitivo-Conductual, SEPIMEX.

sheila@sepimex.com.mx

http://www.sepimex.com.mx

D.F. 56.89.14.19 // PACHUCA 65.79.03.76

Referencias:

  • Beriso, Á., Plans, B. Sánchez-Guerra, M., & Sánchez, D. (2002). Cuadernos de terapia cognitivo-conductual. Una orientación pedagógica e integradora. Madrid: EOS.
  • McKay, M., Wood, J., & Brantley, J. (2010). The Dialectical Behavior Therapy Skills Workbook. EU: EasyRead Large.
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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

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