LA ACEPTACIÓN COMO HERRAMIENTA PARA ENFRENTAR SITUACIONES DIFÍCILES.

Constantemente, día a día, nos enfrentamos a situaciones que nos generan algún estado de malestar, tal vez tristeza, ansiedad o enojo. En ocasiones nos percatamos de ello y nos gustaría cambiar ese estado de ánimo, incluso quisiéramos que desapareciera la situación en la que nos encontramos ya que es desagradable, sin embargo muchas veces esto es imposible, sobre todo cuando nos enfrentamos a situaciones difíciles o imposibles de cambiar, por ejemplo, la pérdida de un ser querido. Pareciera que el experimentar ese tipo de emociones fuera algo indeseable, que debiéramos evitar a toda costa. Pero ¿no es acaso que esas reacciones son respuestas naturales ante los eventos, las cuales ha experimentado el hombre durante toda la historia? ¿Será verdad que es indispensable dejar de sentirlas?dol

Y es que parece bastante lógico pensar que en nuestra vida cotidiana esté presente algún grado de sufrimiento psicológico, a eso que a veces llamamos disforia y que podemos resumir como sentirse ansioso, triste o enojado, y que siempre se acompaña de ciertos tipos de pensamientos y sensaciones. Vale la pena aclarar que este tipo de “sufrimiento”  no podemos tratarlo como lo hacemos con un padecimiento físico. Cuando vienen esos pensamientos, sentimientos o sensaciones dolorosas no podemos pretender deshacernos de ellos inmediatamente y de forma directa, ya que esa postura solo nos conducirá a más sufrimiento  y malestar. Y es que debido a cambios sociales, culturales, económicos,  hemos generado una época en la que el “sentirse bien” es el objetivo principal.

“Pensar o no pensar”… ese es el dilema.

Alcabgo importante a resaltar es el papel que juega el lenguaje, ese que resuena en nuestras mentes y mediante el cual vemos, analizamos y juzgamos al mundo, pero que en ocasiones (a veces muy frecuentemente) distorsiona la realidad. Aunque parece paradójico, en cuanto más pensamos menos felices somos, y esto pasa porque pensar tanto hace que perdamos el contacto con el mundo. Si escucháramos nuestra voz interior como escuchamos la voz de otra persona, seríamos más críticos y acertaríamos más. Gran parte del sufrimiento humano se genera por la intromisión del lenguaje en aquellas situaciones en las que no nos puede ayudar, y por el contrario, nos hace sentir mal.

Mientras estemos intentando controlar nuestra mente, no la estamos controlando realmente, y es que el mundo mental tiene unas reglas diferentes al mundo externo.

Solemos creer que el pensamiento tiene la facultad de hacernos sentir felices, pero esto solo ocurre cuando nos moviliza a la acción. Si no es así, el pensamiento puede resultar muy peligroso. Esto pasa por ejemplo, cuando la percepción que tenemos de nosotros mismos, a veces muy arraigada, es negativa y genera pensamientos del tipo: “soy una persona tonta”, y le damos a los contenidos mentales un estatus de  verdad,  pero olvidamos que solo se trata de una  “realidad virtual”:

pen

ACTIVIDAD. Tome un papel y responda la siguiente pregunta: ¿Quién es usted? Trate de escribir cosas que realmente l@ identifiquen, que l@ distingan de los demás seres humanos. Tal vez esto genere respuestas que l@ describan como: edad, trabajo, aspectos físicos, gustos… Medite por un momento sobre qué pasaría si todas estas cosas cambiaran, ¿usted seguiría siendo en el fondo el mismo o la misma? Si su respuesta es sí, se habrá dado cuenta de que lo que más íntimamente nos define no son los aspectos que pensamos de entrada, los que están en la superficie, sino algo bastante hondo, algo que permanece a pesar de los cambios que podemos tener en la vida.

¿Qué significa aceptar?

olaImagínese en una playa con olas. Si caminamos de frente, contra ellas, el golpe que nos den puede golpearnos e incluso tirarnos al mar. Pero si nos ponemos frente a la playa, dejando que las olas nos deslicen hacia ella, será muy sencillo llegar.  Lo anterior es una metáfora de lo que significa aceptar, es abrirse a las sensaciones, pensamientos o emociones, no luchar y dejarlas pasar sin intentar nada para modificarlas. Aceptar los pensamientos, sensaciones o emociones inevitables los hace, en algunos casos menos molestos, pero no necesariamente. La ventaja de aceptar no radica en que sea más agradable lo desagradable, sino en abandonar la lucha inútil, una lucha que agota a la persona y que incluso se convierte en su principal problema.

El compromiso…

Entonces, para dejar atrás a los problemas psicológicos es necesario saber qué áreas de la vida quieren recuperarse y concretar algunas metas. Un planteamiento del tipo “cuando esta situación difícil se vaya de mi vida, entonces seré feliz”, suele llevarnos a una lucha permanente, pues resulta difícil definir cuándo esa situación difícil ha terminado, esto se suma al problema y entonces lo incrementa.

¿Manos a la obra! Primero definamos algunas metas, éstas deben ser reales, alcanzables, específicas, para hacerlo ayúdese con esta tabla:

tabla

Sean grandes o pequeños los pasos que damos hacia nuestras metas, metastenga nuestro camino muchos obstáculos o no, aunque ya lo hayamos intentando muchas veces sin tener éxito, lo importante es continuar en el camino,  ¡Ese es el compromiso!

Recomendaciones generales:

  • Responda la siguiente pregunta: ¿Qué función estará cumpliendo el hecho de que en este momento usted se sienta así?
  • Piense si un amig@ estuviera en la misma situación que usted ¿Qué le aconsejaría?
  • Encuentre las palabras que l@ definen, que l@ hacen una persona única e irrepetible.
  • Apóyese de la experiencia de otras personas, de creencias religiosas, filosóficas y/o espirituales para aceptar las situaciones difíciles en su vida.
  • Comience con una actividad sencilla que refleje el compromiso con sus valores.

En SEPIMEX ofrecemos Terapia de Aceptación y Compromiso, una terapia cognitivo-conductual de tercera generación, como una alternativa de abordaje para  problemas psicológicos.

Elaborado por:

Lic. Susana Ruiz R.

susana@sepimex.com.mx

Terapeuta Cognitivo-Conductual.

Especialista en Medicina Conductual.

REFERENCIAS:

  • Barraca, J. (2005). La mente o la vida. Una aproximación a la Terapia de Aceptación y Compromiso. España: Desclee De Brouwer.
  • Wilson, K. G., & Soriano, M. C. L. (2002). Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT): Un tratamiento conductual orientado a los valores. España: Ediciones Pirámide.
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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

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