LA PERSONALIDAD: RASGOS Y TRASTORNOS

Aunque cada ser humano es complejo y único, existen ciertos patrones comunes que se consolidan de forma permanente y estable hacia el final de la adolescencia y que hacen reaccionar de forma similar a los individuos.

Estos patrones se conocen como RASGOS DE PERSONALIDAD y se definen como un conjunto de características relativamente fijas que determinan los pensamientos, las emociones y las conductas de una persona ante diferentes situaciones.

Así, los rasgos de personalidad influyen en la calidad de nuestras interacciones sociales (amistades, familiares, pareja, compañeros, autoridades) y nuestra funcionalidad en distintos escenarios (casa, escuela, trabajo, eventos sociales), por lo que resulta muy útil conocer los propios rasgos de personalidad y los de las personas con las cuales convivimos cotidianamente ya que nos ayuda a entender mejor y a optimizar nuestras interacciones sociales y nuestra funcionalidad.  

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Cuando los rasgos de personalidad se vuelven demasiado permanentes e inflexibles se convierten en un TRASTORNO DE PERSONALIDAD, es decir un patrón patológico y extremo de pensamientos, emociones y conductas que entran en conflicto con las normas sociales y que le generan un deterioro significativo en su equilibrio emocional, sus interacciones sociales y su funcionalidad a la persona que lo padece.

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Por lo tanto las personas con un trastorno de personalidad ameritan ayuda profesional (psicoterapia y/o tratamiento farmacológico) para recuperar y mantener su bienestar emocional, funcionalidad y calidad de vida; sin embargo, ciertos rasgos de personalidad frecuentes y persistentes también pueden deteriorar de forma importante las interacciones sociales y la vida cotidiana de la persona (y/o de las que la rodean) a pesar de no cumplir los criterios para formar un trastorno de personalidad por lo que resulta benéfico buscar apoyo profesional en estos casos. 

De acuerdo a las similitudes de sus características actualmente se distinguen diez tipos de trastornos de personalidad, reunidos en tres grupos: 

a)   RAROS O EXCÉNTRICOS: patrón intenso y persistente de pensamientos (por ej. sospecha), expresiones (por ej. lenguaje extraño) y relaciones con otros (por ej. aislamiento) anormales

 

a)     Paranoide – personalidad caracterizada por DESCONFIANZA EXTREMA que genera pensamientos destructivos de tipo “Eres malo y te aprovecharás de mi” y “Eres culpable hasta demostrar lo contrario” y conductas de tipo suspicacia exagerada e irracional, conducta hipervigilante, conductas de verificación/control, privacidad altamente protegida, “¿Por qué?”´s constantes

b)     Esquizoide – personalidad caracterizada por DESINTERÉS GENERALIZADO Y FRIALDAD EMOCIONAL que genera pensamientos destructivos de tipo “No entiendo a los demás ni me interesa hacerlo” y “No me interesan los demás y no sé porque deberían” y conductas de tipo preferencia por actividades solitarias, indiferencia ante aprobación o crítica de los demás, dificultad para establecer relaciones sociales, amigos íntimos o personas de confianza, escaso o ningún interés en tener relaciones sexuales,  apatía o aplanamiento emocional

c)      Esquizotípico – personalidad caracterizada por DIFICULTADES SOCIALES POR ANORMALIDADES DE LA PERCEPCIÓN generados por pensamientos bizarros, raros, mágicos o paranoides de tipo “El mundo es amenazante, hostil y misterioso y está tiene un propósito especial para mí” y “Creo firmemente en las supersticiones, la clarividencia, la telepatía o el “sexto sentido“ y conductas bizarras de tipo comportamiento o apariencia raros (hablar solos), ansiedad social excesiva y persistente, falta de amigos íntimos o personas de confianza y afectividad inapropiada o restringida

 

  1. DRAMÁTICOS, EMOTIVOS O INESTABLES: patrón intenso y persistente de violación de las normas sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad excesiva y grandiosidad. Presenta con frecuencia conductas agresivas dirigidas hacia los demás (rabietas) y hacia uno mismo (conducta autodestructiva o que permite abusos de los demás) 

a)     Antisocial – personalidad caracterizada por EXPLOTACIÓN Y MALTRATO HACIA LOS DEMÁS que se presenta antes de los 15 años y persiste en la edad adulta generado por pensamientos destructivos tipo “No me interesa lo que sientes” y “Si te maltrato te lo mereces por ser débil” y por conductas tipo habilidad y disfrute para engañar, mentir, manipular, aprovecharse y maltratar a los demás, falta de empatía y respeto (ausencia de culpa), conducta agresiva, impulsiva e irresponsable y conducta que viola normas sociales (conducta ilegal y fraudulenta)

b)     Límite – personalidad caracterizada por NECESIDAD DE AFECTO Y MIEDO AL ABANDONO EXCESIVOS debido a pensamientos destructivos como “No puedo estar contigo ni sin ti” y “Te idolatro-te aborrezco” que generan conductas de tipo inestabilidad en el estado de ánimo, la identidad, la autoimagen y las interacciones sociales, conducta impulsiva, autodestructiva (autolesiones y riesgo suicida), contradictoria e impredecible

c)      Histriónico – personalidad caracterizada por EXIGENCIA EXAGERADA DE ATENCIÓN Y APROBACIÓN por presentar los pensamientos destructivos “Debo ser el centro de tu universo” y “Tu atención/aprobación es insuficiente” y conductas de tipo conducta teatral, reactiva y expresada intensamente, con relaciones interpersonales marcadas por la superficialidad, el egocentrismo, la hipocresía y la manipulación y conducta para llamar la atención exageradamente

d)     Narcisista – personalidad caracterizada por NECESIDAD EXAGERADA DE ADMIRACIÓN INCONDICIONAL debido a pensamientos destructivos  como “Soy superior a ti y por lo tanto estás para servirme” y “Si me criticas no me quieres y respetas” y conductas como actitud de grandiosidad y superioridad, egocentrismo, manipular o explotar/utilizar a los demás por conveniencia, devaluar a los demás (indiferencia) e hipersensibilidad a la crítica

 

 

  1. ANSIOSOS O TEMEROSOS: patrón intenso y persistente de temores anormales, incluyendo en relaciones sociales, por separación y por necesidad de control

a)     Evitativo – personalidad caracterizada por EVITACIÓN AFECTIVA EXTREMA debido a pensamientos destructivos como “Me da lo mismo estar contigo que sin ti” y “Mi independencia no es negociable” y conductas como actitud exageradamente reservada (proteger privacidad), incapacidad de procesar información afectiva (propia y ajena), miedo al compromiso (se percibe como una amenaza) y énfasis extremo en ser independiente

b)     Dependiente – personalidad caracterizada por percepción de AUTOINSUFICIENCIA GENERALIZADA por pensamientos destructivos como “Soy inútil” y “Necesito de algo/alguien superior a mí para poder sobrevivir” y conductas como dificultad para tomar decisiones, necesidad de que otros asuman responsabilidades propias, subordinación e incapacidad para valerse solo, falta de confianza en sí mismo, dificultad para expresar desacuerdos, sensación de desamparo ante soledad y búsqueda urgente de una nueva relación después de terminar una relación importante

c)      Obsesivo-compulsivo – personalidad caracterizada por NECESIDAD EXAGERADA DE CONTROL Y PERFECCIÓN por pensamientos destructivos como “Te equivocas demasiado” y “Para que quede bien debo hacerlo yo mismo” y conductas como necesidad de orden, estructura, perfección y disciplina, miedo a equivocarse y fracasar, aversión por espontaneidad, diversión y ocio, actitud crítica y exigente hacia sí mismo y los demás (papel de inspector), excesiva devoción al trabajo y al rendimiento y dificultad para expresar emociones por énfasis en racionalidad

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Los trastornos o rasgos de personalidad mencionados proporcionan un guía de conocimientos generales que no está intencionada para realizar autoclasificaciones o clasificaciones de los demás sin tener la formación especializada para realizar un diagnóstico profesional certero (lo realizan psicólogos o psiquiatras). Si crees que tú o alguien que conoces tiene rasgos o un trastorno de personalidad que están afectando de forma importante su funcionalidad y equilibrio emocional te recomendamos buscar la ayuda oportuna de un especialista que realice una valoración profesional y un tratamiento personalizado basado en evidencia científica.

En SEPIMEX contamos con terapeutas especialistas en la valoración y el tratamiento psicológicos de la personalidad en niños, adolescentes y adultos, además de dar apoyo a las personas con las que conviven cotidianamente para optimizar la interacción armoniosa entre ambos, ¡acércate con nosotros!

 

ELABORADO POR

 Mtra. Psic. Patricia Quevedo Cubillos

Terapeuta Cognitivo-Conductual

Especialidad en Psicología de la Salud

Servicios Psicológicos Integrales de México (SEPIMEX)

56891419

http://www.sepimex.com.mx

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

 American Psychology Association (2002). Breviario del Manual de Diagnóstico Estadístico (DSM-IV-TR). Barcelona: Ed. Masson.

 Riso, W. (2012). Amores altamente peligrosos – los estilos afectivos con los cuales sería mejor no relacionarse: cómo identificarlos y afrontarlos, México: Ed. Océano.

 

 

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Las rutinas: ¿demasiado control o demasiado necesarias?

La rutina es un concepto que puede ser visto desde varios puntos de vista. Por un lado se ven  como la falta de espontaneidad y como algo aburrido. En muchas ocasiones relacionamos una vida aburrida con una vida rutinaria. Sin embargo, las rutinas son una parte fundamental de una vida organizada y funcional; esto es particularmente cierto cuando hay niños y niñas en casa ya que son tantas las actividades a realizarse que de otra manera sería imposible  llevarlas a cabo.

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Las rutinas son:

  • La estructura de las actividades de un día. Lleva un orden y es planeada con anterioridad. Se anticipa a los eventos o actividades a desarrollarse con el fin de tener una mejor idea de cómo se llevarán a cabo.
  • Similar a un horario que permite conocer qué y cuándo se va a hacer. A pesar de que puede parecer un poco tedioso planear todos los días de esta forma, al conocer el qué y cuándo se hacen las cosas permite liberar tiempo que de otra forma se utiliza en organizar el caos.
  • Se ajusta a las necesidades específicas de cada niñ@ y de cada familia. Cada familia tiene necesidades y actividades diferentes por lo que la rutina se planea en base a estos mismos.

Las rutinas son recomendables en el trabajo con l@s niñ@s por varias razones, entre las cuales la principal es la seguridad que obtienen l@s niñ@s al saber qué y cuándo va a suceder en sus vidas. Cuando l@s niñ@s conocen las actividades a realizarse durante el día ellos se pueden desenvolver sin la incertidumbre de lo que pasará después. En muchas ocasiones los problemas de conducta de l@s niñ@s se relacionan mucho con esta incertidumbre. Por ejemplo un niño puede estar muy renuente a dejar de jugar ya que no sabe si en el futuro tendrá la posibilidad de hacerlo. Cuando el niño conoce que hay tiempos para cada actividad puede realizarlas adecuadamente.

Adicionalmente a la seguridad, las rutinas tienen la ventaja de traer orden y organización a la vida familiar. Si todas las actividades se calendarizan será menos probable que se olviden eventos o tareas. De este modo algunos problemas de convivencia a diario como por ejemplo la hora de ir a dormir podrán suceder diariamente sin conflicto debido a que todos saben cuándo se necesitan hacer qué cosas.

Para implementar una rutina se pueden seguir los siguientes pasos:

  1. Establecimiento de prioridadesà papá y mamá necesitan estar de acuerdo en las actividades y tareas importantes para la familia
  2. Establecimiento de los horarios
  3. Implementación de la rutinaà es importante que cuando se va a implementar una nueva rutina se platique con toda la familia para que todos conozcan la nueva dinámica. Cuando hay hij@s adolescentes, pedir su opinión ayuda a disminuir su resistencia ante la misma.
  4. Establecimiento  de consecuenciasà es importante que todos los miembros de la familia conozcan qué sucederá cuando se cumplan las actividades (recompensas) y qué sucederá cuando no se cumplan.
  5. Poner la rutina a la vista de todosà una vez establecido el horario es muy útil ponerlo en una cartulina o pizarrón para que este a la vista de toda la familia en todo momento.
  6. Una vez implementada la rutina es necesario revisarla cada mañana para anticipar las actividades del día y revisar en la noche el cumplimiento o incumplimiento de las actividades para otorgar las consecuencias diariamente.

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Implementando una rutina diaria la calidad de vida de una familia aumentará de forma significativa. De este modo el tiempo utilizado en la organización y en los conflictos puede ser utilizado como un tiempo de calidad en familia.

Lic. Mariana Zavala Mota

Terapeuta Cognitivo-Conductual Infantil

mariana@sepimex.com.mx

DESARROLLANDO UNA AUTOESTIMA SANA EN L@S NIÑ@S.

Imagen¿Qué es la autoestima?

La autoestima es una serie de creencias o sentimientos hacia nosotros mismos, las percepciones que tenemos de nosotros. La manera como nos definimos influye en nuestras motivaciones, actitudes y comportamientos, e influye en nuestra respuesta emocional.

Los patrones de autoestima empiezan muy pronto en la vida. Por ejemplo, un niño o niña pequeñ@ que aprende a hacer algo nuevo experimenta un sentimiento de logro que refuerza la autoestima. Aprender a darse la vuelta después de un montón de intentos fallidos enseña a un bebé una actitud de “puedo hacerlo”.

El concepto de éxito como consecuencia de la perseverancia empieza pronto. Cuando l@s niñ@s intentan algo, fracasan, prueban de nuevo, fracasan otra vez y finalmente lo consiguen, se forman ideas sobre sus propias capacidades. Al mismo tiempo, están creando un concepto de ell@s mism@s basado en las interacciones con otras personas. Por eso, la implicación parental es fundamental para ayudar a l@s niñ@s a formarse percepciones de ell@s mism@s sanas y verdaderas.

La autoestima también puede definirse como sentimientos de capacidad combinados con el sentimiento de ser amado. Un niño y niña que es feliz cuando logra algo pero no se siente querido puede llegar a experimentar baja autoestima. De la misma manera, un niño o niña que se siente amado pero que duda de sus capacidades puede también acabar sintiendo baja autoestima. Para desarrollar una autoestima sana, se necesita alcanzar un equilibrio correcto.

¿Cómo pueden ayudar los padres  y madres a fomentar una autoestima sana?

  • Ponga atención en lo que dice. L@s niñ@s son muy sensibles a las palabras de los padres y madres. Recuerde elogiar a su hij@ no sólo por el trabajo bien hecho, sino también por el esfuerzo. Pero sea sincero. Si su hij@ no fue admitido en el equipo de fútbol, evite decir algo como “Bueno, la próxima vez trabajarás más y lo conseguirás”. En vez de esto, dígale algo como “Bueno, no entraste en el equipo, pero estoy orgulloso del esfuerzo que has hecho”. Reconozca su esfuerzo y el trabajo realizado en vez del resultado.
  • Sea un modelo positivo. Si usted es excesivamente duro con usted, pesimista o no realista sobre sus capacidades y limitaciones, su hij@ acabará siendo su reflejo. Cuide su propia autoestima y su hij@ tendrá un buen modelo a seguir.
  • Identifique y corrija las creencias erróneas de su hij@. Es importante que los padres, madres o cuidadores primarios identifiquen las creencias irracionales que tienen l@s niñ@s sobre ellos mism@s, tanto si tienen que ver con la perfección, su atractivo, capacidad u otros aspectos. Enseñar a l@s niñ@s a establecer criterios más precisos y a ser más realistas al evaluarse les ayudará a desarrollar un concepto más saludable de ell@s mism@s. Las percepciones erróneas de ell@s mism@s podrían fijarse y convertirse en una realidad para l@s niñ@s. Por ejemplo, un niño o niña que va bien en la escuela pero tiene dificultades con las matemáticas podría decir: “No puedo con las mates. Soy un mal estudiante”. Esto no es sólo una falsa generalización, es también una creencia que predispondrá al niño o la niña al fracaso. Hazle notar a tu hijo que esa es una generalización de pensamiento.  Una respuesta útil podría ser: “Eres un buen estudiante. Vas muy bien en los estudios. Las matemáticas es sólo una asignatura a la que necesitas dedicar más tiempo. Trabajaremos juntos en ello”.
  • Sea espontáne@ y afectuos@. Su amor puede ser enormemente importante para estimular la autoestima de su hij@. Abrácelo y dígale lo orgullosa u orgulloso que está de él. Déjele una nota junto a su cama que diga “¡Eres maravillos@!”. Elógielo con frecuencia y de manera honesta, sin exagerar. L@s niñ@s saben reconocer cuando algo sale del corazón.
  • Hágale comentarios positivos y precisos. Comentarios como “¡Siempre acabas perdiendo el control!” hará que su hij@ sienta que no tiene control sobre su emoción y su conductas. Un comentario más adecuado sería: “Te has puesto muy enojado con tu hermano. Pero qué bien que no le has gritado ni le has pegado”. De este modo reconoce los sentimientos de su hij@, le recompensa por la elección que ha hecho y le anima a que la próxima vez elija actuar de la misma manera.
  • Cree en su casa un ambiente de seguridad y amor. L@s niñ@s que no se sienten seguros o son víctimas de malos tratos en su hogar sufrirán inmensamente de baja autoestima. Un niño o niña que es testigo repetidamente de las discusiones y peleas de entre padre y madre puede volverse depresiv@ y retraíd@. Esté atento también a los signos que puedan revelar malos tratos de otros, problemas en la escuela, dificultades con l@s compañer@s y otros factores que pueden afectar la autoestima de l@s niñ@s. Aborde estos temas con sensibilidad pero sin demora. Y recuerde siempre respetar a sus hij@s.
  • Ayude a l@s niñ@s a participar en experiencias constructivas. Las actividades que favorecen la cooperación en vez de la competencia son especialmente valiosas para fomentar la autoestima. Por ejemplo, los programas de tutoría en los que un chico mayor ayuda a uno más pequeño a aprender a leer pueden hacer maravillas para los dos.

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Si sospecha que su hij@ tiene baja autoestima, considere solicitar ayuda profesional.

La terapia puede ayudar a los niños y niñas a aprender a verse a ell@s mismos y al mundo de manera más positiva. Cuando l@s niñ@s se ven a ell@s mism@s de una manera más realista, pueden aceptar quiénes son realmente.

Con un poco de ayuda, l@s niñ@s pueden desarrollar una autoestima sana para tener una vida más feliz y plena.

Elaborado por:

Psic. Yadira Martinez Ortiz

Terapeuta Infantil Cognitivo-Conductual

Especialista en Psicología Positiva  

yadira@sepimex.com.mx