Desarrollo de las habilidades motoras

El Desarrollo motor está relacionado con factores que operan antes y en el momento del nacimiento. Antes del nacimiento los movimientos corporales son masivos, el bebé comienza a moverse a partir de la novena semana, aumenta durante la primera mitad del embarazo pero se reduce a las 20 semanas debido a las limitaciones del espacio en el útero.

Al momento del nacimiento los reflejos son patrones de movimientos automáticos e involuntarios que van a permitir al recién nacido adquirir posteriormente habilidades motoras controladas voluntariamente. Al nacer el bebé posee reflejos espinales como los de estiramiento, del tallo cerebral que incluye deglución, vestibulares o de equilibrio y corticales primarios como el de Babinski, moro, prensión y búsqueda. La ausencia, aparición tardía o desaparición, la persistencia o reaparición de ciertos reflejos pueden ser indicadores de trastornos neurológicos.motormotor

Durante los 2 primeros años de vida el desarrollo motor implica una serie de cambios posturales a través del cual el niño adquiere el control motor voluntario. Observándose  a los 6 meses la capacidad de sentarse con apoyo debido a que las áreas motoras primarias de la corteza cerebral han madurado lo suficiente para dirigir la mayor parte de los movimientos del bebé, a los 8 meses logra sentarse sin apoyo, a permanecer  de pie con apoyo a los 10 meses y lograr a los 15 meses caminar solo.

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El desarrollo motor refleja la maduración neuromuscular y en específico la aceleración en el crecimiento del cerebelo que permitirá el control postural y equilibrio para más adelante el control de los movimientos finos que requieren la sincronización, coordinación y ajuste.

El grado de maduración permite conductas motoras más elaboradas cuyo desarrollo ocurre regulado por las leyes céfalo-caudal (se controla primero las partes más cercanas a la cabeza: cuello, tronco, brazos y luego piernas) y próximo-distal (se controlan antes las partes más cercanas al eje corporal: en el caso del brazo se controlará primero el hombro, luego el codo y por último muñeca y dedos).

La prensión manual también conlleva etapas de desarrollo observándose lo siguiente:

  • De 5      a 6 meses.      Prensión palmar, el niño logra agarrar un objeto utilizando la palma de la      mano y los  dedos (meñique, anular y      medio).
  • De 9      a 11 meses.      Prensión con pinza fina o superior, tomar un objeto muy pequeño con el      pulgar y el índice.
  • 24      meses.      Puede sostener un vaso de agua con seguridad, pasar hojas de un libro, abrir      y cerrar puertas.
  • 36 meses. Ayuda a vestirse.
  • 48 meses. Puede abotonarse con facilidad. motor

A los 3 años de edad el desarrollo psicomotor está relacionado con la impulsividad de los desplazamientos corporales debido a una insuficiente regulación del freno inhibitorio.

A partir de los 4 años se eliminan gradualmente las sincinesias o movimientos involuntarios que acompañan a los voluntarios y no tienen funcionalidad. Todo ello da lugar a una mayor perfección de la coordinación óculo-manual.

A  los 5 años el comportamiento motor es más preciso y fino lo cual se relaciona con una mayor mielinización de las áreas de asociación de la corteza.

Entre  los 6 y 7 años aumenta el control y equilibrio y es de esperar la desaparición completa de las sincinesias y es hasta los 8 años donde las posibilidades de organización espacio-temporal del movimiento son mayores, es decir, el niño tiene una conciencia de los movimientos en el espacio y puede comparar acciones que requieren de un ritmo, velocidad y sincronización.

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A medida que surgen acciones más complejas se crean programas motores o secuencias de movimientos dirigidos a un fin por lo que surge la habilidad del niño para aprender a vestirse, andar en bicicleta, aprender a nadar, participar en actividades deportivas, aprender a tocar un instrumento; secuencias motoras que con la practican se automatizan. Éste desarrollo motor propicia que el niño logre una escritura coordinada y fluida.

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Si observas que tu hijo es lento en aprender a correr, saltar,  subir escaleras, le suele ser difícil aprender a amarrase las agujetas de los zapatos, a abrocharse y desabrocharse los botones, tropieza, tiene mala letra o se fatiga fácilmente, sus habilidades para el dibujo, tareas de construcción y juegos de pelota es deficiente; es importante realizar una valoración sobre su desarrollo psicomotor y considerar que por fortuna existen una gran variedad de tareas, ejercicios y terapias que ayudan a un niño a perfeccionar sus habilidades motoras.

 

En sepimex contamos con terapeutas especialistas en la valoración del desarrollo psicomotor para prevenir o brindar tratamiento en caso de presentar déficits.

 

REFERENCIAS

Assaiante, C. (1998). Development of locomotor balance control in healthy children. Neuroscience and  Biobehavioral Reviews 22 (4): 527-532

Comellas, M. J. (2003). Psicomotricidad en la educación infantil.  Barcelona: CEAC educación

Malina, M. R. (2004). Motor development during infancy and early childhood: overview and suggested directions for research. International Journal of Sport and Health Sciencie 2: 50-66

Roselli, M. Matute, E. y Ardila, A. (2010). Neuropsicología del desarrollo infantil. México: Manual Moderno.

Elaborado por:

Rosinna Gómez Moya

Neuropsicóloga

Centro Sepimex

Tel. 56891419

www.sepimex.com.mx

rosinna@sepimex.com.mx

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Autor: SEPIMEX

Servicios Psicológicos Integrales de México "Enciende tu bienestar" www.sepimex.com.mx

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