10 maneras de hacer enfurecer a tu jefe

jefeExisten hábitos que pueden dañar irremediablemente tus posibilidades de un ascenso o de un aumento de sueldo. Conoce las actitudes que pueden dañar tu carrera y tus relaciones laborales.

Escrito por: Alto nivel

La mayoría de las personas buscan mantener una imagen profesional en su trabajo y mantener buenas relaciones con sus compañeros y superiores. Pero existen actitudes que pueden dañar irreparablemente tus posibilidades de acceder a un ascenso o a un aumento salarial.

Alison Green, autora del libro “Change the World: The Nonprofit Leader’s Guide to Getting Results”, señala que la irresponsabilidad, la falta de respeto a los colegas y  el poco profesionalismo son algunas de las actitudes más efectivas para lograr que tu jefe desconfíe de ti, evite  delegarte responsabilidades y te pase por alto al momento de reconocer los esfuerzos del equipo.

Estas son las 10 actitudes garantizadas que harán que seas “persona non grata” para tu jefe.

1. No aceptar la responsabilidad de tus errores: los jefes razonables saben que no eres perfecto y que los errores sucederán a veces. Lo que importa es darle seguimiento a estas fallas para evitar que se repitan; tu jefe desconfiará en ti si pones excusas, tomas una actitud defensiva o niegas tu responsabilidad ante el error, porque le harás dudar si entiendes que es un error y si podrás evitarlo en el futuro. Además, deja mucho que desear de tu madurez.

2. Ser demasiado sensibles a la crítica: si la retroalimentación que te da tu jefe te molesta, pese a que lo hace de forma constructiva, estas dañando tus posibilidades de aprender y superarte.  Peor aún, tu superior podría empezar a retener cierta información que necesitas escuchar para mejorar para evitarse confrontaciones.

3. No tomar notas cuando se discuta un trabajo que deberás realizar: tu jefe estará al pendiente de que entiendas los detalles de un proyecto cuando te lo pida, y si ve que no buscas contar con toda la información necesaria para hacer bien tu trabajo va a preguntarse cómo lo realizarás y con qué calidad.  Evitar tomar apuntes te hace parecer arrogante y poco profesional para realizar un proyecto.

4. Tratar de adivinar en vez de dar una respuesta correcta: adivinar significa que una parte de tu información es incorrecta, algo sumamente peligroso ya que tu jefe depende de tu trabajo y tus datos para tomar decisiones.  Si no estás seguro de una respuesta, dilo y asegúrale a tu superior que lo vas a corroborar de inmediato.

5. Revelar tus prejuicios: es normal tener algunos prejuicios, todos los tenemos.  Pero si tienes un plan oculto o limitaciones que no comunicas y tu jefe se entera por otra fuente, dañarás tu credibilidad ante él. Por otro lado, trabaja por eliminar aquellos prejuicios que sabes pueden afectarte en tu desempeño laboral.

6. Quejarte de tus frustraciones con todos menos con tu jefe: todos nos quejamos de nuestro trabajo o superior alguna vez, pero si  te encuentras quejándote habitualmente con otras personas, es momento de decírselo a tu gerente o guardártelo. Sólo es cuestión de tiempo antes de que tus comentarios lleguen a oídos de tu empleador y le molestará que no hayas sido lo suficientemente profesional para discutirlo directamente con él.

7. Tratar mal a un compañero: puedes tener toda la razón posible en un debate, pero si eres grosero, hostil o le faltas el respeto a tus colegas al defender tu postura dificultas que tu jefe te apoye y redirecciona la atención de la discusión hacia tu comportamiento.

8. Utilizar el email para tratar temas complicados: es cierto, a menudo es más fácil liderar con los conflictos a través de la interface de una computadora, pero a veces sólo basta con levantar el teléfono o hablar con la gente cara a cara para arreglar alguna situación tirante. Tu jefe confía en que tengas el criterio para distinguir cuándo debes arreglar las cosas de manera personal.

9. Hacer que tu jefe tenga que estar al pendiente de que hagas las cosas: si no cumples con lo que dijiste que harías, ya sea por desorganización o porque no estuviste de acuerdo con la orden desde un inicio,  tu gerente llegará a la conclusión de que no puedes mantener tu palabra.

10. Esconder las cosas: mentir sobre cosas como un proyecto que no estás haciendo, un cliente enojado, el vencimiento del plazo, dudas sobre el manejo de un programa, es fatal para una relación con tus superiores.  Si tu jefe no puede confiar en que seas franco respecto un problema, destruirás la confianza que pueda tener en ti y le hará pensar que le ocultas más cosas importantes.  Esto incluso podría hacer que te despidan.

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¿Cómo se relacionan los límites con el éxito escolar?

escuelaLa escuela es un lugar sumamente importante para el desarrollo de un niño. Éste es el primer lugar en que el niño socializa con personas principalmente de su edad y que además no son parte de su familia. La experiencia social de la escuela, especialmente en los años preescolares, puede ser considerada incluso más importante que el conocimiento académico que se pueda adquirir. El niño va a aprender a hacer amigos, a realizar actividades de forma cooperativa y otras importantes habilidades sociales.

Sin embargo, cuando un niño que carece de la habilidad de seguir reglas (en otras palabras: un niño sin límites establecidos) se integra a un grupo social, como lo es el salón de clase, pueden surgir numerosos problemas.

¿Por qué?

Un niño que no conoce lo que son las reglas no conoce conceptos tan básicos como: esperar su turno, resolver problemas hablando y no con violencia, o compartir. Esta falta de habilidades sociales se va a convertir en un problema ya que comenzará a tener problemas importantes con sus compañeros y poco a poco lo irán aislando del grupo. Así mismo será un niño que requerirá correcciones constantes por parte de los maestros, quienes no tienen el tiempo suficiente para establecer las reglas individualmente, ya que están a cargo de un número grande de niños.

Los problemas sociales también aumentarán debido a que los niños que no conocen los límites a su conducta normalmente tienen lo que se llama “baja tolerancia a la frustración”. ¿Qué significa esto?, que los niños no soportan que las cosas no sucedan de la forma que ellos quieren. Por ejemplo, perder un juego, no ser el primero en la fila, tener que esperar turnos, tener que estar en silencio en ciertos momentos, tener que compartir material. Los niños con esta característica, constantemente hacen berrinches y lloran mucho, lo cual no les permite interactuar con sus compañeros.

Todos estos problemas no solamente traen consecuencias en el área social y en las etapas escolares. Un niño que no aprende adecuadamente a seguir reglas, va a tener problemas en adaptarse a cualquier ambiente que se enfrente, como la Universidad, un trabajo, relaciones de pareja, etc.

Así mismo, un niño que no sigue reglas adecuadamente no obtendrá el mismo aprovechamiento académico que un niño que si lo hace. Esto es ya que estos niños van a pasar una mayor parte de su vida escolar en situaciones relacionadas a su conducta, como: haciendo algún berrinche, llorando, peleando con compañeros, siendo corregidos, etc.

Por todas estas razones es importante que comencemos a establecer límites claros en casa desde edades muy tempranas, y de esta manera se podrán evitar grandes cantidades de problemáticas en la adolescencia y vida adulta.

Por: Lic. Mariana Zavala Mota, Terapeuta infantil de Centro SEPIMEX

¿Cómo establezco límites para mi hijo?

Lo más importante a la hora de querer establecer límites claros para nuestros hijos es tener bien claro que es lo que queremos lograr. Cada familia tiene intereses y necesidades diferentes y por lo tanto lo que les queremos enseñar a los niños  va a ser diferente a lo que se le enseñe a un niño de otra familia. Es por esto que lo más recomendable es que los padres en conjunto (sin importar si viven juntos, están divorciados o cual sea su estatus como pareja) platiquen qué es lo que quieren lograr con sus hijos y se pongan de acuerdo de antemano como van a ser las reglas de la familia. Esto es importante ya que sin un acuerdo entre los padres, solo lograremos confundir a los niños.

Una vez que hemos llegado a una decisión sobre lo que les queremos enseñar, es importante tener una “reunión familiar” en la cual se explique a toda la familia que las reglas de la casa van a cambiar para que todos puedan estar mejor. Durante esta junta los padres expondrán que cosas quieren que cambien y cuáles son las nuevas reglas para lograrlo. Todo esto tiene que ser platicado con un lenguaje apropiado para la edad de los niños.

Una vez que toda la familia conoce las nuevas reglas viene la parte más complicada: hay que seguirlas. Y para seguirlas no solo necesitamos que los niños lo hagan sino que los padres se ocupen diariamente de reforzarlas.

Tips para lograrlo:

  1. Pedir opiniones a los niños al momento de hacer las reglas los hace más perceptivos al cambio. Si les damos la oportunidad de poner un par de reglas (OJO Nos tenemos que fijar bien que éstas no interfieran con lo que queremos lograr o con hábitos de higiene y salud) lograremos que se sientan incluidos en el proceso.
  2. Una buena estrategia para lograr el cumplimiento de las reglas es hacer un pizarrón o tabla en la cual se vayan registrando (con caritas, estampitas, palomitas, etc) las conductas que cumplan con las reglas. Cuando el niño llegue un número, previamente acordado, obtiene una recompensa (OJO: las recompensas no son necesariamente materiales, pueden ser un día en el parque con la familia, un juego, un paseo, etc).
  3. Una vez que se establezca que una conducta es inadecuada y que merece una consecuencia, es importante mantenerse firme. A pesar de los berrinches, llanto, y peticiones constantes si ya hemos establecido una consecuencia debe ser cumplida; de lo contrario los niños aprenderán que no cumplimos nuestras promesas.
  4. Lo mismo sucede con las promesas relacionadas a recompensas.

Elaboró Lic. Mariana Zavala Mota
Terapeuta Infantil de Centro SEPIMEX

 

¿Qué es eso de los límites en los niños?

Límites

Últimamente por todos lados escuchamos “Es que ese niño no tiene límites”, “Sus papás no le ponen límites”, “Seguro no tiene límites”. Pero… ¿qué es eso de los famosos LÍMITES?

Todo lo que hacemos tanto adultos como niños, son cosas que hemos aprendido durante el trascurso de nuestra vida. Los bebés aprenden que cuando lloran, mamá los carga o les da de comer, los niños  aprenden que cuando necesitan algo deben pedirlo por favor. Los adolescentes aprenden que tienen que seguir ciertas reglas en casa para poder obtener algún permiso. Y los adultos aprenden que para recibir su quincena deben ir a trabajar todos los días.

De la misma forma en que aprendemos a realizar estas conductas adecuadas en cada etapa de nuestra vida, aprendemos también a realizar conductas inadecuadas.

¿Por qué?

Porque para aprender cada una de las cosas que sabemos hacer nuestro ambiente tiene un papel muy importante. La mamá le da de comer al bebé, las personas responden cuando un niño pide algo por favor, los padres de los adolescentes les dan permisos cuando estos limpian su cuarto, y los jefes pagan a los trabajadores que acuden a trabajar diariamente.

Entonces, que pasaría si un papá le da lo que quiere a un niño cuando hace un berrinche, para que deje de hacerlo. O un jefe pagara a sus empleados a pesar de que faltaran muchos días. Los niños aprenderían que hacer berrinches les consigue lo que quieren, y los empleados aprenderían que asistir o no al trabajo no se relaciona para nada con su sueldo.

Estos precisamente son los límites en un niño, son las pautas que les da su ambiente para comportarse de cierta manera. Cuando mamá dice “NO” y lo cumple está poniendo un límite a la conducta de su hijo, y con cada una de las conductas inadecuadas del niño es necesario ponerlos.

Durante esta  semana iremos entendiendo porque estos famosos límites son tan importantes.

Por: Lic. Mariana Zavala (Terapeuta de Centro SEPIMEX)